Capítulo 2 - La preservación y el pez

Aquí tenemos una alabanza por una liberación realizada a pesar de la enumeración de las terribles circunstancias en que se hallaba el profeta de Dios.

Esta oración de Jonás tiene una estructura literaria similar a los llamados Salmos de acción de gracias, que describen un peligro ya pasado, reconocen al Señor como salvador y concluyen con la promesa de ofrecer sacrificios en el templo de Jerusalén.

El estilo de poesía de estos versículos es el de paralelismo, o sea que la segunda parte del versículo repite en palabras similares lo que dice la primera parte. El pensamiento del autor oscila entre desesperación y esperanza. Jonás siente que se ahoga y que las olas le están pasando por encima. Se siente lejos de la presencia de Dios pero le queda la esperanza remota de que un día verá de nuevo el templo en Jerusalén. Es muy semejante al pensamiento de los Salmos 42 y 43.

2:1. Observemos como dirigió su oración al Señor “su Dios” (y “Dios mío” en v. 6), el suyo todavía, aunque Jonás había huido de él. La fe ahora hace que Jonás sienta como algo suyo a Dios; así como el hijo pródigo, ya arrepentido, dice del Padre, de quien se había apartado: “Me levantaré e iré a “mi” Padre” (Lucas 15:18). “desde el vientre del pez.” ¡Ningún lugar es impropio para la oración!

Aunque resulta evidente en el v. 1 que Jonás estaba consciente para orar en medio de la angustia y mientras su cuerpo era arrastrado por las olas, ha habido muchos debates respecto al momento de esa oración. Parece que Jonás escribió su oración y todos los demás sucesos de esta profecía en una ocasión posterior a su liberación del pez y a su ministerio en Nínive.

Es la primera vez que se menciona que Jonás oró. Sin embargo, no se narran los detalles de la oración. Lo que sigue en los versículos 2 a 9 es un salmo de gratitud por su liberación. En v.7 menciona la oración que presentó desde el vientre del pez.

Jonás 2:3–6 Estos versículos relatan los lugares peligrosos en los que Jonás estuvo.

Jonás 2:7 Aquí Jonás incluye palabras de imploración por el rescate, típico de salmos de este tipo.

2:8- 9. Estos versículos son la sección del testimonio/voto final del salmo.

Estas expresiones muestran la fe de Jonás a pesar de que había intentado huir del Señor. Él supo verdaderamente que Dios no lo había abandonado y permanecía ahora, como antes el Dios de su confianza. Por fe Jonás ve concedida su liberación y agradece a Dios por ella antes de que realmente suceda.

2: 1-9: La familiaridad de Jonás con los salmos:

Jonás 2

Salmo

v. 2. Invoqué en mi angustia a Jehová Salmo 18:6; 120:1
v. 2 desde el seno del seol clamé Salmo 130:1
v. 3. Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí Salmo 42:7; 88:7
v. 3. Me echaste a lo profundo Salmo 88:6
v. 4. Desechado soy de delante de tus ojos Salmo 31:22
v. 4. Más aún veré tu santo Templo. 1 Reyes 8:48
v. 5. Las aguas me envolvieron hasta el alma. Salmo 69:1
v. 6. mas tú sacaste mi vida de la sepultura. Salmo 16:10; 30:3
v. 7. Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová. Salmo 42:6
v. 8. Vanidades ilusorias. Salmo 31:6
v. 9. Te ofreceré sacrificios; cumpliré lo que te prometí. Salmos 50:14; 116:17,18

Doce salmos en el salterio son exclusiva o parcialmente salmos individuales de acción de gracias (Salmos 18, 21, 30, 32, 34, 40, 66, 92, 103, 108, 116, 118). Seis son salmos de acción de gracias exclusiva o parcialmente colectivos (Salmos 65, 67, 75, 107, 124, 126).

Los salmos de acción de gracias tienen usualmente cinco elementos:

(i) una declaración introductoria de aprecio por el rescate;
(ii) una descripción de la miseria de la que fueron rescatados;
(iii) una descripción de la apelación para ser rescatados;
(iv) una indicación del rescate mismo; y
(v) un testimonio o voto para continuar mostrando gratitud mediante adoración futura.

El salmo de Jonás incluye los cinco elementos, en el orden listado arriba. No hay manera de decir si Jonás compuso este salmo él mismo (como profeta él era un poeta musical por entrenamiento) o si sencillamente él usó un salmo que él ya conocía para expresar su gratitud. Sea como fuere, el salmo es una declaración elocuente y muy bien puede haber sido pulida mientras el profeta relataba su historia.

2:2. Jonás habla de su experiencia en el vientre del pez en donde, figuradamente, estaba enterrado. En este y el resto del capítulo, la oración de Jonás incorpora muchas frases y y expresiones del lenguaje figurado utilizado en los Salmos. Esto demuestra que Jonás era un hombre que conocía la Palabra de Dios y la sabía de corazón.

“Invoque en mi angustia a Jehová.” Aunque nadie da la bienvenida a tormentas, diluvios, vientres de ballena y cosas parecidas; son pruebas evidentes del amor de Dios. Si no fuera Su amor inmutable y eterno ya nos habría desechado hace mucho tiempo, “Porque el Señor al que ama disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo.” (Hebreos 12:6).

El Salmista escribió: “Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; pero ahora guardo tu palabra… Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos… Conozco, Jehová, que tus juicios son justos y conforme a tu fidelidad me afligiste.” (Salmos 119:67, 71, 75).

No podemos decir de quien son estas palabras más apropiadas, de Jonás o de nosotros mismos. ¿Acaso no nos hemos desviado todos de la verdad, sólo para que los problemas nos vuelvan atrás? ¿Acaso no todos hemos aprendido muchos aspectos del bien y del mal durante tiempos de corrección de la mano de un Padre al que habíamos desobedecido? ¿Podemos todos regocijarnos de que Dios es fiel para enviar cualquier tormenta o ballena que sea necesaria para traernos a la plenitud de Su bendición?

“clamé” Este verbo es usado 8 veces en Jonás y en dos sentidos:

  • 1. Proclamad, Jonás 1:2; 3:2, 4, 5
  • 2. Orad, Jonás 1:6, 14; 2:2; 3:8

“Desde el seno del Seol” Puede haber un juego sobre el término “profundidad” que es literalmente “vientre” y la localización física de Jonás “dentro del gran pez”.

“escuchaste mi voz” Este es un modismo hebreo que sugiere que Dios está oyendo y respondiendo a las oraciones del pueblo del pacto.

2:3. “A lo profundo” (Ezequiel 27:26; Miqueas 7:19.) Los mares han causado siempre una viva impresión a causa de su inmensidad (Job 11:9), del ímpetu de sus olas (Job 38:8) y de su fuerza destructiva (Ezequiel 26:3). Por eso, los israelitas veían en el océano la representación del caos anterior a la creación (Génesis 1:2) y un símbolo de los más grandes peligros. También por eso, en Apocalipsis 21:1 se dice que al fin de los tiempos el mar ya no existirá más. Véase, en sentido contrario, la referencia al “mar de cristal” (Apocalipsis 15:2) como símbolo de pureza y de paz.

“Me echaste a lo profundo”. Jonás se dio cuenta que no fueron los marineros los que le echaron en el mar, sino que fue Dios mismo. Jonás ve que él nunca ha estado fuera del alcance de Dios, aunque él intentó huir de Él. Esto demuestra que Jonás reconoció la suerte que tuvo.

Hay muchos términos en Jonás 2:3 y 5 que se relacionan con el mar. Esto puede ser una alusión a las aguas caóticas de la creación (véase Génesis 1:1). En efecto, antes de la creación todo era un caos pero Dios impuso orden y lo mismo sucede en la vida de Jonás. Las aguas han separado a Jonás de Dios (Jonás 2:4; Salmos 69:1, 2, 14, 15; 88:6, 7, 17), pero en realidad han llegado a ser un medio para cumplir la voluntad de Dios.

Hay varios juegos paralelos.

  1. Lo profundo, Jonás 2:3
  2. La gran profundidad, Jonás 2:5
  3. Envolvió, Jonás 2:3
  4. Rodearon, Jonás 2:5
  5. Envolvió, Jonás 2:5
  6. Corriente, Jonás 2:3
  7. Encrespadas, Jonás 2:3
  8. Olas, Jonás 2:3
  9. Las aguas, Jonás 2:3

Jonás reconoce y admite que las cosas que le han acontecido vinieron de la mano de Dios. No son fenómenos, coincidencias o ningún otro engaño humano que busca disculpar a Dios por juzgar. Haciendo esto se despoja al Señor de la gloria que los pecadores arrepentidos le darían si tan sólo comprendieran Su control sobre las cosas malas que vienen a sus vidas. Jonás no culpó al hombre de sus problemas. Él no guardó resentimiento contra aquellos que Dios utilizó para tratar con él. Dios permite el mal en la ciudad (Amós 3:6) para que los hombres puedan buscarlo.

2:4. “Desechado soy de delante de tus ojos.” El dolor más grande de Jonás no era la calamidad, sino su separación de Dios. ¿Se puede interpretar aquí su deseo, aún en el vientre del pez, para volver su corazón hacia Dios y Su templo? Jonás tenía que regresar a Dios, porque Dios no se había alejado de Jonás.

Que sirva de advertencia a todos los pecadores. Está escrito de nuestro Dios: “Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio.” (Habacuc 1:13). Dios arrojará fuera de Su vista a todos los que se encuentran en el camino de los transgresores.

De nuevo vemos evidencia del conocimiento que Jonás tenía de las Escrituras. En el día de la dedicación del Templo, Salomón oró:

“Si tu pueblo Israel (de quien Jonás era parte) es derrotado delante de sus enemigos por haber pecado contra ti, y se vuelve a ti y confiesa tu nombre, si oran, te ruegan y suplican en esta casa (tu santo templo). Tú oirás en los cielos, perdonarás el pecado de tu pueblo Israel, y lo volverás a la tierra que diste a sus padres.” (1 Reyes 8:33-34).

Jonás recordó ambas condiciones -negativas y positivas- de estos versículos y Dios lo trajo de nuevo a casa y le dio otra oportunidad de ser útil nuevamente.

El verbo “desechar” significa ‘expulsado con fuerza’. Se encuentra solamente aquí en el Antiguo Testamento. Jonás sabía que esto era la consecuencia de su pecado y rebelión al rechazar la comisión de Dios.

“¿Afirma esta línea de la poesía que Jonás creía que volvería a ver el templo o que no lo volvería a ver?” En vista que la lucha de Jonás está descrita en Jonás 2:3-6 y la ayuda de Dios descrita en Jonás 2:7-9, parece que en Jonás 2:6c hay una nota de esperanza. ¿Y por qué no en Jonás 2:4b?

“tu santo templo” El templo en Jerusalén guardaba el arca del pacto. Los judíos creían que Dios habitaba entre las alas del querubín sobre el arca (Éxodos 25:22; Números 7:89; I Samuel 4:4; II Samuel 6:2; Salmos 80:1; 99:1). Este era el lugar donde el cielo y la tierra, lo espiritual y lo físico se humilla.

Jonás sabía que si se hubiera debido a algún tipo de accidente, su situación habría sido suficientemente atemorizante. Pero sabía que se encontraba en esa situación debido a que había desobedecido y provocado a Dios.

Encontramos pensamientos similares en:

Salmo 18:4-6
Salmo 30:2
Salmo 39:9
Salmo 120:1

2:5. “Las aguas me envolvieron hasta el alma.” La palabra traducida “alma” es el término nefesh, que denota “aliento” o “vida” (Génesis 2:7). Aquí y en Salmos 69:1; 105:18 e Isaías 5:14 tiene la connotación de una garganta o cuello lleno de agua (ahogamiento), es decir, la muerte de una persona..

“las algas” Jonás está ahogándose y las plantas acuáticas dificultan sus movimientos. Está descendiendo en el ámbito de la muerte.

2:6. “Descendí” Como apuntamos anteriormente, Jonás descendió a Jope. Él descendió a la nave. Después descendió a los lados de la nave. De allí fue abajo del mar. Finalmente, Jonás descendió al vientre de la ballena. Sólo la intervención milagrosa de Dios puede invertir el curso descendente de una vida.

“A los cimientos de los montes”. Aquí está otra traducción: “hasta el fondo de la tierra”. Se alude probablemente a lo más hondo del mar, ya que los antiguos israelitas pensaban que el suelo firme tenía sus cimientos en las profundidades del mar. (Salmo 24.2; 69.2).

“Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.” Otra vez, Jonás puede alabar a Dios por la respuesta a la oración antes de que se concrete, porque Dios le dio seguridad.”

“la tierra echó sus cerrojos” El término “cerrojos” por lo general se refiere a los cerrojos de la puerta. Esta es una metáfora para Seol como una prisión guardando al muerto, el cual después que entra, no podría salir (2 Samuel 12:23; Job 7:9-10; 10:21).

“mas tú sacaste mi vida de las sepultura.” Es totalmente opuesto a “descendió” (o “ser bajado”).

2:7. Jonás dijo: “Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová”. A menudo hacemos lo mismo. Cuando todo nos va bien, tendemos a olvidarnos de Dios; pero cuando no hay esperanza, clamamos a El. Este tipo de relación con Dios conduce a una vida espiritual no muy firme, con altas y bajas. Un compromiso con Dios firme y diario promueve una sólida relación con El. Busque a Dios en las buenas y en las malas, y tendrá una vida espiritual más vigorosa.

En el AT los humanos son conminados vez tras vez a recordar al SEÑOR y su bondad, (Deuteronomio 8:11-20; Salmos 77:11-12). Dios, por otro lado, es exaltado por perdonar, por olvidar la rebelión, el pecado de la humanidad (fíjense todas las metáforas para olvidar, Salmos 103:3, 11-13; Isaías 1:18; 38:17; 43:25; 44:22; Miqueas 7:19).

2:8. Este verso parece estar fuera de contexto. Puede ser una alusión a Salmos 31:6. Puede ser una referencia a la idolatría de Nínive. Jonás puede estar tratando de explicar por qué no quería predicar en la capital Asiria.

Hay dos términos en esta primera frase con significados muy cercanos, que intensifican el pensamiento.

  1. “Vanidades” significa lo que es “vacío”, “nada” o “vanidad” (Salmos 31:6; Jeremías 18:15).
  2. “Ilusorias” significa “vapor”, “aliento” que es una metáfora para “vanidad” (Deuteronomio 32:21; I Reyes 16:13, 26; Salmos 31:6; Isaías 57:13; Jeremías 8:19; 10:8, 14-15; 14:22; 51:17-18).

Nos engañamos cuando vamos en pos de cualquier cosa que toma el lugar de Dios, lo cual es vanidad porque resulta siempre en vaciedad y equivale a renunciar a la misericordia de Dios. Que nada tome jamás el lugar que Dios debe ocupar en nuestra vida. “Los que siguen vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan: Jonás se da cuenta que el resistir a Dios, el huir de delante de Él es como ser un idólatra.

“Los que siguen vanidades ilusorias, su fidelidad abandonan.” Aquí está una gran verdad bíblica.

Pero la verdad es que la misericordia está disponible. Si un hombre no disfruta el beneficio de la misericordia de Dios no es porque Dios no tenga misericordia para él, sino porque él abandonó lo que era suyo.

Jonás caminó con Dios, habitó en Su presencia y oyó Su voz dirigiendo su vida. Aún así, abandonó esta gran relación y buscó vanamente vivir sin la guía de Dios. Jonás no estaba destinado para el vientre de una ballena; él fue enviado a Nínive. Él buscó su propio camino, desamparó su propia misericordia y sufrió lo que no tenía que sufrir. Ninguno de estos problemas le habría ocurrido si tan sólo hubiera obedecido la palabra de Dios.

2:9. Obviamente Jonás no estaba en posición de regatear con Dios. Por eso más bien le dio las gracias por salvarle la vida. Nuestros problemas deben llevarnos a asirnos de Dios, no a regatear con El para que nos saque del dolor. Podemos alabar y dar gracias a Dios por lo que ya ha hecho por nosotros, y por su amor y misericordia.

“Mas yo… te ofreceré sacrificios.” Jonás se arrepiente por huir lejos de Dios, y el vuelve a Dios con sacrificio y acción de gracias. Él pagará sus votos a Dios, y hará lo que Dios le pida que haga. En este versículo encontramos a Jonás citando nuevamente los Salmos (Salmo 50:14-15).

“¡La salvación viene de Jehová!” Esto es más que una declaración de hecho; es la declaración triunfante de Jonás. Dios ha salvado y salvará, y Jonás se apropia de ello. La salvación de Jonás es de Jehová.

Hoy en día el pueblo de Israel sabe que se encuentra en tiempos peligrosos; saben que hay fuerzas hostiles que los rodean por todos lados, y saben también el carácter del enemigo en sus persecuciones. Están buscando la liberación en la esfera política, social o militar pero sólo puede obtener la liberación, la salvación y la seguridad por medio del Señor.

Está claro que Jonás está arrepentido, pero nos podemos preguntar, ¿cuándo se arrepintió Jonás? Hay indicios del arrepentimiento cuando:

  • Jonás dijo que él temía a Jehová, y fue honesto en su historia (Jonás 1:9)
  • Jonás consintió y autorizó el ser echado en el mar (Jonás 1:12)
  • Jonás clamó a Dios durante tres días y tres noches en el vientre del pez (Jonás 2:2, 2:4, y 2:7)
  • Jonás renovó su compromiso y sus votos (Jonás 2:9)

Así que la respuesta se encuentra al ver el arrepentimiento como algo más que un evento único. Aunque comienza en un momento, debe continuar y madurar. Es un evento, pero también es un proceso.

Fue necesario un milagro de liberación para que Jonás hiciera lo que Dios le había mandado. Como profeta, Jonás estaba obligado a obedecer la voz de Dios, pero había tratado de eludir sus responsabilidades. Esta vez prometió cumplir sus votos. La historia de Jonás comienza con una tragedia, pero la tragedia hubiera sido mayor si Dios le permitía seguir huyendo.

Cuando sepa que Dios quiere que usted haga algo, no huya. Quizás Dios no lo detenga como lo hizo con Jonás.

Mientras miramos hacia atrás, a los tiempos difíciles por los que el Señor nos ha traído, nos damos cuenta que el hecho de que hemos sido bautizados con Cristo y resucitados con Él en nueva vida, son un gran regalo de Dios. Cuando Jonás promete un sacrificio de acción de gracias, es una posible referencia a Levítico 7:12-14, aunque no lo creo.

2:10. El pez obraba por mandato de Dios. En efecto, el pez estaba bajo la orden de Dios cuando se tragó a Jonás y también estaba bajo Su orden cuando le permitió salir. “…Vomitó a Jonás.” La liberación de Jonás llegó después de que su arrepentimiento fue completo. Jonás no solamente sentía lo que había hecho, ahora estaba confiando en Dios otra vez. “En tierra.” Se piensa de manera común que Jonás fue vomitado a orillas de Nínive – pero no se nos dice que este fue el caso, especialmente debido a que Nínive esta como a 603 kilómetros del Mar Mediterráneo.

En Jonás, Jehová ordena y usa:

(1) un viento y una tormenta;
(2) un gran pez;
(3) una planta;
(4) un gusano; y
(5) un viento del desierto.

Estos son para demostrar:

(1) soberanía;
(2) amor por los gentiles; y
(3) su enojo en contra del exclusivismo judío de Dios.

Al final del capítulo 2, Jonás promete ofrecer sacrificios de acción de gracias (Levítico 7:12-14) y cumplir sus votos ¿en el templo en Jerusalén? Por eso hallamos a Jonás en la misma posición de los marineros en Jonás 1:16. Los marineros paganos se han escandalizado de la rebelión de Jonás contra Jehová (1:10); han temido ofender a Jehová sacrificando a Jonás (1:14); finalmente, una vez reconociendo su poder, le rinden culto.

Las últimas palabras del salmo: ¡La salvación viene de Jehovah! (“la salvación es del Señor”) pueden tener también el sentido de que él salva al que quiere; él está a cargo de todo el asunto de la salvación.

 

Una alusión en la profecía de Jeremías a la experiencia de Jonás.

Jeremías 51:34 “Me devoró, me desmenuzó Nabucodonosor, rey de Babilonia. Me dejó como un vaso vacío; me tragó como un dragón, llenó su vientre con lo mejor de mí, y me expulsó.”

La liberación de Jerusalén será milagrosa, pero cuando Babilonia sea destruida se convertirá en montones de ruinas, morada de chacales, en espanto y burla.

A continuación está una selección de un estudio de Winters

Al insistir en la destrucción de Nínive, Jonás exige destrucción para sí mismo. Este es el significado simbólico del movimiento hacia abajo en los capítulos 1 y 2 y la doble petición de muerte en el capítulo 4.

El libro es una exploración del significado de Israel, la naturaleza de la alianza y su lugar en el pensamiento del pueblo post-exílico. La propia estructura del libro puede verse como una reflexión profética sobre la historia de Israel… La actuación de los grandes imperios en su historia, como grandes vientos que levantan tempestades, se comprende en todas las tradiciones como intervención de Yahveh (Is. 7,18-20; 10,5; Jer. 1,14-16; Am. 3,11-15)…

…En cuanto al pez, los intérpretes modernos suelen tomarlo como un toque de humor irónico no relacionado directamente con el mensaje del libro. Descartan, generalmente sin discusión, la posibilidad de un significado simbólico. Sin embargo, el retorno de Judá a su tierra después de ser “engullido” por el imperio de Babilonia debió parecer un milagro tan grande como el de un hombre que viviera después de ser engullido por un pez…

…El incidente del pez divide el relato de Jonás en dos partes de estructura paralela. En cada una Dios habla y Jonás responde; luego siguen eventos relacionados con otras personas que llegan a una resolución dramática a la cual Jonás responde, interpretando el evento. En ambas partes Dios tiene la última palabra.

En Jeremías 51:34 se habla del rey de Babilonia como un dragón que tragó al pueblo en el exilio, y en Jeremías 41:44 Dios dice, “Juzgaré a Bel en Babilonia, y sacaré de su boca lo que se ha tragado”. Si bien es cierto que el vocabulario en estos pasajes no es el mismo que se usa en Jonás, la similitud de tema llama la atención y sugiere que esta imagen circulaba en la época del retorno como metáfora para el exilio, adaptada libremente en las tradiciones literarias (la imagen de Israel como esposa infiel en Oseas, Jeremías y Ezequiel). El pez en Jonás no representa principalmente un castigo sino, más bien, un vehículo de salvación, pero esta idea puede encontrarse también en escritos exílicos y post-exílicos.

 

Lecciones prácticas de valor permanente

Este es un libro misionero en el Antiguo Testamento para revelar el corazón de un siervo de Dios.

  • Cuán necio y fútil es resistir la voluntad divina.
  • Si Dios no perdonara, ¿dónde estaría entonces la esperanza del mundo?
  • La intención de Dios es salvar a judíos y gentiles en respuesta a la fe en el Señor Jesucristo.
    • Dios es rico en gracia para con todos, sin diferencia. “…Como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.”

Las experiencias de Jonás nos guían a Jesucristo (Mateo 12:39–41) en su muerte, sepultura y resurrección. Cristo fue más grande que Jonás en su persona (es el Hijo de Dios), su alcance (el mundo entero, no una ciudad), su sacrificio (murió para salvar a otros) y su amor por quienes no se lo merecían.
¿Qué obra de Dios, o aspecto de Su liberación, quedará sin llevarse a cabo mientras te resistas a Él y te rehúses a confiar en Él? En un momento u otro, Jonás quizás dijo lo que todos nosotros decimos: “Señor, haré lo que sea que Tú quieras que yo haga.” Ahora Jonás se da cuenta en su totalidad de que él debe dejar de resistir a Dios, y que él debe pagar sus votos a Dios.

 

Una pausa:

Cada respuesta empieza con la letra del Abecedario que le corresponde. Ejemplo: A. Dios es…: Amor.

  1. Padre de Jonás:_________
  2. Transporte en el que viajó Jonás: ________
  3. “Y los hombres de Nínive ____________ a Dios”
  4. Lo que hacía Jonás mientras los marineros clamaban a sus dioses: _________
  5. Cuando Dios tuvo misericordia de Nínive, Jonás se __________
  6. La segunda vez que le dijo Dios a Jonás que fuera a Nínive, Jonás ________
  7. “Tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte y de _________ misericordia”
  8. Nacionalidad de Jonás: _________
  9. “Pagando su pasaje, entró en ella para ________”
  10. Jonás huía de __________
  11. “Tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte y de grande ____________”
  12. Ciudad grande en extremo, en la cual había más de 120,000 personas _________
  13. Lo siguiente que hizo Jonás después de enojarse _________
  14. “Y mandó Jehová al ______, y vomitó a Jonás en tierra”
  15. “Tú Jehová has hecho como has ___________”
  16. Cuando los marineros no pudieron volver la nave a tierra, clamaron a Dios y ___________ por sus vidas
  17. Los marineros temieron a Dios y ofrecieron ____________
  18. Ciudad a la que se dirigía la nave __________

Quedate un tiempo con nosotros y comenzarás a entender lo que Dios quiere comunicarnos en su palabra. Y si tienes preguntas o comentarios, escríbenos a preguntas@labiblia.zendesk.com