En el capítulo 5 estaba Juan apreciando el panorama celestial, pero con el rompimiento de los sellos en Apocalipsis 6, su atención es desviada del trono a algo mundano y altamente terrenal. Visiones asombrosas de guerras, el hambre, las epidemias, y la muerte.

Estamos ahora en la parte izquierda de la vista general de la Figura 1 pág. 9 (“Cap. 5-11”) que empieza en el capítulo 5 con el León de Judá delante del Trono, y a la vez la visión tiene su contrapartida en el capítulo 12 al principio del segundo ciclo, con el Hijo Varón arrebatado al Trono. El Cordero en Apocalipsis está puesto en contraste con la Bestia del capítulo 13, y luego los 6 primeros sellos del capítulo 6 tienen su contrapartida con la acción de los 6 ángeles de capítulo 14. Como vemos más adelante, Sellos 1-6 y Ángeles 1-6, cubren un tiempo desde el primer siglo, con la predicación del “evangelio eterno…a toda nación, tribu, lenguaje y pueblo” (Apocalipsis 14:6) hasta al fin y “el gran día de su ira…y el Lagar de Dios” (Apocalipsis 6:17 y 14:19).

Cap 5-6

  • El León de Judá delante del Trono
  • El Cordero
  • Sellos 1-6
  • El gran día de la ira ha llegado (6:17)

Cap 12 – 14

  • El Hijo varón arrebatado al Trono
  • El Dragón y las 2 Bestias
  • Ángeles 1-6
  • El gran lagar de la ira de Dios (14:19)

Acompañando a los seis primeros sellos hay una visión dando una mirada al futuro. Sin embargo, al llegar a la apertura del séptimo sello (capítulo 8) ninguna visión se presenta porque, lógicamente, el rollo ya está completamente abierto y hemos llegado a la culminación de la historia — las trompetas de la Gran Tribulación están listas.


4:1 Los Sellos – Capítulo 6

El capítulo 5 termina con los cuatro seres vivientes entonando un “Amén” enfático al final de la adoración. Son ellos, y el Cordero, quienes inician la acción en el capítulo 6. Juan sigue siendo testigo de todo en el teatro celestial-oyendo, y mirando.

Apocalipsis 6:1-2 (NVI)

Vi cuando el Cordero rompió el primero de los siete sellos, y a uno de los cuatro seres vivientes que gritaba con voz de trueno ¡Ven! Miré, ¡y apareció un caballo blanco!”

La orden ¡Ven!, evidentemente, no es dada a Juan sino al jinete montado al caballo.1Los mejores manuscritos solo contienen el verbo “ven” aquí (y luego en 6:3,6:5y 6:7) en contraste con la versión Reina -Valera que tiene “ven y mira” Cada uno de los seres vivientes invitan a un caballo en turno. El primero es uno blanco “y el que montaba tenía un arco y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer”. Un caballo rojo sale después del blanco (Apocalipsis 6:2-3), uno negro y otro bermejo le siguieron (Apocalipsis 6:5-7), pero no dice nada sobre el regreso de cada uno antes que su sucesor aparezca en la escena. Es muy probable que la visión termine con cuatro caballos actuando a la vez. Entonces, hay que considerar a los cuatro primeros sellos como una escena completa, que no tiene una duración definida, en la que intervienen cuatro actores que representan posiblemente a los tiempos buenos (el jinete del caballo blanco)2El que estaba montado en el caballo blanco, la única posible influencia buena, (igual como en Apocalipsis 19:11) salió “para vencer”, la misma palabra usada en el capítulo anterior acerca del Cordero (Apocalipsis 5:5). Esta interpretación vuelve a ser aún más probable cuando recordamos que el Sello 1 (caballo blanco) tiene su contrapartida en el segundo siclo con el Ángel 1 (Apocalipsis 14:6), predicando “el evangelio eterno”. y los tiempos de maldad y sufrimiento (los jinetes de los tres caballos restantes) entre todos los cuales existe una competencia.

Valdría la pena observar que los cuatro caballos de Apocalipsis son similares a los en las visiones de Zacarías. Un verdadero renacimiento de símbolos. Los caballos surgen en la primera y la última de las ocho visiones nocturnas del profeta. En la primera (Zacarías 1:8 – 11) el profeta mira los caballos que salieron hacia los cuatro puntos cardinales (Norte, Sur, Oriente y Occidente) como una patrulla para Dios y que retornaron luego de recorrer la tierra. En la octava visión (Zacarías 6:1–8), en cambio, los caballos salen arrastrando carros, representando “los cuatro vientos de los cielos, que salen después de presentarse delante del Señor de toda la tierra”. Lo importante es que en Zacarías los caballos salen simultáneamente y es bastante probable que en Apocalipsis también los cuatro actúen simultánea e intermitentemente.

Visiones asombrosas de guerras, el hambre, las epidemias, y la muerte que traigan los cuatro jinetes, nos recuerdan de la profecía en el monte de los Olivos de Mateo 24.3Hay los que interpreten la secuencia asociada con los cuatro jinetes como una elaboración del ciclo de cada comunidad que se llama a sí misma la iglesia. Se asocia con un orden natural de: renovación, conflicto, decadencia y muerte. Cada comunidad sucesiva que reclama a Cristo como Señor y abandona el Espíritu de Dios trata de conquistar con el testimonio del evangelio en su propia fuerza. El arco sin flechas de él que montaba el caballo blanco daría lugar a la «espada» de él que montaba el caballo rojo. Entonces se ponen tan preocupados con esta discordia que el pan de la vida sería racionado y el aceite y el vino divina serían cortos en la fuente. Lo esencial sería descuidado. Finalmente, cada comunidad moriría como Jesús le advirtió cuando los cuerpos serían devorados “por las agüillas” (Mateo 24:28). Los discípulos le piden a Jesús señales (Mateo 24: 3). Jesús responde con la única señal claro (singular), la señal del Hijo del Hombre en el Cielo. (Mateo 24:30), el hecho de su regreso literal. Guerras, conmociones, disturbios civiles hambrunas, pestilencias, terremotos… no serían señales de su venida. Todos ellos podrían considerarse parte del proceso natural causado por el gemido de la creación visible en la que se producen (Romanos 8:22) (Ver el ANEXO 4).

Por fin, con el rompimiento del 5º Sello, sí hay una indicación de que se está acercando el tiempo del regreso de Cristo. En Apocalipsis 6:9 –11 los mártires (muertos actualmente) están representados debajo del altar expresando la preocupación de sus compañeros – creyentes aún vivos. “¿Hasta cuándo Señor — no juzgas?”. Los siglos de demora empiezan a romper la fe de los vivos — de pronto los mártires habían muerto en vano — ellos empiezan a preguntarse en sus corazones “¿Dónde está la promesa de su advenimiento?”, o como dice Jesús en Mateo 24:12 debido a que al “haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”.

La respuesta hace muy clara la relación de tiempos. Los que sufren preguntan “¿Hasta cuándo?” y reciben la respuesta “Todavía un poco de tiempo.” Apocalipsis 6:11. Entonces sin duda el quinto Sello ha llegado a un punto donde la mayor parte de la historia se ha cumplido entre el 1er siglo y el segundo advenimiento de Cristo.

Con el rompimiento del sexto Sello no hay duda de que los sucesos están relacionados con los últimos tiempos. En Apocalipsis 6:12 – 17 Juan es testigo de grandes convulsiones porque “el gran día de la ira del Cordero ha llegado”. De nuevo suena muy parecido a la profecía del Monte de los Olivos, (Mateo 24:29, Marcos 13:24 – 25 y Lucas 21:25). Se puede ver, comparando Apocalipsis 6 con Mateo 24 (Ver la Tabla 5a), que los acontecimientos del sexto Sello y la última parte de la profecía del Monte de los Olivos son casi idénticos. Así que la sección corta de Apocalipsis 5-6 cubre acontecimientos desde el triunfo del Cordero en la cruz y su llegada delante del trono, hasta “El gran día de la ira…” del sexto sello muy cerca al regreso del Señor.

En vista de los paralelos mostrados en la Tabla 5a, con respecto al sexto sello, y la profecía del Monte de Olivos, es conveniente preguntar, ¿Cómo habían interpretado los Sellos, los creyentes viviendo en el primer siglo? Y dos mil años después, hay que preguntar ¿dónde y en qué manera aparece la nación judea en los eventos finales en Apocalipsis? Esto se vuelve aún más importante aclarar debido a que antes de que el Cordero abra el séptimo sello hay un Paréntesis (lo primero, ver la Figura 1 pág. 9) donde 144,000 aparecen, “tomados de entre todos los hijos de Israel”. Además, más adelante, llegamos al segundo Paréntesis (Apocalipsis 10,11) donde Juan tiene que “medir el templo…y a los que adoran en él”, antes de que Jerusalén enfrente “la Gran Tribulación” y “los gentiles hollarán la ciudad santa…”. Una clara referencia de nuevo a la profecía de Jesús en Lucas 21:24. 4La profecía del Monte de los Olivos está aún más condensada en el sentido que un solo versículo en Lucas capítulo 21 versículo 24 cubre los casi más de 2000 años desde la caída de Jerusalén (d.C. 70) hasta el tiempo del regreso del Señor. Los autores, en el texto principal, sostienen que es imposible restringir el alcance del lenguaje y simbolismo en Apocalipsis solamente a la nación y la tierra de Israel. La universalidad del impacto se puede captar en la Tabla 5b con versículos citados del Sexto Sello, y los dos Paréntesis a cada lado de las Trompetas. A través de todo el libro de Apocalipsis, los asuntos relacionados en el Antiguo Testamento a la simiente natural de Abraham, reciben ahora una aplicación más amplia a otras naciones, por un lado, y a creyentes de todo el mundo, por el otro (Ver el ANEXO 5).

Tabla 5a
EL SEXTO SELLO
Apocalipsis 6:12 Un gran terremoto el sol se puso negro la luna como de sangre las estrellas cayeron Mateo 24:29 El sol se oscurecerá La luna no dará resplandor Las estrellas caerán del cielo
6:13 Como la higuera deja caer sus higos. Mateo 24:32 La higuera cuando … brotan las hojas
6:16 …decían a los montes y las peñas “Caed sobre nosotros” Lucas 23:30…a decir a los montes: “Caed sobre nosotros”
6:16, 17… de la ira del Cordero el gran día de su ira ha llegado Lucas 21: 23 …e ira sobre este pueblo
6:17 ¿Quién podrá sostenerse en pie? Lucas 21:36 Velad…orando y de estar en pie delante del Hijo del Hombre
7:1 Cuatro ángeles …cuatro vientos de la tierra Mateo 24:31 Y enviará sus ángeles (con voz de trompeta) y juntarán a sus escogidos de los cuatro vientos.

Tabla 5b
Sexto Sello Apocalipsis 6:15-16 “Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron…de la ira del Cordero:”
Cap 7 Paréntesis Apocalipsis 7:9 “Después de esto miré, y vi una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones, tribus, pueblos y lenguas. Estaban delante del trono y en la presencia del Cordero…”
Cap 10-11 Paréntesis Apocalipsis 10:11 El ángel dijo “Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes”

Reflexión final

¿Qué oyó Juan después de que Cristo abrió el primer sello?

¿Qué paso al abrirse el tercer sello?

¿Qué pregunta le hicieron los mártires a Dios

¿Qué le hace sentir la lectura de este pasaje?


4.2. Parentesis, 144.000 sellados y la gran multitud – Capítulo 7

Estamos ahorra en el capítulo 7, en el primer paréntesis, en donde está introducido un grupo enigmático de 144.000 sellados. Tal paréntesis tiene su contrapartida en el capítulo 14, en el segundo ciclo. En ambos casos Juan observó, inmediatamente después, una gran multitud delante del trono.

Cap 7 Paréntesis

144,000 sellados en la tierra
Una gran multitud delante del Trono Cap.7:9-17

Cap 14 – 15 Paréntesis

144,000 sellados en el monte
Una gran multitud delante del Trono Cap. 14:2-3 y 15:2-4

Cap 8;1-5

7° Sello Ángeles con 7 Trompetas

Cap 15

Ángeles con 7 Copas

Después, en ambas secuencias, aparecen 7 ángeles, en el 1er ciclo con 7 Trompetas, y en el 2° ciclo con 7 Copas.

Antes de abrir el séptimo Sello (Apocalipsis 8:1-5), Juan vio cuatro ángeles de viento (¿los ángeles de las 4 primeras Trompetas?) en pie sobre los 4 ángulos de la tierra listos para hacer daño a la misma tierra, el mar, y los árboles (Apocalipsis 7:2).   Sin embargo, antes de la llegada de estos castigos, otro ángel clamó a gran voz diciendo “No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios.”

Es imposible evitar la conclusión de que el hecho de sellar 144.000 siervos de Dios era un medio para preservar a aquellos santos, viviendo en la tierra (el número compuesto de 12 tribus es obviamente simbólico).

En Apocalipsis hay bastante evidencia de que los siervos de Dios van a sufrir tribulación – a veces inclusive la muerte – en los últimos tiempos: –

  1. En el 5º Sello vemos bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra y por el testimonio (Apocalipsis 6:9)– y “se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo – hasta que se completara el número de sus consiervos, y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.”
  2. A alguien llamado La Bestia (Apocalipsis 13:7) “se le permitió hacer guerra contra los santos y vencerlos.”

Entonces, antes de las Trompetas, los siervos de Dios reciben el sello, una marca de protección (que son posesión de Dios), sabiendo que, aunque van a suceder terribles castigos en la tierra, y que inclusive pueden sufrir hasta la muerte, no importa – Dios tiene contado a cada uno de ellos y (en el sentido eterno) “no se perderá ni un cabello de la cabeza de ellos.” Una operación de sellamiento (como de protección) encontramos también en Ezequiel.9:3-4 antes de la destrucción de Jerusalén.

Pero el sellamiento de los siervos de Dios también tiene otro significado y es que ellos “permanecen” en Él. En Efesios 1:9 – 14 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención…”.  Y este punto de vista también concuerda con Apocalipsis 3:12: – “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.”

De los 144.000 aprendemos más en el capítulo 14 donde aparecen, no delante del trono (los mejores textos no dicen así en Apocalipsis 14:5, ver p.ej.: – RVC y NVI) sino sobre el monte de Sión siguiendo al Cordero – preparándose para la batalla hasta el fin, Apocalipsis 14:4-5.

“….. Estos son los que siguen el Cordero por donde quiera que vaya. Estos fueron redimidos entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero”

Inmediatamente después de que Juan oyó del sellamiento de los 144.000, él miró y vio “Una Gran Multitud la cual nadie podía contar de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas que estaban delante del trono (en los cielos en visión) vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos.” (Apocalipsis 7:9)5Hay varias situaciones en Apocalipsis en las cuales después de OIR algo Juan MIRÓ y he aquí la misma cosa una vez vista-aparece distinta: En el capítulo 1 Juan escuchó detrás de él una voz de trompeta, pero luego vio algo que parecía ser Jesús. En el capítulo 5 Juan oyó anunciando un León, pero luego vio un Cordero. En el capítulo 7 Juan oyó que 144.000 fueron sellados, pero luego vio una gran multitud vestida de blanco. En el capítulo 14 Juan observó 144.000 sobre el monte de Sión, pero luego escuchó un cántico nuevo delante del Trono. En el capítulo 21 Juan fue invitado a conocer la esposa del Cordero, pero luego vio la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén. Aparentemente las cosas que Juan oye y luego ve son representaciones diferentes de la misma verdad. Hay que observar que la Nueva Jerusalén tiene los nombres de las 12 tribus de Israel inscritas en sus puertas (mientras que los fundamentos tienen los nombres de los 12 apóstoles Apocalipsis 21: 12-14), por lo que las 12 tribus no indican a los judíos étnicos en contra de un Gran multitud de cristianos judíos y gentiles en los versos 9-17.

Podemos imaginar Juan escuchando y contando el 12×12,000 en su mente, el número de su pueblo: todos judíos6La lista de las tribus aquí es diferente de las que aparecen en Genesis 49. Judá ha sido promovido al primer lugar en lugar de al primogénito Rubén. Además, podemos ver que las tribus de Dan y Efraín han sido omitidas, y Efraín reemplazada con su padre José para completar las doce.. Pero abriendo sus ojos, para ver en cambio “…una gran multitud, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas…delante del trono…” (Apocalipsis 7:9) (Ver el ANEXO 6). Hubiera sido para Juan igual de impactante como para Pedro cuando él comprendía “…que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme…” (Hechos 10:34,35).

Uno de los ancianos hace la pregunta que todos nosotros hubiera más querido hacer estando presentes con Juan “Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y a dónde han venido?” ¿Son dos grupos, o un solo grupo visto desde dos perspectivas? No es una cuestión fácil de contestar. Los dos grupos tienen mucho en común: ambos son sirvientes de Dios y del Cordero (Apocalipsis 7:3 y 7:14-15; 14:4). No obstante, hay diferencias y estas se pueden notar en la siguiente Tabla 6.

Tabla 67Hay un grupo que toma la expresión “los que fueron sellados” como referencia a un grupo elegidas de entre la humanidad para reinar sobre la tierra desde los cielos con Cristo. Habla de su “cuerpo gobernante” de Apocalipsis 7:1-8. Según su doctrina solamente 144.000 elegidos, quienes juntos con Jesucristo, son coherederos del reino celestial.  Forman la “manada pequeña” o “rebaño pequeño” de Lucas 12:32. Según su literatura existe otro grupo; “las otras ovejas” (Juan 10:16), “la grande muchedumbre” o “la gran multitud”.  Ellos son “la clase terrenal”.  Tales enseñanzas están opuestas del sentido de lo que leemos en Apocalipsis. La gran multitud están delante del trono, los 144000 están enfrentando la lucha diariamente en la tierra por lo tanto reciben el sellamiento.
Los 144.000 Apocalipsis 7:1-8 La gran Multitud Apocalipsis 7:9-17
En la tierra delante de los cuatro vientos En el cielo delante del trono
Juan oyó el número Juan vio la multitud
Fueron contados Nadie podía contarles
Tomados de las 12 tribus de Israel De todas las naciones y tribus, pueblos y lenguas
Los juicios están todavía por venir (Apocalipsis 7:3) La multitud ha salido de la gran tribulación (Ver Apocalipsis 6:11)

Pero volviendo a la pregunta “Estos que están vestidos de ropas blancas ¿quiénes son, y de dónde han venido?” Como sucede frecuentemente en el Apocalipsis, el presente y el futuro se superponen y se entrelazan de varias maneras confusas. Hemos encontrado lo mismo antes cuando vimos las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra, “y se les dieron vestiduras blancas” (Apocalipsis 6:9-11). E igual en la visión del capítulo 6. Lo que Juan vio, en el salón celestial del trono, es una representación del presente y también un vistazo parcial hacia la gloria venidera.8“vista parcial hacia la gloria venidera” debido a que la visión está situada en el templo celestial. En la disposición final en la Nueva Jerusalén no hay templo (Apocalipsis 21:22).

Reflexión final

¿Qué tenía en su poder el ángel que venía de oriente?

¿Cuándo se les permitió a los ángeles “hacer daño a la tierra, el mar y a los árboles”?

¿De dónde eran las personas que fueron marcados?

¿Qué marca de propiedad hay en su estilo de vida que indica que su vida es posesión de Dios?


4.3. El Septimo Sello – Capítulo 8

Aunque el Sexto Sello tiene muchos puntos de coincidencia con la profecía del Monte de los Olivos, no obstante, el advenimiento de Cristo no se menciona en los Sellos, solamente que “el gran día de la ira del Cordero ha llegado” (Apocalipsis 6:16-17) para asustar a los “reyes de la tierra”. Los Sellos en sí (comparados con las Trompetas y Copas) están primordialmente preocupados con el sellamiento de los fieles antes de los grandes juicios de Dios en la Tierra.

Con el rompimiento del 7° Sello hay silencio en el cielo como por media hora (Apocalipsis 8:1) o sea silencio en el teatro celestial. Mientras eso sucede, Juan veía cómo siete ángeles recibían siete trompetas. Como se puede observar en la vista general, esto corresponde al momento inmediatamente anterior de las siete Copas (a la derecha Figura 1) en que seis ángeles participan en actividades que terminan en la siega de la tierra (la mies y la vendimia) cuando los buenos serán recogidos y los malos echados “en el gran lagar de la ira de Dios” (Apocalipsis 14:6-14:20).

El silencio trae una sensación de expectativa. La alabanza incesante de los 4 seres vivientes, y de los muchos ángeles queda en silencio. Durante estos momentos otro ángel se acercó al altar con un incensario y puso mucho incienso sobre el altar, con las oraciones de los santos, antes de llevar el mismo incensario con fuego para arrojarlo a la Tierra. Las 7 trompetas y lo que traen serán parte al menos de la respuesta de Dios a las oraciones de su pueblo. En la mente de los judíos de la época había mucha relación entre el tiempo de ofrecer incienso en el Templo, el tiempo de ofrecer oraciones, y un periodo de silencio (Apocalipsis 8:3-4)9Había entre los judíos la creencia que, durante el ofrecimiento del incienso en el Templo, las oraciones del pueblo eran recibidas en silencio por los ángeles delante de Dios. El tiempo de incienso fue también tiempo de silencio por la congregación en la tierra. (Ver: Lucas 1:8-12).

El silencio se rompe de una manera espectacular cuando (Apocalipsis 8:5) el ángel arroja fuego sobre la tierra y por ello “hubo truenos y voces y relámpagos y un terremoto”. Y más adelante encontramos que las Trompetas y las copas terminan en igual manera. (ver el ANEXO 7)

Tabla 7
7ª Trompeta (11:19) 7ª Copa (16:18)
“Hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto, y granizo grande.” “Entonces hubo relámpagos, voces, truenos y, un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande cual no lo hubo jamás desde que los hombres existen sobre la tierra.”

Reflexión final

¿Qué sucedió en el cielo al abrirse el séptimo sello?’

¿Cuánto tiempo duro el silencio en el cielo en la visión de Juan?

¿Qué tenía el ángel que estaba de pie frente el altar?

¿Qué le fue asignado hacer el ángel del altar?

¿Qué es lo dramático del silencio en el cielo?

¿Qué se preparaban para hacer los siete ángeles que estaban delante de Dios?

¿Que eran los toques de trompeta que oyó Juan?

¿Cuál fue el efecto de estas terrible plagas y catástrofes sobre los pocos seres humanos que sobrevivieron?

¿Qué cambios puede hacer esta semana en su vida de oración como resultado de lo que ha estudiado hoy?


4.4 Las Trompetas – Capítulos 8 y 9

Las Trompetas (que aparecen a la izquierda de la vista general de la Figura 1) llegan en la sección Apocalipsis 5-11 la cual hemos llamado “La Gran Tribulación”; a la derecha (vista general) están las Copas dentro de la sección llamada “La Ira de Dios” Apocalipsis 12-19.

Es interesante hacer una comparación entre lo que sucede cuando se tocan las Trompetas (capítulo 8) con lo que se narra en los capítulos15 y 16 con la llegada de las Copas de Ira. De nuevo hay que notar el mecanismo “lo mismo que en el otro”..

Evidentemente, hasta cierto punto, uno debe tratar de entender las Trompetas y las opas juntamente.

“La Gran Tribulación”

Cap 8- 9
Las Trompetas

  1. Tierra
  2. Mar
  3. Ríos
  4. Sol, Luna & Estrellas
  5. Reino de la Bestia
  6. Éufrates: ejércitos
  7. Naciones enfurecidas
    “El tiempo ha terminado” ‘Grandes voces’

“La Ira de Dios”

Cap 15 – 16
Las Copas

  1. Tierra
  2. Mar
  3. Ríos
  4. Sol
  5. Reino de la Bestia
  6. Éufrates: reyes
  7. Naciones caen’
    ‘Grandes voces’

Como acabamos de ver dentro del sellamiento de los 144.000, no hay nada para indicar que la iglesia y los fieles no estarán en la tierra en el tiempo de la Gran Tribulación. La iglesia y Juan mismo, en su tiempo, estaban bajo persecución (Tribulación) como se puede ver en Apocalipsis 1:9 y 2:9-10; pero La Gran Tribulación se menciona por primera vez en Apocalipsis 7:13-14 donde se habla acerca de la gran multitud (“vestidos de ropas blancas” delante del trono) “Estos son los que han salido de La Gran Tribulación –y se han emblanquecido con la sangre del Cordero – Por eso están delante del trono de Dios” Pero… ¿Qué quiere decir “han salido”? ¿Qué Dios los llevó fuera de la Tribulación? Hay versiones de la Biblia no muy fieles que indican este sentido.10p.ej.: – Sociedades Bíblicas: 2003 Biblia para todos, Traducción al lenguaje actual “Son los que no murieron durante el tiempo el gran sufrimiento que hubo en la tierra.» ¡No! Hay que recordar que durante el quinto sello dice:

Apocalipsis 6:11 “Y se les dieron vestiduras blancas (las almas de los que habían sido muertos –por causa de la palabra de Dios) – y que descansen todavía- hasta que se completara el número de sus consiervos, que habían de ser muertos como ellos.”

Tabla 8
8:7 “El primer ángel tocó la trompeta y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la Tierra y LA TERCERA PARTE de los árboles se quemó y toda la hierba verde.” 16:2 “Fue el primer (ángel) y derramó su copa sobre la Tierra y vino una ulcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia…”
1a TROMPETA TIERRA 1a COPA
8:8 “El segundo ángel tocó la trompeta y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y LA TERCERA PARTE del mar se convirtió en sangre.” 16:3 “El segundo ángel derramo su copa sobre el mar, y este se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar.”
2a TROMPETA MAR 2a COPA
8:10,11 “El tercer ángel tocó la trompeta y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una gran antorcha, y cayó sobre LA TERCERA PARTE de los ríos y sobre las fuentes de las aguas. 16:4 “El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre.”
3a TROMPETA RIOS FUENTE DE AGUAS 3a COPA
8:12 “El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida LA TERCERA PARTE del sol, la luna y las estrellas para que se oscureciese LA TERCERA PARTE de ellos…” 16:8 “El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol al cual fue dado quemar a los hombres con fuego.”
4a TROMPETA SOL 4a COPA
9:1 “El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo.” (ver capítulo11:7). 9:11 “Y tiene por rey sobre ellos al ángel del abismo cuyo nombre en hebreo es Abadón (destructor).” 16:10 “El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas.”
5a TROMPETA REINO DE LA BESTIA 5a COPA
9:13 “El sexto ángel tocó la trompeta y oí una voz (diciendo) desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates.” 9:18 “Por estas tres plagas fue muerta LA TERCERA PARTE de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca.” 16:12 “El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de éste se secó para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente.”
6a TROMPETA GRAN RÍO ÉUFRATES 6a COPA

Ahora reconociendo que existe una relación extraordinaria entre las Trompetas y las Copas, (Ver la Tabla 8) ¿cuál es la diferencia principal entre los dos ciclos de señales? En primer lugar, vale la pena notar que en las Trompetas, aparte de la 5a, es siempre LA TERCERA PARTE de algo que sufre daño, mientras que en las Copas el daño es completo. Obviamente proporciones simbólicas, representando en las Trompetas un juicio parcial y en las Copas un juicio final. Esta interpretación es aún más probable cuando vemos que entre las Trompetas y las Copas hay predicación fuerte por parte de alguno o algunos llamados “los dos testigos”. (Capítulo 11)

Vemos de nuevo la justicia de Dios en operación: –

  • Las Trompetas
  • Predicación de los dos testigos
  • Las Copas de Ira
  • juicio parcial- una advertencia
  • oportunidad para arrepentimiento
  • juicio final- cumplimiento

Del paralelo entre 5a Trompeta y 5a Copa podemos observar adicionalmente:

  1. Nos ayuda a identificar bien a “el rey del abismo” (Apocalipsis 9:11) como la Bestia, formalmente introducida más tarde y más ampliamente en el capítulo 13 y cuyo dominio se llama “el trono de la Bestia” en la 5a Copa (Apocalipsis 16:10).
  2. Encontramos algo que está ocurriendo con el Gran Río Éufrates (La única referencia a una localidad) y luego después con la séptima Trompeta y la séptima Copa leemos dos veces (Apocalipsis 14:8 y 16:19) acerca de la caída de la ciudad de Babilonia. ¿Es accidente que en la historia (Daniel 5:28; Jeremías 51:31, 36-37) también Babilonia cayó cuando los medos y persas desviaron el río Éufrates y entraron a la ciudad a lo largo del cauce? Aquí en Apocalipsis, sin embargo, la caída de la ciudad es acoplado simbólicamente con la caída de la mujer, la ramera más tarde en la profecía (Capítulos 17,18 y 19). La influencia de Babilonia, la ramera, es sobre “pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas” (Apocalipsis 17:15). La actividad es global.

En general las Trompetas reflejan detalles similares a las plagas cuando Israel salió de Egipto (Ver el ANEXO 7) y además se muestra que hay una relación de secuencias entre los primeros cuatro Sellos y las primeras cuatro Trompetas.11Los Sellos 1 – 4 introducen los 4 caballos de Apocalipsis, mientras las Trompetas 1 – 4 están introducidas por los cuatro ángeles de viento (Apocalipsis 7:1), y se refieren a los sistemas naturales, la tierra, el mar, los ríos y el sol, luna etc. , nos parece que pueden ser simultáneos (¿concurrentes?) pero las tres últimas (también llamadas “ayes”) parece que fueran secuenciales conduciéndonos hasta la séptima Trompeta.

La 5a Trompeta (1er ay) es la invasión de hordas de langostas, (saltamontes) basada sobre “El Gran Día del Señor” de Joel. El pozo del abismo Apocalipsis 9:1 aparece cuatro veces más en Apocalipsis (9:1, 11:7, 17:8, 20:1,3) y obviamente debe ser interpretada en una forma consistente. El hecho de que “El rey” que los dirigía las langostas…es “el ángel del abismo”. El Apocalipsis 9:11 nos ayuda a decir con cierta confianza que la figura es tomada de la mitología griega (p.ej.: – Hesíodo y su Teogonía) y de los judíos (p.ej.: – 1 Enoc) y utilizado en 2 Pedro 2 y Judas, hablando de “los ángeles caídos” que fueron “arrojados al abismo (Tártaro; nombre con que los griegos se referían a un lugar subterráneo, asociado con el castigo divino.)”

La 6a Trompeta (2° ay) es acerca de un inmenso ejército de 200.000.000 que viene más allá del río Éufrates. Los primeros oyentes en las siete iglesias hubieran relacionado estos dos sucesos como previos al regreso del Señor Jesucristo. Lo sorprendente es que los dos primeros Ayes –Trompetas 5 y 6- no cambiaron la actitud de la gente.

Apocalipsis 9:20-21 “Y los que no fueron muertos con estas plagas ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata y de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver ni oír, ni andar; y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni sus hurtos.”

Sellos 1 – 4 5 y 6 Paréntesis
Trompetas 1 – 4 5 y 6 Paréntesis
Ayes 1 y 2 Paréntesis

4.5 Parentesis: Jerusalén en la Gran Tribulación y la Predicación de los dos Testigos. – Capítulos 10 y 11

Entre la sexta y séptima trompeta tenemos un paréntesis importante en los capítulos10 y 11. Tal paréntesis tiene su contrapartida en los capítulos 17 y18 del segundo ciclo. Jerusalén en “la Gran Tribulación”, está puesta en contraste con Babilonia bajo “la ira de Dios”. (Ver la Figura 1)

También antes del fin de la 7° Trompeta hay un periodo de predicación, por parte de algún o algunos fieles:

Apocalipsis 10:11 Juan “es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.”

Apocalipsis 11:3    Dos testigos “que profeticen por mil doscientos sesenta días.”

Entonces no se pueden separar los dos capítulos ya que la predicación es el tema de ambos, y aún más, es la misma voz del cielo (Apocalipsis 10:4, 8, 11 y 11:1) que está hablando y dirigiendo a Juan todo el tiempo a través de ellos.

Hay que añadir que tal como en el capítulo 10 así también en el capítulo 11, la predicación es mundial o por lo menos su impacto, porque “los pueblos, tribus, lenguas y naciones” sabrán cuando mueran los predicadores (o sea los dos Testigos- Apocalipsis 11:9), y además el ángel dijo claramente a Juan que él iba a profetizar “sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes” (Apocalipsis 10:11). Es necesario aclarar que la orden de “profetizar sobre naciones” no implica que Juan iba a ir personalmente.

Antes de recibir el aviso que era necesario predicar más antes del fin, Juan vio un ángel, con el arcoíris sobre su cabeza (¿el ángel de Daniel 10 y 12? Ver la Tabla 9) descender con un librito abierto en su mano y declarar que “el tiempo no sería más” (o en NVI “El tiempo ha terminado.”)12El tiempo se habrá agotado para todos aquellos que están presumiendo la paciencia de Dios. Esta vez las cosas llegarán a su meta. Estamos llegando, al final del capítulo 11, hasta cuál podría ser el clímax final del libro, excepto por el hecho de que todavía tenemos toda la segunda mitad del libro por venir, en la que la misma historia es tratada desde un ángulo radicalmente distinto., sino que en los días de la voz del séptimo ángel cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumirá como el anuncio a sus siervos los profetas.”

Este ángel viene del cielo con la palabra de Dios, vestida con una nube que, supongamos, es el signo de que Dios mismo está presente pero escondido en este mensaje. El arco iris sobre su cabeza nos recuerda de la visión del trono del capítulo 4. Su rostro es como el sol, como lo fue el hijo del hombre en el primer capítulo, y sus pies como pilares ardientes, otro signo de la presencia de Dios. Este no es un ángel ordinario, y cuando habla sabe por qué: su voz es como un león rugiendo. El viene con las palabras del cordero-león, las del Señor Jesucristo.

Luego Juan, como Ezequiel (Ezequiel 2:9-3:4) en preparación para la predicación, comió el libro del ángel. Era dulce en la boca, como cualquier palabra de Dios, pero en su vientre era amargo, seguramente con el conocimiento de que “…muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes” no aceptaran la palabra.

Esta es la primera vez que Juan ha sido invitado a salir de su silla en “el teatro celestial” y participar en las actividades que sucedían “en las tablas”.  No obstante, es evidente que él ha seguido tomando apuntes, porque con el descenso del ángel con el arcoíris había 7 truenos emitidos y Juan iba a escribirlas, cuando le dijo la voz “sella las cosas que los 7 truenos han dicho, y no las escribas”. Apocalipsis 10:4

Tabla 9
Daniel Apocalipsis
10:5 “un varón vestido de lino”
12:7 “sobre las aguas del río”
10:1 “otro ángel fuerte”
10:2 “su pie derecho sobre el mar, y el   izquierdo sobre la tierra.”
10:6 “su rostro parecía un relámpago”
“sus pies como de color de bronce”
10:1 “su rostro era como el sol”
“sus pies como columnas de fuego”
10:21 “declarare lo que está escrito en el libro de la verdad” 10:2 “un librito abierto…sobre muchos pueblos” (10:11)
10:6 “sonido de sus palabras como… de una multitud” 10:3 “a gran voz, como ruge un león”
12:7 “varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas” y él “alzo su diestra y su siniestra al cielo” 10:5 “el ángel en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo” (la otra mano tenía el libro).
12:7 “y juró por el que vive por los siglos…que todas estas cosas serán cumplidas” 10:6 “y juró por el que vive por los siglos de los siglos…que el tiempo no sería más” (“El tiempo ha terminado”)
12:11 “desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora…” 11:2 “patio…fuera del templo…entregado a los gentiles”
12:7 “…la dispersión del poder del pueblo santo…que será por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo.” 11:2 “…hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses.”

Inmediatamente después de comer el librito, a Juan le fue dada una caña para medir y se le dijo (Apocalipsis 11:1-2) “Levántate y mide el templo de Dios y el altar y a los que adoran en el……y ellos (los gentiles) hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses”

Para observar el Templo en la profecía de Ezequiel, éste fue llevado hasta un punto alto; “me colocó sobre un monte muy alto” dice Ezequiel 40:2 y de allí él podía ver el Templo y sus cortes y un hombre que estaba midiendo con una vara de medir. Con el mismo propósito, en Apocalipsis 21:10, Juan fue llevado “en el Espíritu a un monte alto”, y observó “la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendió del cielo…”. Sin embargo, en el capítulo 11, en contraste con Ezequiel, es Juan mismo quien hace las mediciones y estimativas de la gente que podía adorar en el Templo de su visión. Él está dirigido por el ángel para medir el santuario, pero nada del atrio fuera del templo debido a que allí, igual como la cuidad santa, había sido entregado a las naciones las cuales lo pisotearon (hollaron) durante 42 meses.

La frase “lo pisotearán (u hollarán) las naciones (gentiles)” es casi igual a las palabras de Jesús en el monte de los Olivos. (Lucas 21:24) “Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles (o sea las naciones), hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.” El contexto de Lucas 21 se refiere más exactamente a la destrucción de Jerusalén y el templo (ver la pregunta Lucas 21:5-7) en el año 70 d.C. (después de Cristo), por los Romanos. En Apocalipsis, aunque las palabras están tomadas de Lucas, es más probable que se refieran a los fieles de los últimos tiempos.

El templo13Desde muy temprano en el movimiento cristiano- los seguidores de Jesús habían venido a verse a sí mismos como el verdadero templo, el lugar donde Dios ahora vivía a través de su espíritu. (1Corintios 3:16 y 6:19, 2Corintios 6:16 y Efesios 2:21). y la ciudad santa, en Apocalipsis, son símbolos para los fieles que adoran a Dios; por ejemplo, los fieles en Apocalipsis 3:12 tienen la promesa de ser hechos “columnas en el templo de Dios”, y en Apocalipsis 21:2, 9, 10 la iglesia, que es la esposa (Efesios 5:27), “es la santa ciudad, la nueva Jerusalén.” Entonces el capítulo 11 indica que la santa ciudad quedará lista, en los últimos días, para entrar en un período de 42 meses de tribulación. Serán hollados por los gentiles durante “tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo” (o sea 3 ½ años, que es equivalente a 42 meses – vea la Tabla 10), período de “la dispersión del poder del pueblo santo” (Daniel 12:7 Tabla 9). Pero los siervos de Dios no quedarán aislados en estos últimos tiempos, porque en Apocalipsis 11:3 leemos “Y yo enviaré dos testigos míos a predicar por mil doscientos sesenta días (o sea 3 ½ años – vea la Tabla 10) vestidos de cilicio (ropa de luto)”.

¿Quiénes son estos Dos Testigos? Por lo menos podemos ver que son fieles: Dios los llamo “mis dos testigos”, vemos que “ellos profeticen”, “acaban su testimonio” (Apocalipsis 11:7), “los maten por la palabra”, luego los vemos a ellos “resucitados de entre los muertos” (Apocalipsis 11:11), y “llamados a subir al cielo”. Repitiendo en cierto modo lo sucedido a Jesús durante su ministerio terrenal. Podemos decir además que ellos nos parecen muy semejantes a Moisés y Elías;14Es importante notar como en otras ocasiones, relacionados con el día postrero y el reino, se encuentran Moisés y Elías, por ejemplo: – Malaquías 4 “en el día en que yo actué ha dicho Jehová (v.3). Acordaos de la ley de Moisés, mi siervo (v.4). He aquí yo os envió el profeta Elías antes que venga el día de Jehová (v.5).” Mateo 16 y 17 “De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí (¿Pedro, Jacobo, y Juan?) que no gustarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo de Hombre viniendo en su reino (16:28)”, y seis días después Jesús tomo a Pedro y Jacobo y Juan y los llevo a un monte alto (17:2) y se transfiguró delante de ellos (17:3) y he aquí les aparecieron Moisés y Elías hablando con él. (Ver el ANEXO 8).

Tabla 10
En Daniel y en Apocalipsis hay tres expresiones por el período de tres años y medio. Recordamos que ellos utilizaban 30 días por mes, y 12 meses por un año
“tiempo”
1
“tiempos”
2
“mitad de tiempo”
12
= 312
“cuarenta y dos meses” = 4212 = 312
“mil doscientos sesenta días” 126030 = 4212 = 312

Moisés que tenía “poder sobre las aguas para convertirlas en sangre y para herir la tierra con toda plaga” (Apocalipsis 11:6), y Elías que por tres años y medio (1 Reyes 18:1, Santiago 5:17) tuvo “poder para cerrar el cielo, a fin de que no lloviera en los días de su profecía” (Apocalipsis 11:6). Lógicamente, esto no quiere decir tenemos a “Moisés y Elías” aquí como resucitados, sino que encontramos a alguno o algunos semejantes a ellos, predicando en el poder y con la naturaleza de su ejemplo.

Realmente es mucho más probable que los dos testigos representan a grupos de personas, los santos fieles cristianos (sean judíos o sean gentiles) testificando en los últimos días. Dos líneas de evidencia bastan:

(i) Apocalipsis 11:4 nos dice que “Los dos testigos son los dos olivos y los dos candeleros.” En Romanos 11:17 el olivo es símbolo de Israel (Judíos y Gentiles) mientras en Apocalipsis 2 y 3 sabemos que los candeleros son representantes de las iglesias (Judíos y Gentiles). Entonces: Los dos Testigos = Los santos.

(ii) Si hacemos comparación entre Apocalipsis 11 y 13 encontramos un paralelo muy interesante:

Apocalipsis 11:7 Apocalipsis 13:5,7
“Cuando ellos (los Dos Testigos v.3) hayan acabado su testimonio (después de los 1260 días v.3) la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos (los Dos Testigos) y los vencerá y los matará.” “y se le dio autoridad (a la bestia v.4) para actuar cuarenta y dos meses (=1260 días; ver Tabla 10) y se le permitió hacer guerra contra los santos y vencerlos.”

Evidentemente los Dos Testigos (capítulo 11) = Los santos (capítulo 13)

Esta conclusión, tentativa por supuesto, genera dos inquietudes.  ¿Dios ayudará a sus santos en la predicación en los últimos tiempos, con poderes milagrosos, tanto que los moradores de la tierra se regocijaran en la muerte de ellos (Apocalipsis 11:10)? Y cómo debemos identificar, o entender, Apocalipsis 11:8; “sus cadáveres (de los Dos Testigos) estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también su Señor fue crucificado?” Obviamente hay que diferenciar entre “la ciudad santa” de Apocalipsis 11:2 y “la gran ciudad” llamada (espiritualmente) Sodoma y Egipto” de Apocalipsis 11:8. ¿Cuál de estas pueden representar, posiblemente, a Jerusalén la “natural” o sus obras? Hay los que toman la anterior como el hogar o campamento sitiado de los santos y “donde… su Señor fue crucificado” como el territorio habitual de Israel o sea Jerusalén la natural.15Israel/Jerusalén con frecuencia recibió el título, en el sentido espiritual de Sodoma (ver:-Isaías 3:1,9; Jer.23:14; Lamentaciones 4:6; Ezequiel 16:45-58) y Egipto (ver:-Isaías.20:5; 30:1-3; 31:1; Jeremías.42:14; Ezequiel 16:26). Pero hay que notar que Juan nos habla de la gran ciudad, en cuyas calles los cuerpos de los mártires deben ser expuestos a la VISTA de todas las naciones (“los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres” Apocalipsis 11:8). La gran ciudad representa Roma y Jerusalén terrenal y se nombra en la alegoría (“sentido figurado NVI) «Sodoma y Egipto». La gran ciudad, representa las ciudades del mundo, incluyendo Roma y Jerusalén terrenal.

Y además nos abre otra inquietud: los capítulos 10 y 11 también pueden tener algo que ver con el arrepentimiento de los judíos, ¿“Israel según la carne” antes del regreso de Jesus. Cosa muy notable es que con la subida de los Testigos en una nube hacia los cielos (Apocalipsis 11:12-13) había también un violento terremoto y se derrumbó la décima parte de la ciudad (¿Jerusalén terrenal-actual?) y “perecieron siete mil personas, pero los sobrevivientes, llenos de temor, dieron gloria al Dios del cielo.

7000 fue el número que seguían fieles a Dios durante los 3½ años de sequía en los días del profeta Elías: una minoría en Israel. Aquí en Apocalipsis aparentemente es la minoría, 7000, que perecieron, mientras que la mayoría, llenos de temor, dan gloria a Dios ¿Es coincidencia que Pablo en su carta a los Romanos, expresa su esperanza en el arrepentimiento de Israel según la carne, y que también utilice el ejemplo de Elías y los 7000?

“¿Acaso rechazó Dios a su pueblo? ¡De ninguna manera! … ¿No saben lo que relata la Escritura en cuanto a Elías? Acusó a Israel delante de Dios:” ¿Y la contestación de Dios? “He apartado para mí siete mil hombres, los que no se han arrodillado ante Baal.” (1 Reyes 19:18, Romanos 11:4)

El ministerio de los dos Testigos…tentativamente, representando la actividad de los santos, o sea la iglesia durante 1260 días…resultará en el arrepentimiento no de un remanente sino de la mayoría “dando gloria al Dios”. Pero, el testimonio profético de la iglesia no significará que sus miembros serán librados del sufrimiento y de la muerte. Más bien este sufrimiento y muerte, como el de Jesús, será el signo profético último por medio del cual el mundo será traído para glorificar a Dios.

Reflexión final

¿Qué tenía el ángel poderoso?

¿Qué orden recibió Juan desde el cielo?

¿Qué juró el ángel?

¿Qué sucedió cuando Juan comió el rollo?

¿En qué situaciones la Palabra de Dios tuvo primero sabor dulce al oírla, pero luego amargo al “digerirla”?

¿Qué les sucederá a los dos testigos cuando hayan finalizado el ministerio que Dios les asignó?

¿Qué sucederá tres días y medio después de que mueran los dos testigos?

¿Cómo puede esta semana ser un testigo para aquellos que no conocen a Cristo?


4.6 El Fin y la Séptima Trompeta – Capítulo 11:15-19

Con la tocada de la Séptima Trompeta, grandes voces en el cielo proclaman el triunfo, como un himno de alabanza:

“El reino16La versión Reina Valera tiene aquí “Los reinos del mundo” pero los mejores manuscritos tienen “El reino”, dando énfasis de que el reino de Mesías seria universal. (ver Daniel 2:44 y Daniel 12:2). del mundo ha pasado a ser de

nuestro Señor y de su Cristo

y él reinará por los siglos de los siglos.”   (Apocalipsis 11:15 NVI)

 

Y los 24 ancianos contestan:

“Señor, Dios Todopoderoso,

que eres y que eras17Hay que notar que en los mejores textos no dicen “y que has de venir”, como en Apocalipsis 1:4,8 y 4:8, porque ya se había cumplido en visión el regreso de Cristo…el representante del Todopoderoso. (Ver p.ej. : – NVI y RVC) El futuro ha llegado al presente en visión.,

te damos gracias porque has asumido

tu gran poder

y has comenzado a reinar.”    (Apocalipsis 11:17)

Este momento podría ser el clímax final del libro, excepto por el hecho de que todavía tenemos toda la segunda mitad del libro por venir, en la que la misma historia es tratada desde un ángulo radicalmente distinto.

EL FIN Y LA 7a TROMPETA DESPUES DE LA 7a COPA
  1. El reino del Señor y su Cristo
  2. Adoración de los 24 ancianos
  3. El Juicio. Destrucción a los que destruyen la tierra
  1. El reino del Señor y su Cristo
  2. Adoración de los 24 ancianos
  3. El Juicio. Destrucción a los que destruyen la tierra

En Apocalipsis capítulo 19, el contra partido de capítulo 11, brota un himno de alabanza muy semejante de este asociado con la 7a Trompeta:

 “¡Aleluya!

Ya ha comenzado a reinar el Señor,

nuestro Dios Todopoderoso.

¡Alegrémonos y regocijémonos

y démosle gloria!

Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero” (Apocalipsis 19:6-7 NVI)

Hay que observar que los capítulos 11 y 12 forman un puente entre las dos mitades de Apocalipsis; ambos capítulos están enfocados en la llegada del Mesías: capítulo 11 al 2do advenimiento; capítulo 12 al 1er advenimiento (como un vistazo hacia atrás).

  • ambos capítulos utilizan símbolos asociados con la fiesta de Trompetas (Ver el ANEXO 9);
  • ambos capítulos utilizan palabras asociadas con el Salmo 2.18Ver el Salmo 2:1-2 y 2:8-9 y comparar Apocalipsis 11:17-18.

Las Trompetas terminan con dos promesas para levantar el ánimo de cualquier seguidor de Cristo:Apocalipsis 11:18 “…y dar el galardón a tus siervos…los santos…a los pequeños y a los grandes, y destruir a los que destruyen la tierra.”

Aunque “destruir a los que destruyan la tierra” suena muy apto para lo que han hecho los hombres causando tantos desastres ecológicos alrededor del globo, es más probable que Juan y los primeros oyentes hubieran relacionado las palabras “destruir” y “destruyen” con Abadón o Apolión, el “destructor” de la 5a Trompeta (Apocalipsis 9:11) que está formalmente introducido en Apocalipsis 13 como el enemigo principal de los santos…la Bestia.

Apocalipsis 11:19 “Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo.”  Qué consuelo para Juan y los oyentes, suena como si ellos, y todos los creyentes tuviesen en ese momento acceso al templo; en contraste, una vez que se lanzaban las 7 plagas postreras “..nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles” (Apocalipsis 15:8) . Hay un momento en Apocalipsis cuando no hay más tiempo para arrepentimiento…o se está con el Cordero, o se está a favor de la Bestia.

Capítulo anterior: VISION DEL TEMPLO CELESTIAL (Capítulos 4 y 5)

Continúa leyendo: LA IRA DE DIOS (Capítulos 12 al 19)
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