Capítulo 1 - La evasión y la tempestad

Vs.1-3. Jonás huye de su misión.

Jonás profetizó a Israel y Asiria en 793-753 a.C. Jonás es un judío a quien Jehová envía a Nínive. El mensaje que Jonás tiene que comunicar a Nínive constituye una amenaza mal disimulada. Por eso Jonás no tiene ganas de ir a predicar a Nínive. Toma la dirección opuesta y se embarca hacia Tarsis. Pero ¿es posible escaparse tan fácilmente de Dios? Profetas contemporáneos: Joel (853-796?) Amós (760-750).

1:1. “Jehová dirigió su palabra…” Es una introducción de la comunicación divina dirigida a los profetas, que se repite más de 100 veces en el Antiguo Testamento. Lo que sigue normalmente es el mensaje que el profeta debe comunicar (Joel 1:1; Miqueas 1:1; Sofonías 1:1; Ageo 1:1…). La dura lección que Jonás tuvo que comprender está en Isaías 55:8-11 y toda la admonición y las experiencias que él sufrió vinieron por medio de “la Palabra de Jehová”. Tiene el poder de cumplir lo que proclama.

Feinberg observa: “Quienes se empeñan en decir que esta profecía es un mito, leyenda, alegoría o parábola, no pueden explicar satisfactoriamente por qué el libro comienza con un estilo profético reconocido (véase Zacarías 6:9; 8:1 y otros casos en los libros proféticos). La palabra de Dios dicha a Jonás fue una orden clara e inequívoca…”

“…Jonás hijo de Amitai…” No se sabe nada sobre el profeta Jonás, solamente lo que indica el mismo libro y la presentación histórica de 2 Reyes 14:25:

“Restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová, Dios de Israel, la cual había él anunciado por medio de su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer (5 km al NE de Nazaret)”

¿De quién está hablando cuando dice “restauró”?

El párrafo de 2 Reyes afirma que el rey Jeroboam II restauró algunos territorios de Israel, de acuerdo con la profecía de Jonás. Solo siete versículos se dedican a uno de los reyes más importantes de Israel. Fue durante el reinado de Jeroboam II que lo que se empezó a recuperar con Joás llegó al clímax. Sus conquistas devolvieron a Israel los territorios perdidos. La ubicación exacta de Lebo-hamat no se conoce, pero su importancia aquí es que había marcado la frontera del norte del reino de Salomón (1 Reyes 8:65). El mar del Arabá es el mar Muerto, la parte del sur del cual correspondía al límite sur del terreno israelita al oriente del Jordán (o sea, hasta e incluyendo a Moab).

Según la tabla de los Reyes de Israel, situamos los eventos descritos en 2 Reyes 14:25 que relacionan a Jonás con un período antes del largo reinado de Jeroboam II en Israel. ¿En los reinos de Joás, Joacaz o Jehú?

Jonás, en el hebreo, significa paloma (tórtola). Según el relato de Génesis 8:8-9, la paloma busca en vano dónde reposar después de alejarse de Noé y del arca: así es Jonás.

¿Cuáles son las lecciones relacionadas con la paloma en la Biblia?

Levítico 1:14 12:6-8
Levítico

12:6-8

Levítico 14:3,22
Isaías 60:8
Salmo 68:13
Salmo 74:19
Mateo 10:6
Lucas 2:24

Amittai es la expresión hebrea por “verdad”, “relator de la verdad” o “veraz”. Es apropiado para un profeta.

Gat – hefer es una ciudad (5 km al NE de Nazaret de Galilea) en los límites de Zabulón y Neftalí (Josué 19:13), cerca de la poderosa ciudad de Siria, Hamat.

1:2. “…ve a Nínive”. Es la ciudad ubicada al este del Tigris, frente a la moderna Mosul. Es la primera vez que un profeta es enviado a una ciudad pagana para una misión religiosa. ¡Jonás, un profeta nacionalista del siglo VIII, enviado en misión a Nínive, el enemigo de Israel! En la Biblia, los profetas son enviados exclusivamente a Israel para denunciar el pecado, invitar a la conversión y anunciar la salvación – en una palabra, amenazar y alentar.

“clama contra ella” iimplica “predicar” o “proclamar” (Isaías 40:2, 6; 58:1; Jeremías 2:2; 3:12; 7:2; 11:6; 19:2; 20:8; 49:29).

Nínive significa la residencia de Nínus, eso es, de Nimrod (Génesis 10:11) donde la traducción debe ser: “El (Nimrod) salió a Asiria y edificó a Nínive.” Investigaciones modernas de las inscripciones cuneiformes confirman el relato
de la Escritura, de que Babilonia fue fundada antes que Nínive, y que ambas ciudades fueron fundadas por descendientes de Cam, que se infiltraban en el territorio asignado a Sem (Génesis 10:5-8).

En el siglo VIII, Nínive no había entrado aún en su periodo de gloria. Fue Senaquerib el que hizo de Nínive una ciudad realmente magnífica (700 a. C.). Convirtió a este antiguo centro de culto a la diosa Istar en la ciudad capital. Diseñó amplias calles y plazas y construyó dentro del famoso «palacio sin rival», cuyo plano ha sido recuperado en gran parte, de unos 210 por 200 metros. Tenía unas 80 habitaciones, muchas de ellas repletas de esculturas en sus paredes.

Gran parte de las tablillas de Nínive se encontraron aquí; algunas de las principales entradas estaban flanqueadas por toros con cabeza humana. En ese tiempo el área total de Nínive ocupaba unos 7 km² y 15 grandes puertas franqueaban el paso en sus murallas. Un elaborado sistema de 18 canales llevaba el agua desde las colinas hasta Nínive.

Asiria probablemente era la nación más cruel (Nahúm 3:1, 10, 19) y la más arrogante (Isaías 10:12-14) que Israel haya conocido. Aprendemos de su tratamiento a sus prisioneros en los textos cuneiformes asirios y fotos de las paredes. Esto puede representar una parte de la ironía del libro. Nínive, como Israel, era mala (véase Nahúm), pero aun así Dios libremente la perdonaría si se arrepintiera (una condición espiritual). Arrepentimiento, no origen nacional, es crucial con YHWH (Amos 9:7).

Aquí destaca una paradoja en el v. 2. El orden de Dios es: “Levántate, vete a Nínive” (La Biblia de Jerusalén) y el autor subraya con ironía lo que encontramos en v.3 “Se levantó Jonás para huir a Tarsis”.

“…su maldad ha subido hasta mí…” Nínive era símbolo del pecado y de la violencia: La frase “maldad ha subido hasta mí” sugiere una inspección hecha por los ángeles, como es el caso de Sodoma (Génesis 18:20-21). Esto es, su maldad ya es tan grande como para requerir mi abierta intervención para castigar.

La palabra hebrea que algunas veces significa “perversidad” o “maldad” a menudo significa más bien “problema”, “calamidad” o “desastre”. La LXX tiene “predica en ella”, que puede ser más original que “predícale a ella”.

Jonás no habla mucho de la maldad de Nínive, pero el profeta Nahum nos ofrece mayor información. Dice Nahum que Nínive había caído en pecados como:

Nahum 1:9

Nahum 2:12

Nahum 2:12-13

Nahum 3:4

“aquella gran ciudad”, Utley hace un buen punto acerca del uso recurrente del adjetivo “grande” (gadawl)
1. Gran ciudad, Jonás 1:2; 3:2, 3; 4:11
2. Gran viento, Jonás 1:4
3. Gran tormenta, Jonás 1:4, 12
4. Extremadamente asustado, Jonás 1:10
5. Gran temor por Jehová, Jonás 1:16
6. Gran pez, Jonás 1:17
7. Desde el mayor, Jonás 3:5
8. “por mandato del rey y sus grandes”, Jonás 3:7
9. “se disgustó en extremo”, Jonás 4:1
10. Jonás “se alegró mucho”, Jonás 4:6.

Utley explica: “El hebreo antiguo no usa con frecuencia adjetivos, como la repetición inusual de “grande” (también fíjense en Jonás 4:10 (‘crecer’, gadal), otro uso de la misma raíz) hace pensar a uno que puede ser un marcador textual para denotar un relato hiperbólico, literario. Los lectores originales rápidamente hubiesen reconocido el sobreuso de “grande”.”
Para una breve discusión de hipérboles bíblicas véase Diccionario de imágenes bíblicas, pág. 329.

1:3. “Pero Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis” Dios le mandó a Jonás que fuera a Nínive pero el profeta era de opinión contraria y huyó hacia Tarsis. Los profetas no eran simples máquinas; podían resistirse a la voluntad de Dios. Sin embargo, este es el único caso registrado en que un profeta se negó a llevar a cabo su misión.
Nínive se encontraba al este de Israel, ¡mientras que Tarsis estaba al oeste! Jonás prefería viajar lo más lejos posible del occidente. (No se puede localizar esta ciudad). Lo más probable es que Tarsis estaba en la actual provincia de Huelva, España. En ella tenían los fenicios sus puertos de tráfico. Las naves de Tarsis eran las que navegaban hasta el extremo del Mediterráneo, los transatlánticos de la época.

Muchos consideran que se trataba de la ciudad de Tartessos, en la costa sudoccidental de España. Como tal, representaba un lugar distante a donde no había llegado aún el conocimiento de Dios.

Puede ser que no pensaba que era posible “huir de la presencia de Jehová” sino que (1) significa eludir la responsabilidad de ser profeta de Jehová (2) huir del país en donde reside (en el Templo) la gloria de Dios – la Shekinah. (Deuteronomio 11:12).

¿Por qué huyó Jonás? Escriba unas sugerencias.

En Jonás 4:2, el profeta mismo nos indica cual fue su motivo para huir a Tarsis.

Lea Salmo 139:7-12 y Jeremías 23:24 y escriba porque es imposible huir de la presencia de Jehová.

 

Punto de reflexión

Todos fuimos llamados a dejar nuestra ciudad, es decir nuestra zona de seguridad y confort, y a entrar en Nínive (el mundo lleno de maldad). Pero lo que sucede con frecuencia es que nosotros tratamos de ignorar lo que Dios manda. Al igual que Jonás tratamos de huir y escaparnos; no queremos hacer la voluntad de Dios. Lo más cómico del caso es que siempre pensamos que tenemos una buena excusa que podemos usar para no hacer la voluntad de Dios. Pero la verdad de todo es que no tenemos excusa alguna. No existe excusa alguna por la que no podamos cumplir con lo que Dios nos manda; no existe excusa sino una razón, y esta razón es que Dios no ocupa el primer lugar en nuestra vida.7

La OMNIPRESENCIA de Jehová

Presente en todo lugar

No en algunos lugares

Salmo 139:7-10

Génesis 3:8

Isaías 66:1

Génesis 4:16

Jeremías 23:23-24

Génesis 11:5

Amós 9:2-3

Génesis 18:20-21

1 Reyes 19:11-12

Jonás 1:3

“descendió a Jope” Ahora es el moderno puerto marítimo de Jafa (está ubicado al sur de la actual Tel-Aviv), en la región de Dan; una bahía tan antigua desde la época de Salomón (2 Crónicas 2:16). Mientras que la maldad de los ninivitas sube hacia Dios, ¡Jonás desciende a Jope, baja al barco y lo veremos bajar más todavía a la bodega del mismo para hundirse en el sueño!

En tiempos de Salomón, los barcos que iban a Tarsis no regresaban por 3 años. Un barco de este tamaño habría tenido una tripulación de menos de 12 hombres. La carga típica consistía en grano, vino y aceite de oliva.

No hay un solo detalle inútil en esta introducción:

  • El Dios de Israel se preocupa por los ninivitas; Jonás, el judío, rechaza la misión divina.
  • Jonás no ahorra esfuerzos en su negativa: deja su patria, paga un buen precio, decidido a huir al ‘final del mundo’ – lejos del Señor.
  • La expresión salir “de la presencia de Jehová” aparece en la historia de Caín (Génesis 4:16) y denota alejarse del Creador. Sin embargo, en otros casos, la expresión describe la actitud de los profetas está llena de respeto y de obediencia (1 Reyes 18:15; 22:21; Jeremías 15:19; 18:20).

 

Una pregunta:
¿Por qué Jonás viajó muy lejos, de Zabulón a Jope? Los puertos de Tiro y Sidón son mucho más cercanos. Un mapa nos ayuda a encontrar una respuesta;

1:4-5. La tormenta
Dios provoca una tempestad. El barco de Jonás se ve en peligro; los marineros se agitan, mientras Jonás duerme en la bodega.

1:4 “Jehová hizo soplar un gran viento…” Literalmente la palabra es “lanzar” un gran viento. Recordamos que los vientos están al servicio de Jehová (Salmo 104:4). Los elementos naturales ejecutan los planes del Todopoderoso, como lo hicieron en el pasado (Jueces 5:20-21) y como lo harán en el futuro (Ezequiel 38:22).

¡Cómo se asemeja esta tormenta a los tiempos cuando no hay paz! “Pero los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto.” (Isaías 57:20). Así es la condición de todo hombre que está en rebelión contra su Dios.

1:5. “los marineros tuvieron miedo…” Aunque estaban acostumbrados a las tormentas; el peligro, por lo tanto, el temporal debe haber sido extremo.

“…cada uno clamaba a su dios…” Es probable que la mayoría de los marineros fueran fenicios, pero de diversos lugares y adoraron a diferentes dioses. Los marineros se portan como paganos, pero no como ateos. Éste es el principio encontrado en Romanos 1. Todo hombre tiene una naturaleza religiosa y la conciencia de que hay un Dios. Esta es la distinción que separa al hombre del resto de la creación.

El término “dios” en Jonás 1:5 y 6 es Elohim. Es un plural hebreo así que puede ser traducido “dioses” o “dios”.

Primero, debemos notar que no había ninguna respuesta de los ‘dioses’. Ningún dios al que buscaron los marineros pudo calmar el soplo de los vientos, el golpe de las olas, o las lluvias torrenciales.

Segundo, vemos que los hombres que sólo conocen al ‘dios’ deben trabajar por su propia salvación. El hecho que esta obra es completamente vana puede traerlos al fin de sí mismos o puede endurecer sus corazones, pero es una ley universal que todos los hombres religiosos trabajan para asegurar la salvación que su ‘dios’ no les puede dar.

Tercero, nos maravillamos que toda la preciosa carga no cuenta para nada. No nos dicen que clase de carga transportan estos hombres, pero sus ingresos dependían de su seguro transporte. Su pan, hogar, vestido, sí, todas las necesidades de la vida, se compraban a través de su éxito en el comercio mercantil. Aún así, las cosas a bordo de esa nave repentinamente perdieron su valor cuando sus mismas vidas estaban en peligro.

Allí está el profeta, el hombre que conoce al Señor, abajo en el fondo de la nave tomando una siesta mientras la tormenta está furioso y los hombres invocan a dioses falsos. Las vidas se están meciendo en la balanza y ¡Jonás se está meciendo en su hamaca! Los marineros, en su paganismo, parecen más religiosos que Jonás.

 

1:6-9. La confesión

Se descubre al culpable. Jonás confiesa su religión.

1:.6 “…clama a tu Dios…” Los paganos antiguos en peligro clamaban a los dioses extraños, además de los de su nación (Salmo 107:28). Sin embargo, era realmente vergonzoso que un pagano tuviera que llamar a un profeta de Dios para que orara. ¿Con toda probabilidad Jonás oró a Dios?

Se nota otra vez la ironía de lo que dice el patrón de la nave: “Levántate y clama”. ¡Es una repetición de lo que dice Dios en v.2! El patrón no debe haber sabido que ésta fue la primera palabra que Dios dijo a Jonás.

Uno no puede servir a Dios mientras está de ocioso. La casa de Dios (1 Timoteo 3:15; 1 Pedro 4:17) caerá en la ruina por la pereza (Eclesiastés 10:18). Jonás tiene un nuevo nombre. Él es ahora conocido como “El Dormilón.” No hay lugar para la pasividad en la vida Cristiana. La gran comisión requiere luchar, mantenerse firme, estirar hacia adelante, pelear, esto implica acción.

 

Una pausa para reflexionar

Nuestras acciones forman la percepción que el mundo tiene de nuestra persona.

“…quizá él tendrá compasión…” (Génesis 8:1; Éxodo 2:25; 3:7,9; Salmo 40:17).
El patrón, como su politeísta tripulación, asumía que algún dios estaba enojado con ellos y que ese dios (o algún otro) podía detener la tormenta si le rogaban.

1:7. “…echaron suertes…” Esto no es jugar, como cuando uno arriesga su riqueza para despojar a otro de la suya; sino que es una práctica bíblica de buscar la dirección de Dios cuando no nos ha sido dada ninguna luz. Debe hacerse notar que Proverbios 16:33: “las suertes se echan en el regazo, pero a Jehovah pertenece toda decisión” es una manera de decir que Dios, y no nuestras técnicas de adivinación, controla los eventos de la vida, y no es una promesa que el uso de las suertes siempre dirá la voluntad de Dios. Si dos partidos aceptan esta verdad, entonces “Las suertes ponen fin a los pleitos, Y deciden entre los poderosos.” (Proverbios 18:18).

El echar suertes.

Dios sancionó algunas veces esta manera de decidir casos dificultosos. El echar suertes no se oponía a la voluntad de Dios. Véase el caso de Acán (Josué 7:16 y 15:1); el caso de la transgresión de Jonatán (1 Samuel 14:36-42) y en la elección de Matías (Hechos 1:26). Identifique más circunstancias similares:

Levítico 16:7-10

Josué 7:14

Josué 15:1

1 Crónicas 24:5

1 Crónicas 26:13

Nehemías 10:34

El Señor dispuso que esta suerte cayera sobre Jonás.

 

1:8-9. Hay una sola respuesta para las preguntas. ¿Las preguntas de los marineros no mostraron que dudasen de la suerte echada, sino más bien que querían que Jonás mismo confesara su falta?

Las preguntas directas son claramente ordenadas por Jehová para traer convicción dolorosa a este predicador.

  1. ¿Qué oficio tienes? En su corazón Jonás oye: Predicador.
  2. ¿De dónde vienes? En su conciencia Jonás oye: De la presencia del Señor.
  3. ¿Cuál es tu tierra? Antes que él pueda formar un pensamiento algo por dentro le dice: “Hebreo”.
  4. ¿Y de qué pueblo eres?

Así que la pregunta cuatro está ordenada por Dios para forzar a Jonás a enfrentar el punto principal del asunto. Dios le pide a Jonás aquí que se olvide de que él es judío o gentil, griego o bárbaro, siervo o libre. Él ha puesto Su dedo en el corazón de Jonás y le ha pedido que sea un predicador con disposición celestial, un embajador dispuesto a predicar el mensaje de Dios a todo hombre, en todo lugar, en todo tiempo.

Él completamente evita contestar las preguntas 1 y 2. Él no está listo todavía para confesar sus pecados. ¡Cómo la mala vida del reincidente lo ha dejado mudo, aún cuando las puertas se abren de par en par para dar testimonio de la verdad!

Jonás contesta la pregunta tres con: “Hebreo soy. Y temo a JEHOVÁ.” Qué respuesta tan extraña. Escudriñe el Antiguo Testamento y encontrará que el pueblo Hebreo habló del “Dios de Abraham, Isaac y Jacob o el Dios de nuestros Padres.” Ésta fue la distinción y orgullo racial y nacional. No obstante, cuando enfrentó la pregunta de los marineros, él confesó que el SEÑOR de los Hebreos es el Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra.

Las respuestas de Jonás son sinceras. Se identificó como un hebreo (Génesis 39:14-15; 40:15) lo haría con extraños, y mostró en sus palabras que él ya estaba aceptando el hecho de que el Señor, como Creador de todo, no estaba limitado en su influencia a ninguna región geográfica. Esta soberanía de Dios le permite a Jonás comprender lo que está sucediendo. Jonás confiesa su religión. Sabe que Dios actúa en los acontecimientos, ¿cómo puede decir “temo a Jehová”?

Así profesaba; su práctica desmentía su profesión: su profesión agravaba su culpa. ¿Cómo puede decir: “Temer a Dios” si temer ante todo, no es temblar ante Dios, sino ponerse a su servicio, consagrarle la vida? Jonás confiesa su religión, pero prefiere la muerte a la obediencia. En aquel peligro mortal no se observa ningún arrepentimiento, ninguna petición de ayuda, ningún temor a Dios.

Él les respondió: “Soy hebreo y temo a Jehová”.

Soy “hebreo”

La designación aparentemente comienza con Abraham (Génesis 14:13) lo cual indica que él pertenecía a un grupo étnico distinto de los amorreos. Después de la muerte de Saúl (1 Samuel 29), el término “hebreo” no vuelve a aparecer en los libros históricos, lo que posiblemente indica una distinción entre hebreo como término étnico e Israel y/o Judá como término religioso y político para el pueblo del pacto, la nación de Dios.

Temo a Jehová (Vea Apéndice 1)
El Antiguo Testamento se escribió en su mayor parte en hebreo, y nuestra traducción en castellano inevitablemente omite muchos detalles cuando se deben traducir las palabras hebreas que corresponden a “Dios”.
Con la aparición de nuevas traducciones y versiones castellanas, los lectores de la Biblia han descubierto, unas veces con inquietud y otras con sorpresa, que “Jehová” no es la única manera de escribir ese nombre especial de Dios.

Tomemos como ejemplo cuatro de las versiones más recientes de la Biblia:
La Nueva Biblia de Jerusalén (1998), siguiendo el ejemplo establecido por la versión francesa original, usa la siguiente forma del nombre especial de Dios: “Yahvéh”.
La Nacar-Colunga (1965) evita incluir la “h” del nombre, y escribe “Yavé”
La Biblia Herder (2004) usa ”Yahveh”.
La Dios habla hoy (1994) sigue el ejemplo establecido por la versión griega desde el tercer siglo antes de la era cristiana (la Septuaginta o LXX). Esta versión, hecha por judíos para judíos, evitó escribir el sacrosanto nombre de Dios y en su lugar usó la palabra griega kyrios, que a su vez traducía la palabra hebrea Adonay. Ambas tienen el sentido castellano de “Señor”
La Nueva Versión Internacional (1999) usa el título “SEÑOR” en letras mayúsculas pequeñas (y no incluye el artículo con este tipo de letra).

 

1:10-16. El sacrificio y la conversión

Jonás señala el remedio para salir del paso: que lo echen al mar. Se ponen en las manos del Dios de Jonás. El profeta se ve arrojado al mar.

1:10. “¿Por qué has hecho esto?” ¿Esto indica el reconocimiento de los marineros de que Jonás merecía un castigo severo?

La Biblia está llena de preguntas punzantes que obligan al corazón humano a enfrentar la verdad. El término de la Escritura para cosas así es convicción.
Génesis 3:9
Génesis 4:9
1 Reyes 19:9
Lucas 18:19
Juan 21:17
Hechos 9:4
En cada uno de estos casos, Dios no está buscando información. Él conoce la condición del corazón de cada uno de estos hombres. Él sabe lo que han hecho y por qué lo han hecho. Pero Él usa preguntas cortantes para revelar al hombre que no se ha escapado con nada.

1:11. “¿Qué haremos contigo para que el mar se nos aquiete? Hacen esta pregunta ya que Jonás mismo debe saber mejor que ellos cómo su Dios puede ser aplacado. “Nosotros gustosamente te salvaríamos, si nos fuese posible, y también a nosotros mismos” (vs. 13, 14).

1:12. “Tomadme y lanzadme al mar” Jonás propuso su propia muerte, un fin para la tristeza de haber dejado su hogar y su subsistencia para probar un escape que ahora había fracasado, y también como una solución para el peligro del barco. ¿Jonás es aquí una muestra del verdadero arrepentimiento? ¿Es penitente a “aceptar el castigo de su iniquidad” (Levítico 26:41, 43), y a estar más indignado por su pecado que por su sufrimiento?

Utley explica: “Existen varias teorías acerca del significado de esta acción:

  1. un auto sacrificio por las vidas de los marineros (pero esto no calza en el ambiente de la situación);
  2. el escape supremo de la misión de Dios; o
  3. el castigo por su rebelión personal.

Dios aborta el esfuerzo supremo de escape de Jonás. ¡El gran pez es un medio de liberación de la muerte en el mar y un trasporte para hacer la voluntad de Dios “pero Jonás no sabe esto hasta que es vomitado en la tierra!”

1:13. Los marineros, siguiendo una ruta costera como lo hacían casi todas las embarcaciones antiguas, esperaban en vano remar a la costa porque la alternativa, matar a Jonás, no les gustaba. ¡Nuevamente miramos la ironía de marineros paganos tratando urgentemente de salvar a Jonás rebelde, quien hubiese preocupado poco o nada a una ciudad pagana entera!

1:14. Obsérvese su confesión de fe. El Dios de Jonás pasa a ser el Dios suyo. Hasta entonces, los marineros invocaban a Elohim, el Dios Creador (Génesis 1), presente y palpable en su creación. Ahora reconocen el Dios de Israel, a YHWH el Señor de la revelación musaica (vs.14, 16).

“sangre de un inocente” Este es un modismo hebreo (Deuteronomio 21:8 y Mateo 27:24): El instinto de conservación es el instinto más grande en el hombre. Los marineros creyeron que Dios les había hecho todo y encontramos el mismo sentimiento en las palabras de Elí a Samuel en 1 Samuel 3:18 “…Jehová es; haga lo que bien le pareciere.”

1:15. ¡Qué impresión para los marineros ser testigos del cambio inmediato de la tempestad!

1:16. “…Ofrecieron un sacrificio…” Lo más probable es que el sacrificio haya sido una ofrenda de grano probablemente arrojado al mar. El hecho de que ellos no eran israelitas de raza no era un problema. En 1 Reyes 8:41–43, en la oración de Salomón en la dedicación del templo de Jerusalén, se refleja la esperanza de que los extranjeros pudieran adorar allí “a fin de que …conozcan tu nombre, te teman como tu pueblo Israel. …” Sin embargo, el texto no dice que se convirtieron ni que hayan adorado en Jerusalén. La adoración por extranjeros no convertidos era impropia hasta en Jerusalén (Éxodo 12:43–49); Levítico 22:25) aunque la adoración por extranjeros convertidos era bienvenida sobre la misma base que lo era la adoración de los israelitas (Números 9:14; 15:14).

1:17. Lo que Jonás esperaba era la muerte por ahogamiento. Las palabras Jehovah dispuso un gran pez indican al lector que Jonás no moriría, sino que sería rescatado.

Comentario de Compubiblia: “Hay varios relatos confiables de supervivencia de gente en el mar después de ser tragados por ballenas (ver D. K. Stuart, Hosea-Jonah [Word Books, 1987]). Esas fueron supervivencias naturales debido a la notable capacidad del cuerpo para vivir con pequeñas cantidades de oxígeno (aunque normalmente inconsciente) en agua fría, algo médicamente bien establecido. Un factor es también la frecuente salida de las ballenas a la superficie para tomar aire.

El rescate de Jonás fue un arreglo divino, sin embargo, y por tanto sobrenatural en gran medida. Gran pez en la nomenclatura hebrea puede designar o una ballena o uno de los tiburones más grandes.

Tres días y tres noches es una frase especial usada en el mundo antiguo con el significado de “bastante tiempo para estar ya muerto”. …El uso que Jesús hizo de la misma frase para ilustrar la duración de su muerte antes de su resurrección (Mateo 12:40) lleva una fuerza similar: es una manera de decir que él verdaderamente moriría, no que él estaría literalmente muerto por setenta y dos horas.

Comentario: Jamieson-Fausset-Brown: “Había prevenido un gran pez no lo creó particularmente para este propósito, sino que así ordenó en su providencia, a la cual toda la creación está subordinada. El pez, a causa de una traducción errónea de Mateo 12:40, se supuso anteriormente que era ballena; allí como aquí, el original significa “un gran pez.” El cuello de la ballena es demasiado angosto para recibir un hombre. Bochart piensa que era una especie de tiburón chico, el estómago del cual es tan grande, que una vez fué hallado en él, el cuerpo de un hombre con armadura. (Hierozo. 2. 5. 12).

Otros, que fue tiburón. (Jebb.) La cavidad de la garganta de ballena es bastante grande, según el Capitán Scoresby, para que quepa en ella un esquife lleno de hombres.

Fue un milagro desde todo punto de vista, y no tenemos datos para especular más allá. Una “señal,” o milagro, es expresamente llamado por nuestro Señor en Mateo 12. La respiración en una posición tal podría ser únicamente por milagro. La interposición milagrosa no se hizo sin una razón suficiente; el propósito fue para afectar no solamente a Jonás, sino también a Nínive y a Israel. Muchas veces la vida de un profeta se distinguía por las experiencias que, por medio de la simpatía, lo hacían más apto para desempeñar la función profética ante sus oyentes y su pueblo.

Los infinitos recursos de Dios, en misericordia tanto como en juicio, están prefigurados en el devorador pez transformado en preservador de Jonás. La condición de Jonás bajo el castigo, excluido del mundo exterior, llegó a ser la más perfecta figura posible de la muerte, un tipo presente para Nínive e Israel, de la muerte en el pecado, como su liberación lo era de la resurrección espiritual con el arrepentimiento; como también era un tipo futuro de la muerte literal de Jesús por el pecado, y la resurrección por el Espíritu de Dios. Tres días y tres noches—Probablemente—como el Antitipo, Cristo—Jonás fue despedido en tierra en el tercer día (Mateo 12:40); los hebreos contaban partes del primero y del último día, como días enteros de veinticuatro horas.

Comentario de la Biblia Plenitud: “El gran pez hizo simplemente lo que se le dijo que hiciera. Se trata de un milagro cuyos detalles no se revelan. No sabemos si el pez fue especialmente creado o si era una ballena modificada; tampoco sabemos cómo pudo Jonás respirar en su vientre durante 72 horas. Dios decidió que permaneciera allí tres días y tres noches porque éste era el lapso que alguien necesitaba, según los antiguos, para regresar del Seol. Por lo tanto, el regreso de Jonás debe haber representado una vuelta milagrosa de la muerte.”

 

La estructura simétrica de Jonás 1:4-16 se puede ver en el siguiente análisis:

A. Jehová hizo soplar un gran viento en el mar; hubo una tempestad; los marineros tuvieron miedo y cada uno clamaba a su dios. (vs. 4-5ª)
B. Jonás se había echado a dormir; clama a tu Dios; no perezcamos; soberanía divina. (vs. 5b-6)
C para que sepamos quién es el culpable (v. 7)
D Los marineros preguntan a Jonás (v. 8)
E Temo (v. 9)
E1 Aquellos hombres sintieron un gran temor (v. 10)
D1 Los marineros le preguntaron (v. 11)
C1 Sé que por mi causa (v.12)
B1 Los marineros se esforzaron por hacer volver la nave a tierra; clamaron a Jehová; que no perezcamos nosotros; soberanía divina (vs.13-14)
A1 Tomaron a Jonás y lo echaron al mar; se aquietó el furor del mar; los marineros sintieron gran temor por Jehová; le ofrecieron un sacrificio (vs. 15-16).

 

¿Cómo debemos hablar de Dios a los incrédulos?

Que Dios es el creador del mundo…
A. Jonás 1:9 “Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra”, ¡Dios el Creador! De esta manera habló Daniel a Nabucodonosor.

B. De esta manera habló Pablo a los paganos de Listra. Hechos 14:15, “Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay” y a los filósofos de Atenas.

C. De esta manera habló a los filósofos paganos de Atenas. Hechos 17:24,25 “El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas”.

D. Romanos 1:20, “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa”. Todo ser humano debe creer en Dios al observar las maravillas de la creación. Un Dios Vivo, un Ser Supremo, omnipotente, omnisciente, podría crear lo que observamos en el mundo: los animales, las aves, la vida marina y principalmente la vida humana, el cuerpo humano y la mente. Simplemente observando la función de los cinco sentidos, o la habilidad de la mano para hacer mil cosas, uno se convence no solamente de la existencia de Dios sino de su poder infinito y de su sabiduría infinita.

 

Preguntas de discusión

Estas preguntas tienen la intención de invitar a la reflexión, no son definitivas.

  1. ¿Por qué Jonás no quiso ir a Nínive?
  2. ¿Cómo los marineros se igualan a la espiritualidad de Jonás en este relato?
  3. ¿Por qué “el gran pez” molesta a tanta gente?
  4. ¿Cuál es el propósito del libro?

Un contraste entre la actitud de Jonás y la de los marineros.

Marineros

Jonás

Oraron No parece que oró
Trataron de salvar el barco y así mismos Durmió
Tuvieron compasión hacia Jonás Indiferente hacia los marineros
Trataron de salvar a Jonás No se preocupaba por los marineros
Quisieron la vida Quiso la muerte
Quisieron descubrir la causa del pecado Quiso continuar en pecado
Obedientes a lo que comprendían Desobediente aunque comprendió mucho
Adoraban a Dios No adoró a Dios
Asombrados del pecado de Jonás Aparentemente no afectado por el pecado
Respeto creciente de Dios Sin evidencia de miedo

Aún cuando el primer capítulo de este libro no contiene ni una sola palabra de predicación, está lleno de profecías relativas a Israel.

ISRAEL

JONAS

Escriba lo idéntico al profeta del capítulo 1

Dios escogió a Israel para que fuera su pueblo y su testigo. Deuteronomio 14:2; Ezequiel 20:5
Recibió una comisión de parte de Dios. Isaías 43:10-12; 44:8
Desobedeció la voluntad de Dios. Exodo 32:1-4; Jueces 2:11-19; Ezequiel 6:1-5; Marcos 7:6-9
En su desobediencia, ha sido esparcido por toda la tierra. Deuteronomio 4:27; Ezequiel 12:15
Mientras Israel está entre las naciones, los gentiles llegan a conocer a Dios. Romanos 11:11
Ha sido preservado milagrosamente en el plan de Dios a través de muchos siglos de exilio y dispersión.. Oseas 3:3; Jeremías 30:11; 31:35-37

La influencia del libro de Jonás aparece en el relato de la “tempestad calmada”.

Complete este cuadro comparativo entre Jonás 1 y los Evangelios

Jonás 1

Evangelios (Mateo 8; Marcos 4; Lucas 8)

v.3 “encontró una nave” Lucas 8:22
v.3 “se embarcó para irse” Lucas 8:23
v.4 “hubo en el mar una tempestad tan grande” Mateo 8:24
v.4 “se pensó que se partiría la nave” Lucas 8:24
v.5 “Jonás se había echado a dormir” Mateo 8:24
v.6 “el patrón se le acercó” Mateo 8:25

Lucas 8:24

v.6 y le dijo: “Levántate…” Mateo 8:25

Marcos 4:38

v.6 “…quizá tenga compasión” Mateo 8:25
v.6 “…y no perezcamos” Mt; Mc; Lc.
v.15 “se aquietó el furor del mar” Mt; Mc; Lc.
v.16 “aquellos hombres” Mateo 8:27
v.16 “sintieron temor por Jehová” Marcos 4:41

Un repaso del capítulo 1:17

¿Qué pasó con Jonás? ¿Murió, sí o no?

Lo que Jonás esperaba era la muerte por ahogamiento. Las palabras “Jehová tenía dispuesto un gran pez” ¿indican al lector que Jonás no moriría, sino que sería rescatado?

Los detalles contenidos en la oración de Jonás son explícitos:

v.5 Las aguas me envolvieron hasta el alma, me cercó el abismo,
v.5 El alga se enredó en mi cabaeza.
v.6 Descendí a los cimientos de los montes.
v.6 La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre.
v.6 Más tú sacaste mi vida de la sepultura.

Todas estas citas nos dirigen a una conclusión: Jonás se ahogó en el mar y se hundió hasta lo más profundo. Cuando “resucitó”, después de tres días y tres noches, se encontró en el vientre del gran pez. La sugerencia nuestra es que murió ahogado y fue ingerido, equivocada o milagrosamente, por el pez. En el día de su resurrección pronunció el salmo del capítulo 2.

Quedate un tiempo con nosotros y comenzarás a entender lo que Dios quiere comunicarnos en su palabra. Y si tienes preguntas o comentarios, escríbenos a preguntas@labiblia.zendesk.com