¿Dónde? y ¿Cuándo? del Libro de Job

Ahora buscamos respuesta a las preguntas ¿Dónde? y ¿Cuándo? del Libro de Job. Lo hacemos por medio de una investigación de los contextos históricos y geográficos. De esta manera comprenderemos mejor lo revuelto del debate con los tres amigos.

¿Dónde está el país de Uz? (Job 1:1)

Job no es israelita, es uno de “los orientales” (Job 1:3), es decir, de la zona ubicada al oriente del Jordán (Uz es Edom, al sudeste de Israel). Se nota el comentario de Campbell Morgan “…Se nos dice que vino de o que habitaba en Uz. Prácticamente nada se sabe acerca de Uz. Sólo se menciona en Génesis (10:23; 22:21; 36:38) y otros escritos pero no sabemos si se trata del mismo lugar o de otro. El nombre de las localidades es secundario. Lo que verdaderamente nos interesa es el hombre.”

Sin embargo, consideramos que la geografía y la historia juegan papeles importantes en esta profecía, con permanentes hostilidades entre Israel y Edom, su vecino del sudeste. Esaú fue conocido como “Edom” (Génesis 36:1, 9, 20) y Jacob como “Israel” (Génesis 32:22–32). Esos nombres fueron adoptados por las naciones de las que los dos hombres fueron ancestros.

En Génesis 36:8-9 y 20 encontramos la respuesta:

“Por eso Esaú, o sea Edom, habitó en los montes de Seir. Estos son los descendientes de Esaú, padre de Edom, en los montes de Seir. Estos son los hijos de Seir, el horeo, habitantes de aquella tierra: Lotán, Sobal, Zibeón, Aná,”

Lamentaciones 4:21 nos informa:

“¡Góza y alégrate, hija de Edom, tú que habitas en tierra de Uz!, porque también a ti te llegará esta copa y te embriagarás y vomitarás.”

La fecha de los eventos descritos en Job – Contestando la pregunta “¿Cuándo?”-

El comentario en la Edición de Estudio en la versión Reina-Valera (1995) dice: “Sin embargo, partiendo de ciertos indicios, puede reconocerse que la obra atravesó diversas etapas antes de alcanzar su forma definitiva, posiblemente alrededor del s. V a.C.”

Según Zuck : “Las opiniones sobre el tiempo en que Job pudo haber vivido representan un abanico que se extiende desde la edad de los Patriarcas (Abraham, Isaac y Jacob – aproximadamente unos 2.100 a 1.900 años a.C) hasta el siglo VI a.C.”

Atkinson añade:”Desconocemos quien escribió el libro de Job…Tampoco sabemos cuándo se escribió…En Ezequiel 14:14, aparece una referencia a una tradición reconocida acerca de Job.”

Estas citas no nos ayudan mucho, por eso continuamos con la búsqueda de una evidencia bíblica más concreta.

  1. La duración de la vida contemporánea.
    Job vivió 140 años y vio la cuarta generación de sus descendientes (Job 42:16). Cuando comparamos la información de las genealogías antes del diluvio (Génesis 5) con aquellas posteriores a este suceso (Génesis 10) se puede calcular que se necesitan alrededor de 410 años para conocer a alguien de la cuarta generación. Después de esta tragedia, el tiempo se reduce: se requieren alrededor de 125 años. Esto Indica que Job vivió después del diluvio.
  2. Los nombres en el Libro de Job
    Los nombres y las genealogías en el Libro de Job contribuyen para establecer su posible lugar cronológico.

Referencias: Génesis 22:21; 25:1-2; 36:10,15; 46:21

Es aquí, en el Libro de Job, la única ocasión en la historia de la Biblia en que encontramos los cinco nombres de las tribus: Temanita, Suhita, Naamatita, Buzita y de Uz. Según el cuadro, se puede determinar que los personajes pertenecen, posiblemente, a las cuartas generaciones después de Abraham. ¿Esto indica que el Libro de Job fue escrito durante los tiempos de Abraham? No. ¿Por qué? Simplemente porque tienen que pasar muchos años para que el nombre de un individuo llegue a ser considerado y aceptado como el nombre de una tribu.

  1. La descripción de los israelitas cuando cruzaron el Mar Rojo
    Hay más evidencia para investigar en el Libro de Job. Encontramos un detalle importante para establecer el tiempo del relato en Job 26:11-14:

“A su reprensión, las columnas del cielo tiemblan y se espantan. Él agita el mar con su poder y con su entendimiento lo hiere en su arrogancia (H7293: rahab). Su espíritu adorna los cielos; su mano traspasó a la serpiente tortuosa. ¡Y estas cosas no son más que los bordes del camino, apenas el leve susurro que oímos de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién podrá comprenderlo?”

Se nota en el pie de página en la Edición de Estudio (Reina Valera 1995) otra posible traducción. En vez de “lo hiere en su arrogancia” es “derrota a Rahab”.

Pero ¿cómo puede esto ayudarnos a establecer la fecha del Libro de Job? A primera vista parece que este versículo es oscuro y no aporta nada. Sin embargo tenemos dos citas de la profecía de Isaías para ayudarnos. Existen también otras historias en que este acontecimiento se considera como una victoria de Dios sobre los monstruos del caos (Rahab, v.12 y la serpiente tortuosa v.13). Las dos citas siguientes aluden a la salida de los israelitas de Egipto y la destrucción del ejército de los egipcios en el Mar Rojo. Observemos lo que dice el profeta en Isaías 30:6-7:

“Profecía sobre las bestias del Neguev: Por tierra de tribulación y angustia, de donde salen la leona y el león, la víbora y la serpiente que vuela, llevan sobre lomos de asnos sus riquezas y sus tesoros sobre jorobas de camellos. Las llevan a un pueblo que no les será de provecho alguno. Ciertamente, la ayuda de Egipto será vana e inútil. Por eso yo le he dado voces, que su fortaleza (H7293: rájab) sería estarse quietos”.

Otra vez en el pie de página de la Edición de Estudio encontramos lo siguiente: “Otra posible traducción: Le he puesto por nombre: El dragón inofensivo, Hebreo Rahab, nombre de un monstruo legendario.” Por eso llegamos a la conclusión de que “Rahab” se refiere a Egipto.

Isaías ve las incomodidades y peligros del viaje (v.6) como típicos de toda la empresa, y los tesoros de v.6, tan incongruentes en el desierto Néguev, como un cuadro de esfuerzos y recursos malgastados. Rahab (v.7), que en hebreo se deletrea de manera distinta a la conocida Rahab (H7343: Rakjab) de Josué 2 es un término que se utiliza para designar a Egipto también en Salmo 87:4 (Salmo 89:10). Pareciera significar “arrogante” o “turbulento”, y está asociado con “el dragón” (¿cocodrilo?) en Isaías 51:9 que es otro de los nombres de Egipto en Ezequiel 29:3. Por eso v.7. “Egipto es vanidad y su ayuda será inútil”. su fortaleza – hebreo Rahab -, término que designa a Egipto (Isaías 51:9; Salmo 87:4, que insinúa su altanera fiereza. Tradúzcase: “Por lo tanto la llamé Arrogancia que permanece quieta”. Recibimos más ayuda de Isaías en el capítulo 51 de profecía:

“¡Despiértate, despiértate, vístete de poder, brazo de Jehová! ¡Despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados! ¿No eres tú el que despedazó a Rahab (H7293: rajáb), el que hirió al dragón? ¿No eres tú el que secó el mar, las aguas del gran abismo, el que transformó en camino las profundidades del mar para que pasaran los redimidos? (Isaías 51:9-10)

Rahab es el nombre poético de Egipto (Isaías 30:7). Dragón (H8577: tannín). Es el cocodrilo, emblema de Egipto. ¿No eres Tú el mismo omnipotente poder que … etc? que secó la mar — el Mar Rojo — (cap. 43:16; Éxodo 14:21).

Una comparación de estas referencias en Job con la profecía de Isaías nos llevan a la conclusión que describen el mismo escenario. Creemos que Job se refiere a los eventos de los israelitas cuando cruzaron el Mar Rojo. Por eso al Libro de Job se lo puede considerar posterior al éxodo de los israelitas de Egipto.

 

Lecciones espirituales de las genealogías en Job

Observamos en la página 12 que Elifaz, el temanita; Bildad, el suhita; y Zofar, el naamatita, son hijos de Abraham. En el estudio “Entra el satán” identificamos a estos amigos como una personificación de “el satán”. Por eso, aquí en el libro presentamos una metáfora. Sugerimos que ¡“el satán” es como hijo de Abraham!

Continuamos con algo más notable. Según la figura descubrimos que probablemente Job es un gentil. Aunque no estamos seguros usamos el término gentil para designar a alguien que no es un hijo de Abraham.

Una lección espiritual del estudio:

¡Aquí, en el Antiguo Testamento, descubrimos la historia de un gentil fiel perseguido por unos farisaicos y (sin intención) satánicos, hijos de Abraham! Esto, aunque parezca increíble, nos prepara para comprender el drama que vivió Nuestro Señor Jesucristo.

¿Cómo es posible que los tres hijos de Abraham: Elifaz, el temanita; Bildad, el suhita; y Zofar, el naamatita, se encuentren con Job en los montes de Seir (Edom), en el sureste de Israel?

Hay que recordar que los israelitas pasaron 40 años en el desierto después de salir de la esclavitud en Egipto. Sabemos tres cosas:

  • Geográficamente: el país de Uz estaba ubicado en el desierto.
  • Cronológicamente: la cantidad de años que permanecieron en el desierto bajo la guía de Moisés fue suficiente como para que Teman, Naaman y Shuah hayan llegado a ser considerados como nombres de tribus.
  • Biblicamente: “el satán” describió su actividad como “rodear la tierra y andar por ella” (Job 1:7)

Según lo que hemos razonado, cronológicamente, el Libro de Job está ubicado en la época del viaje de los israelitas por el desierto (Posiblemente al final de los 40 años). Durante aquel período los hebreos estuvieron, espiritualmente, en un abismo. Permanecieron fuera de la casa de Dios alrededor de 500 años (en Egipto 400 años y en el desierto 40 años más). Perdieron la comunión con Dios por rechazar la Tierra Prometida. Estuvieron llenos de miedo por causa de los pueblos de la tierra que Dios les había prometido entregar.

Dios les hizo un pueblo sin tierra para mostrarles su lamentable condición por su falta de espiritualidad.

Armados con este conocimiento podemos entender mejor la disposición de Elifaz, el temanita; Bildad, el suhita; y Zofar, el naamatita. Son débiles espiritualmente. Sus argumentos dejan mucho que desear. Israel ha estado fuera de la casa de Jehová alrededor de 500 años. Job, el hombre justo, temeroso de Dios y apartado del mal es confrontado por seres espiritualmente débiles. Por eso anticipamos muchas cosas mordaces durante el debate.

 

El estilo literario del Libro de Job

Los diálogos de Job y de sus amigos cubren la mayor parte del libro (capítulos 4 al 27). Por tres veces, Elifaz, el temanita; Bildad, el suhita; y Zofar, el naamatita, toman la palabra, siempre en el mismo orden. Cada una de sus intervenciones recibe una respuesta de Job, la cual da lugar a tres ciclos de discursos. El principio presentado por medio de la prosa establece la escena para la acción principal del libro: el debate entre “el satán” y el hombre justo.

Las convicciones de los amigos/visitantes de Job se basan en dos principios:

  • Dios retribuye al hombre antes de su muerte.
  • Siempre se presenta una proporción exacta entre las obras y su sanción.

De aquí se deducen inmediatamente varias ecuaciones que se encuentran en la sabiduría tradicional:

  • Virtud igual a felicidad / Vicio igual a castigo
  • Bondad igual a recompensa / Maldad igual a castigo
  • Obediencia igual a recompensa / Desobediencia igual a castigo.

También Job pensaba que era normal esperar la felicidad cuando uno vivía justamente (Job 29:18-20; 30:26). Pero ¿es éste el único punto en que coincidirá con la problemática tradicional, ya que rechazará todas las conclusiones de sus amigos?

Prologo (prosa) Ciclo 1 (poema)
Capítulos 1-2 Elifaz (1) Capítulos 4-5 Bildad (1) Capítulo 8 Zofar (1) Capítulo 11
Job – Capitulo 3 (poema) Job

Capítulos 6-7

Job

Capítulos 9-10

Job

Capítulos 12-14

Ciclo 2 (poema)
Elifaz (2) Capítulo 15 Bildad (2) Capítulo 18 Zofar (2) Capítulo 20
Job

Capítulos

16-17

Job

Capítulo 19

Job

Capítulo 21

Ciclo 3 (poema)
Elifaz (3) Capítulo 22 Bildad (3) Capítulo 25 Eliú

Capítulos 32-37

Job

Capítulos 23-24

Job interrumpe y habla dos veces Capítulos 26-28 y 29-31 Dios habla dos veces

Capítulos 38-39, 40-41

Epilogo (prosa)

Capítulo 42

según lo que observamos en el cuadro precedente preguntamos ¿por qué Job interrumpe el diálogo de Bildad? Job había mostrado mucha paciencia y respeto hacia sus tres acusadores. Una respuesta inmediata puede ser que Bildad repite los argumentos ya declarados, por ejemplo:

Elifaz: “¿Será el mortal más justo que Dios? ¿Será el hombre más puro que el que lo hizo? (4:17)

Job: “Ciertamente yo sé que esto es así: ¿Cómo se justificará el hombre delante de Dios? (9:2)

En su tercer diálogo, Bildad repite exactamente el mismo tema.

Bildad: “¿Cómo, pues, se justificará el hombre delante de Dios? ¿Cómo será puro el que nace de mujer? (25:4)

Puede ser que esto presente una explicación sencilla: Bildad reproduce una línea de pensamiento ya considerada. Sin embargo, durante nuestra investigación es posible que descubramos razones adicionales y más convincentes.

Quedate un tiempo con nosotros y comenzarás a entender lo que Dios quiere comunicarnos en su palabra. Y si tienes preguntas o comentarios, escríbenos a preguntas@labiblia.zendesk.com