El Libro de Jueces. Capitulo 16 Luchas entre Sansón y los filisteos por causa de la ramera de Gaza

Al ir a Gaza, la más sureña de las cinco ciudades filisteas, y visitar a una prostituta (16:1 ),Sansón muestra arrogancia ante sus enemigos y ante Dios. Menosprecia la capacidad de aquéllos de hacerle daño, y desprecia de nuevo su nazareato (14:8–10, 19; 15:8, 15, 16).

Jueces 16:1–3. La ramera de Gaza 

La unión del nazareo con una prostituta es ofensiva. Otra vez encontramos el verbo “vio” (v. 1; 14:3). Los filisteos esperan la claridad para matar a su enemigo formidable (v. 2). Ponen una guardia en la puerta de la ciudad para evitar que su presa salga durante la noche. En efecto, a medianoche Sansón se va (v. 3). Las puertas de las ciudades tenían la altura de un edificio de dos pisos, y estaban llenas de clavos y cubiertas de bronce para evitar que se quemaran fácilmente. (v. 3) “tomando las puertas de la ciudad…está delante de Hebrón…” De Gaza hasta Hebrón hay una distancia de unos 60km. Gaza, que se encontraba en la llanura casi al nivel del mar. Hebrón estaba en las colinas de Judea.

Jueces 16:4-21. Dalila, la amante 

El incidente con Dalila es particularmente revelador, en especial cuando Sansón al fin “le descubrió todo su corazón” (v. 17). Todo el tiempo había sabido que él era un nazareo y que el secreto de su fuerza residía en su relación especial con Dios (su cabello era meramente un signo de ello). Pero él nunca había sido capaz de aceptar por completo las condiciones de su estado de separación. ¿En Dalila, él vio una oportunidad, quizá su última, de tener la felicidad que siempre había querido?

Sansón sabía que él y su pueblo estaban en gran conflicto con los filisteos por querer el control sobre la parte central del país y por la libertad sobre los israelitas quienes deseaban vivir de acuerdo a la voluntad de Dios. También sabía que él tenía el toque divino del Espíritu de Dios y que se le había dado una fuerza especial para guiar a israelitas como juez en este conflicto.

El libro de Jueces nos dice que Sansón amó a Dalila, pero no nos dice explícitamente como Dalila se sintió en cuanto a Sansón. Tenemos más o menos una idea de sus sentimientos cuando ella es confrontada por los príncipes de los filisteos. Note que Dalila no se resistió ante la propuesta. Es probable que la traición haya tomado lugar debido a su lealtad por su gente, o quizá porque se le prometió recibir mil cien ciclos de plata (v. 5) por tal traición. A este paso, esta traición fue peor que la traición anterior por la primera esposa de Sansón, pues esa traición fue motivada por temor y amor por su familia (14:15). Pudiera haber sido fácil reconocer las señas de otra traición después de la traición del capítulo 14. De cualquier manera ese no fue el caso. Es posible que Sansón se confiara demasiado y no necesariamente por falta de inteligencia. A este paso, Dalila sabía cuáles serían las consecuencias que le esperaban a Sansón. Al ceder a su petición, virtualmente Sansón estaba invitando a Dalila a relevarlo de su nazareato; a convertirlo en el hombre ordinario que siempre había deseado ser (v. 17). 

Jueces 16:23–31. Muerte y triunfo en Gaza 

Hay una gran ironía en la afirmación repetida de que su dios había entregado a Sansón en sus manos (16:23-24), porque en realidad fue el Señor quien lo había hecho, precisamente para causar su caída. Hay una gran tristeza en la oración de Sansón en el v. 28. Antes había pedido vida (15:18, 19); ahora pedía muerte. Aun en la muerte, sus motivos no fueron puros; buscaba venganza personal más que la gloria de Dios. Pero al menos hizo al fin aquello para lo cual había sido apartado y la victoria fue incuestionablemente del Señor. 

Habría más batallas notables con los filisteos en el futuro, pero el reconocimiento de que sólo el Señor es Dios fue el fundamento sobre el cual se edificaría la liberación futura de Israel. Sansón ciertamente efectuó un principio significativo (13:5).

Este triste final fue realmente compensado por el hecho de que Dios lo haría fuerte una vez más. En esa oportunidad, Sansón empujó las columnas que soportaban el templo de Dagón de manera que todo el edificio colapsó encima de los que estaban presentes allí (aproximadamente unas tres mil personas). Por lo tanto, Sansón mató al morir más personas de las que mató en vida. Además, no fue enterrado en la tierra del enemigo sino en un sepulcro familiar, en el sepulcro de su padre Manoa (su nombre significa descanso) (16:30-31). 

Para finalizar, debemos señalar la gran diferencia que existe entre la aparición de Sansón y la de los que lo precedieron como jueces de Israel. 

Primeramente, Sansón permaneció totalmente solo. Esto marca una diferencia sustancial en cuanto a las anteriores historias del libro de los Jueces. Pues aquellos siempre tuvieron compañeros para la lucha, e incluso a veces su número debía ser reducido para que sólo Dios pudiera otorgar el honor de la victoria (Jueces 7:2). Sansón, sin embargo, nunca tuvo quién lo ayudara en sus batallas contra los filisteos. Los israelitas preferían entregarse a su propia suerte y no se ponían del lado de su libertador. 

Aun cuando a veces Sansón combatía a causa de motivos estrictamente personales (represalia o venganza), el poder de Dios siempre se manifestó por medio de él de manera activa, poderosa e innegable. Esto hacía de Sansón, en medio de una total declinación del pueblo de Dios, un instrumento único del Espíritu de Dios. Así como al final de su vida Sansón fue encadenado y entregado al poder de los dominantes filisteos por su propio pueblo, el Señor Jesús también fue entregado por los suyos al poder Romano. En este sentido, Sansón es un verdadero tipo del Salvador, quien, abandonado incluso por sus discípulos, peleó la batalla por todos. 

La historia de Sansón, por lo tanto, termina donde principió, con Sansón siendo llevado a su casa y sepultado por su familia doliente. Al menos ellos pudieron tener consuelo del hecho de que su muerte no había sido en vano, aunque indudablemente nosotros estamos en mejor posición para apreciarlo. A pesar de todos sus fracasos, él fue un precursor de Jesús, quien por su muerte humilló a nuestro gran enemigo y puso el fundamento para una liberación que todavía estaba por revelarse en toda su plenitud (Hebreos 2:14, 15; 1 Pedro 1:3–5).

Punto de reflexionar

  • En cuanto a las mujeres (14:1-7), estaba dispuesto a desobedecer a Dios para conseguir la mujer
  • que le agradaba.
  • Desobediencia a sus padres. (14:3)
  • Era decepcionante y esquivo. (14:9; 16:7,11,13b)
  • Tenía amistad con 30 filisteos, enemigos del pueblo de Dios. (14:11-18)
  • Hablaba con indirectas, en vez de ser franco y abierto. (14:13,14)
  • Le dominaban el enojo y la venganza. (14:19b; 15:4,5)
  • Capaz de ser cruel. (15:4,5)
  • Se juntó con una ramera. (16:1.2)
  • Jugaba con la maldad. (16:6-14)
  • Entregó al enemigo el secreto de su poder. (16:17,18)
  • Tenía exceso de autoconfianza. (16:20b)
  • Quebrantó su voto de nazareo. (14:9)
  • Oró cuando se encontró en gran necesidad, pero aparentemente en otros momentos, no oraba.

Debemos recordar también que el Señor Jesucristo era un nazareno (ÉL era de la ciudad de Nazaret) pero no era un nazareo. No tenía el cabello largo, ondeante, afeminado, como los artistas usualmente lo retratan.

Como veremos, la fuerza de Sansón no provenía de su cabello. Su fuerza provenía del Espíritu de Dios. Su cabello era solo un símbolo del hecho de que él era débil pero que Dios era su fortaleza. Su cabello era un recordatorio diario de que la fuerza que tenía no era propia de él. Por causa de la fuerza sobrenatural que Dios le daba, Sansón era un milagro andante que mostraba el poder de Dios. Sansón se vería tentado a usar su fuerza para su propio honor o para promover sus propias metas egoístas, y su cabello sería un constante recordatorio que Dios era la verdadera fuente de su poder.

De manera que Sansón fue preparado gradualmente para la última confrontación con sus enemigos. Su dependencia a Dios crecía junto a su cabello. En la prisión él aprendió nuevamente cómo orar. Y su último deseo, morir con los filisteos, verdaderamente fue cumplido. 

El punto importante aquí quizá no es tanto la rehabilitación de Sansón, sino la tremenda confrontación entre Dagón, dios de los filisteos, y el Dios de Israel, el Dios vivo y verdadero. Dagón, por lo tanto, a quien los filisteos atribuían su victoria sobre Sansón (Jueces 16:23-24), recibiría la peor parte. En relación con este hecho, leemos en 1 Samuel que Dagón tuvo que inclinarse, por decirlo así, ante el Dios de Israel y pagarle tributo a Él. Dagón había caído a tierra sobre su cara ante el arca del Señor, volviéndose totalmente impotente (1 Samuel 5:3-4). 

¡Gloria a nuestro Señor, Jesucristo quien por medio de su muerte y resurrección ha triunfado sobre todos los poderes idólatras! Un día, toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor, para la gloria de Dios, nuestro Padre Celestial (Filipenses 2:8-11). 

Repaso

La historia de Sansón nos revela que Dios es un Dios paciente y que sus planes no serán frustrados no importa cuánto intente el hombre. Podemos estar seguros que Dios usa gente egocéntrica, egoísta y pecadora para avanzar su reino. 

De esta historia en Jueces aprendemos (Ref: 2006 AS IT WAS, Guía de estudio de Sansón. San Francisco)

Dios escuchó el llanto de su pueblo. Oprimidos por los Filisteos, el llanto de los hijos de Israel alcanzó los oídos de Dios y envió a Sansón para “iniciar la liberación de Israel de las manos de los Filisteos.” No fue sino hasta el tiempo de David que los israelitas fueron liberados del poder filisteo, pero inició con un hombre llamado Sansón.

Dios siempre lograra su meta a pesar de lo que hombre haga. A pesar de la escogencia de Sansón, Dios colocó temor en el corazón de la nación filistea. Reconocieron la fuerza extraordinaria de Sansón y tuvieron temor de lo que les pudiera hacer. Fue un adversario, no un aliado. Creyeron que una vez que fuera capturado, ellos estarían a salvo.

Nunca es demasiado tarde para llamar a Dios. En la mayoría de su vida, Sansón malgasto sus talentos y potencial por satisfacer sus deseos carnales y egoístas. A parte del padre de Sansón, no vemos evidencia de que Sansón haya buscado la sabiduría de Dios HASTA que fue reducido a un esclavo débil y ciego. A pesar de este hecho, Dios respondió al llanto final por ayuda de Sansón y envió un soplo a la nación filistea. 

Hebreos 11:32-40 enlista a Sansón en el “Salón de la Fe”. Esta prestigiosa lista nombra hombres y mujeres de gran fe que lograron mucho por Dios. Después de revisar el ejemplo penoso de Sansón sobre la utilización de dones, uno difícilmente pensaría que Dios lo consideraría digno de este honor. Aun así, Dios, en su sabiduría infinita SI considera a Sansón exitoso, victorioso y honorable. Nosotros, también, podemos tener alivio de esta verdad y deberíamos ser estimulados de la misma manera. Podemos lograr lo que Dios quiere que logremos cuando nos volvemos a Él y pedimos. Crea como Sansón.

 

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