Capítulo 4. Mardoqueo oprimido

Mardoqueo le implora a Ester para que intervenga a favor de su pueblo o sino todos morirían. Ester le recordó a Mardoqueo que nadie podía venir a la presencia del rey sin ser llamado, ni siquiera la reina, sobre pena de muerte. La única excepción a esto sería que el rey tuviera misericordia y extendiera su cetro de oro (vs. 10-12).

Ester entonces accedió a arriesgarse por su pueblo. Ella le pidió a Mardoqueo que hiciera que el pueblo ayunara por el éxito de su misión, y ella arriesgó su vida yendo delante del rey para pedir su ayuda (vv. 15-16).

4:1-3. Las lamentaciones de los judíos

4:1. “Luego que supo Mardoqueo todo lo que se había hecho, rasgó sus vestidos, se vistió de ropa áspera, se cubrió de ceniza, y se fue por la ciudad lanzando grandes gemidos…” 

Estos eran ritos de lamento judíos; en el v. 3 se enumeran más.

Mardoqueo tenía toda la razón para lamentarse por el decreto de Amán porque el hecho de haberse negado a reconocer el ascenso y autoridad de Amán había perjudicado a toda la raza judía. Como un aparte, este edicto incluiría a todos los judíos, incluso a aquellos que habían regresado con Esdras a Jerusalén.

No hay nada en el texto aquí para indicar si el arrepentimiento y la oración entraron o no en el sentido de calamidad nacional.

4:2. “…hasta llegar ante la puerta real, pues no era lícito atravesar la puerta real con vestido de ropa áspera.” 

Nehemías 2 1-2 nos recuerda que se esperaba que cualquier persona que entrara en la presencia del rey tuviera una expresión alegre. Expresar las emociones personales en presencia del rey o en el palacio era inapropiado. Qué triste era que los reyes orientales desconocieran la realidad del doloroso mundo del sufrimiento, aunque fuera sólo superficialmente.

4:3. “En toda provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, había entre los judíos gran luto, ayuno, lloro y lamentación. Saco y ceniza era la cama de muchos.” 

La intensa lamentación está indicado en los hechos del pueblo:

1. Rasgó sus vestidos, v. 1 

2. Se vistió de cilicio, vs. 1, 3 

3. Se echó ceniza (o polvo, pero sobre la cabeza), vs. 1, 3 

4. Clamó con grande y amargo clamor, vs. 1,3 

5. Ayunó, v. 3 

6. Lloró, v. 3 

Con el testimonio público de Mardoqueo, la noticia de la inminente catástrofe se extendió y muchos judíos se unieron a él en el luto público. De la India a Etiopía hubo luto, ayuno, lloro y lamentos entre lo que se estima fue de 15 millones de judíos.

«¿Ha notado cómo el sufrimiento reúne a la gente? Las dificultades nos obligan a tomarnos las manos unas a otras y acercarnos cada vez más. 

4.4-9. Ester se entera de la situación

4:4. “Las doncellas de Ester y sus eunucos fueron a decírselo.  Entonces la reina sintió un gran dolor, y envió vestidos para que Mardoqueo se vistiera y se quitara la ropa áspera; pero él no los aceptó.”

LBLA “la reina se angustió en gran manera”; BJ “la reina se llenó de angustia”. El término se usa frecuentemente asociado con el parto (Salmos 29:8; 55:4-5; Isaías 26:17; 51:2), así como con el dolor de los malvados en el juicio (Job 15:20). Sus sirvientes evidentemente conocían su cercana relación con Mardoqueo, aunque no hubieran sabido que era relación de sangre. Ester estaba muy preocupada por los hechos de su tío. 

Mardoqueo ya no podía comunicarse con Ester porque el vestido de cilicio no era permitido dentro de la ciudadela. Cuando Ester supo que estaba de duelo le envió ropa apropiada para sustituir la de cilicio, pero él no la aceptó. 

4:5. “Entonces Ester llamó a Hatac, uno de los eunucos que el rey había puesto al servicio de ella, y lo mandó a Mardoqueo para averiguar qué sucedía y por qué estaba así.” 

La presencia de Mardoqueo cerca de la puerta real fue notada no sólo por los oficiales mayores de los reyes, sino también por los sirvientes masculinos y femeninos de la Reina Ester. Mientras los eunucos y las doncellas pasaban por la plaza para cumplir sus actividades diarias, notaron un cambio en el comportamiento de Mardoqueo. Esther claramente confiaba en ellos y voluntariamente los usaba para transmitir información tanto a Mardoqueo como desde Mardoqueo. La reina estaba tan aislada de los asuntos generales de su reino que no sabía nada del decreto que había horrorizado a la ciudad.

4:6. “Salió, pues, Hatac a ver a Mardoqueo, a la plaza de la ciudad que estaba delante de la puerta real.”

Casi nunca se podía tener comunicación con las mujeres en el harén, y únicamente por medio de los guardas.

4:7. “Y Mardoqueo le comunicó todo lo que le había acontecido, y le informó de la plata que Amán había dicho que entregaría a los tesoros del rey a cambio de la destrucción de los judíos.” 

Mardoqueo explicó todos los detalles pertinentes, y le dijo a Hatac lo que sabía, incluyendo la cantidad exacta de la plata prometida por Amán para la tesorería real. No hay duda de la referencia de Amán en la discusión anterior en Ester 3:13 que su intención de «saquear sus bienes» beneficiaría directamente al rey. Mardoqueo mencionó deliberadamente este enorme soborno y nombró a Amán como el motivador.

4:8. “Le dio también la copia del decreto que había sido publicado en Susa para que fueran exterminados, a fin de que la mostrara a Ester, se lo informara, y le encargara que fuera ante el rey a suplicarle y a interceder delante de él por su pueblo.” 

Hatac llevó con él una copia del decreto para que Ester tuviera las palabras exactas, y la solicitud urgente de que se presentara ante el rey pidiendo misericordia.

En este pasaje Mardoqueo le refiere a Hatac que Ester es judía. 

“le encargara que fuera ante el rey” JFB comenta: “El lenguaje aquí es excesivamente fuerte, y, como difícilmente se puede suponer que Mardoqueo todavía estuviera usando de autoridad sobre ella como hija adoptiva, hay que considerar que él le estaba rogando más bien que mandando, en nombre de los hermanos de ella, y en nombre de su Dios, que hiciese una apelación directa a los sentimientos de su real esposo. Recordamos en el capítulo 2 cómo Ester había sido sumisa a los mandatos de su pariente para no divulgar que era judía. Pero esta orden de entrar y presentarse ante el rey tenía implicaciones personales serias como Ester explica en el texto siguiente.”

4:9. “Regresó Hatac y contó a Ester las palabras de Mardoqueo.” 

Este siervo tenía una gran responsabilidad, incluso si no lo sabía. Decenas de miles de vidas dependían de su entrega efectiva del mensaje de Mardoqueo.

4:10-12. El desamparo de Ester

4:10. “Entonces Ester ordenó a Hatac que dijera a Mardoqueo: 

Wiersbe explica: “Tenga en cuenta que Mardoqueo no podía hablar directamente a Ester, pero tuvo que enviarle sus mensajes a través de Hatac. Ester no tenía forma de percibir personalmente cómo Mardoqueo sentía, ni Mardoqueo podía comprender plenamente cómo se estaba expresando Ester. ¡Qué diferencia existe cuando podemos ver las caras y escuchar las voces de las personas con las que nos comunicamos! Hatac ciertamente tenía una gran responsabilidad puesta en él como el vínculo viviente entre dos personas angustiadas que tenían en sus manos la salvación de la nación judía.”

4:11. «Todos los siervos del rey y el pueblo de las provincias del rey saben que hay una ley que condena a muerte a cualquier hombre o mujer que entre, sin haber sido llamado, al patio interior para ver al rey  salvo aquel a quien el rey,  extendiendo el cetro de oro, le perdone la vida. Y yo no he sido llamada para ver al rey estos treinta días». 

La respuesta de Ester es reveladora. Ella no tenía el derecho de acercarse al trono, ni había sido llamada por el rey en 30 días. Como todos los demás, si se acercaba al rey sin haber sido convocada, podía ser ajusticiada a menos que se le extendiera el cetro real.

Diario Vivir comenta: “Ester arriesgó su vida al ir ante el rey. Su acto valeroso es un modelo que debemos seguir al enfrentar una dificultad o una tarea peligrosa. Como ella, debemos: 

(1) Calcular el costo: Ester se dio cuenta de que su vida pendía de un hilo. 

(2) Establecer prioridades. Creyó que la seguridad de la raza judía era más importante que su vida. 

(3) Preparar. Buscó apoyo y ayunó. 

(4) Determinar nuestro curso de acción y marchar hacia adelante con valor. No lo pensó mucho, por lo que no permitió que el interludio disminuyera su compromiso con lo que debía hacer.

¿Tiene que enfrentarse a un público hostil, confrontar a un amigo sobre un tema delicado, o hablar a su familia acerca de los cambios que se deben hacer? En vez de temer a las situaciones difíciles o postergarlas, actúe con confianza siguiendo el ejemplo inspirador de Ester.

4:12. “Llevó a Mardoqueo las palabras de Ester…” 

Utley sugiera: “¡Parecía que ella temía por su propia vida más que por el asesinato de su pueblo al quebrantar las costumbres de la corte persa! Por Herodoto nos enteramos de algunas de estas costumbres (Hist. 3.118, 140), que implica que solo los miembros de las siete familias persas especiales podían acercarse al rey sin su permiso.” 

4.13-14. La respuesta de Mardoqueo

4:13. “…y Mardoqueo dijo que le respondieran a Ester:  «No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío.”

Mardoqueo parece estar un poco molesto por la respuesta de Ester. Mardoqueo le dice a Ester claramente que, si todos los judíos mueren, ¡ella también morirá! 

En Ester 4:11 sentimos una resistencia por parte de la Reina Ester para entrar, aunque no haya sido llamada, y presentarse ante el rey caprichoso. Desde un punto de vista humano, ¿quién podría culparla? Mardoqueo siente su vacilación para entrar en el rey y arriesgar su vida. Él pone un poco de presión sobre ella:

(1) recordándole que perderá su vida de todos modos;

(2) explica que la liberación vendrá de alguna otra fuente (Esther 4:14 – implicando que él entiende que Dios tiene un plan a largo plazo para el pueblo judío y el complot malvado de Hamán no frustrará el plan de Dios – vea la discusión relacionada con las promesas del pacto de Dios a Israel bajo las notas de Ester 4:14) y 

(3) bien puede haber sido coronada reina precisamente para este propósito y el tiempo en la historia (Ester 4:14 Daniel 2:21).

Los puntos de Mardoqueo son un excelente caso y la Reina Ester está de acuerdo (Ester 4:16) con la petición original de Mardoqueo (Ester 4: 8)

4:14. “Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; más tú y la casa de tu padre pereceréis.  ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?» 

“Respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos.” Esta es la doctrina hebrea de la providencia de Dios. Los judíos eran una parte integral del plan redentor de Dios para toda la humanidad (Romanos 9:4-5). El término “respiro”, su significado principal era “ser amplio o espacioso”, pero las mismas tres consonantes también pueden significar: 

1. Liberación 

2. Aire, aliento, viento, espíritu 

3. Olor, fragancia, aroma 

Aquí significa liberación como en Génesis 32:16. Así como Dios liberó a su pueblo de Egipto (Génesis 45:5-7) los liberará de Amán. Ester ha sido colocada en un lugar especial para que Dios la use (como a José) en este tiempo crítico (Es la mano invisible de Dios). 

 1) La respuesta de Ester al llamado de Mardoqueo para que reconociera la mano de la providencia divina en su ascensión al trono: ella creyó que Dios, no su belleza, la había convertido en reina (4.14). 

2) Su respeto por el poder de la oración y el ayuno: ella reconoció la realidad del dominio espiritual y de los recursos del Espíritu Santo (4.16). 

3) Su inalterable deseo de arriesgar su propia vida por otros, el buen sentido práctico y la paciencia en la prosecución de su tarea (cap. 5).(2 Reyes_22:3-20; Lucas 1:26-56).

“¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” Esta es la frase más famosa del libro de Ester. Estimula gran fe en el cuidado y providencia de Dios, ¡invisibles pero presentes (la invisible, pero siempre presente, mano de Dios)! 

“tú y la casa de tu padre pereceréis” Aunque Mardoqueo tiene confianza en que Dios librará a su pueblo, Ester debe decidir si permitirá que Dios obre a través de su vida. Esta es la tensión bíblica entre el pacto incondicional de Dios (i.e., redención humana) y la respuesta individual condicional. 

4:15-17. Ester acepta interceder

4:15-16. “Entonces Ester dijo que respondieran a Mardoqueo: «Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, ayunad por mí y no comáis ni bebáis durante tres días y tres noches.  También yo y mis doncellas ayunaremos, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca». 

¡Este versículo comunica vívidamente el temor y la fe de Ester! Aunque la oración no se menciona específicamente, la oración y el ayuno se vinculan definitivamente en el AT. Este versículo alude al misterio de la oración y la providencia. Es obviamente la voluntad de Dios que el pueblo judío sobreviva para que el Mesías venga. 

¿Por qué entonces esos medios tan extraordinarios: 

(1) ayuno (tres días y noches sin comida ni agua, un ayuno total) y

(2) las cantidades de gente? 

¿No actuará Dios si su pueblo no se humilla ni ora? 

Al llamar al ayuno, Ester estaba pidiendo que los judíos oraran para pedir la ayuda a Dios en su peligrosa misión. En el Antiguo Testamento la oración siempre acompañaba al ayuno (Éxodo 34:28; Deuteronomio 9:9; Esdras 8:21-23) El apoyo mutuo en los tiempos difíciles es una actividad importante de la comunidad de creyentes. Cuando usted esté experimentando luchas, busque a sus amigos creyentes para que lo apoyen al manifestar sus pruebas a ellos y obtener fortaleza del lazo que los une. Y cuando otros necesiten su apoyo, bríndelo con gusto.

Plenitud “La respuesta de Ester es su compromiso definitivo con Mardoqueo y su pueblo, los judíos, bajo amenaza de muerte. En esencia, ella dice: «Haz tu parte en ayudarme, y yo haré cuanto tú has dicho que haga, no importa que muera». El ayuno, especialmente cuando está acompañado de oración, es una señal de intensidad o deseo respecto a una necesidad desesperada (Juan 3:5-8)

4:17. “Entonces Mardoqueo se fue e hizo conforme a todo lo que le había mandado Ester.” 

Mardoqueo creía que Dios guía en eventos políticos y en vidas individuales, aunque los que están en poder no lo reconozcan. El hecho de que Ester haya pedido ayuno por tres días revela que compartía la fe de Mardoqueo en el Dios que contesta la oración, aunque ella no menciona su nombre. Su necesidad era tener valentía para cumplir su destino, intercediendo por la vida de su pueblo, aun cuando pudiera costarle la vida.

Un repaso del capítulo 

  • Mardoqueo se lamenta por el decreto de Amán.
  • Mardoqueo decide ponerse la vestidura de duelo y dar gritos, los judíos daban a conocer su crisis, se identificaban y llamaban la atención por el inexplicable decreto.
  • Ester supo que Mardoqueo estaba de duelo, le envió ropa apropiada para sustituir la de cilicio, pero él no la aceptó. La gran congoja de Ester indica genuino amor y preocupación. Hatac, el eunuco ,en quien ella confiaba fue a averiguar lo que pasaba.
  • Mardoqueo explica todos los detalles pertinentes, y le dijo a Hatac lo que sabía, incluyendo la cantidad exacta de la plata prometida por Amán para la tesorería real. Hatac llevó con él una copia del decreto para que Ester tuviera las palabras exactas, y la solicitud urgente de que se presentara ante el rey pidiendo misericordia.
  • A pesar del peligro, Mardoqueo dio órdenes a Ester diciéndole que, aunque era reina, no debía pensar que escaparía de la muerte. Si no actuaba, la liberación de los judíos surgiría de otro lugar.
  • Mardoqueo sin duda dio a entender que Dios protegería a su pueblo y que tenía el propósito de usar a Ester haciendo que fuera elegida reina. 

Preguntas de discusión 

 Estas preguntas de discusión se proporcionan para ayudarle a pensar en los asuntos principales de esta sección del libro. Tienen la intención invitar a la reflexión, no son definitivas. 

 Explique las declaraciones de Mardoqueo en el v. 14 y cómo se relacionan con su entendimiento de la actividad de Dios en su vida. 

  1. ¿Dónde, en este capítulo, está la presencia y cuidado de Dios que se asumen pero que no se declaran específicamente? 
  2. ¿Por qué no menciona el libro a Dios?

 

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El Libro de Ester

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Capítulo 5. Ester interviene

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