El ciclo familiar de vida en Israel entró una vez más en un período de sufrimiento y opresión, debido a que el pueblo constantemente fallaba en vivir de acuerdo a la voluntad de Dios. En esta ocasión los opresores eran los filisteos. La opresión filistea duró cuarenta años.

Sansón ha sido el hombre más fuerte que jamás ha vivido, pero era un hombre que también tenía algunas serias debilidades. En este estudio veremos su fuerza y su debilidad. Fuerza física es una cosa, pero fuerza moral es otra cosa. Dios quiere que seamos tan fuertes como para que evitemos lo que es malo y nos aferremos a lo que es bueno.

Lo único que muchas personas saben acerca de Sansón es que fue un hombre muy fuerte y que mantuvo una relación trágica con una mujer llamada Dalila. Estos conceptos muchas veces surgen de distorsionar los hechos bíblicos. A partir de estas importantes enseñanzas de la vida de Sansón, esperamos obtener lecciones prácticas para nuestras vidas de cristianos. 

La vida de Sansón nos presenta una seria advertencia. Observamos siete actos heroicos que serían útiles mencionarlos a modo de introducción: 

1. Venció al león rugiente (14:5 y siguientes). 

2. Venció a treinta filisteos en Ascalón (14:19). 

3. Destruyó los sembrados de los filisteos (15:3-5) 

4. Hirió gravemente a los filisteos por haber quemado a su padre y a su madre (15:7-8). 

5. Mató mil hombres con una quijada de asno en Lehi (15:14-16). 

6. Llevó las puertas de Gaza a la cumbre del monte (16:3). 

7. Al morir, mató aproximadamente tres mil hombres (16:23 y siguientes). 

El poderoso héroe que había vencido al león y llevado sobre sus hombros las puertas de la ciudad de Gaza, no pudo sin embargo controlar su propio espíritu. Él efectivamente pudo romper las cuerdas de sus enemigos, pero no pudo librarse de las ataduras de su propia lujuria.

Explica “Nuevo Comentario Bíblico – Siglo Veintiuno”: “Sansón fue el último de los jueces cuyas carreras se describen en el libro, y se dedica más espacio a él que a cualquiera de los otros… En Sansón vemos la lucha del Señor con Israel descarriado, enfocado en su lucha con un hombre representativo. En un sentido muy real, Sansón era Israel. Y al final, fue el Señor quien resultó victorioso. Los filisteos y su falso dios fueron derrotados, y Sansón, al fin, aceptó los términos de su destino. Es una historia trágica, pero también de victoria y esperanza. Subordinado a Dios, Sansón inició la liberación de Israel de los filisteos (13:5); David más tarde la completó (2 Samuel 8:1). Quizá no esté fuera de lugar ver a Israel, y por lo tanto a Sansón, como prefigurando a la iglesia, descarriada e impredecible, pero aún así usada por Dios.”

Sansón es una figura extraña y contradictoria. 

Es fuerte como un titán y débil como un muñeco. Seduce a las mujeres y éstas le engañan como a un niño. No se ajusta el modelo de los demás jueces. No acaudilla ninguna acción militar, ni lleva a cabo ninguna liberación. Sus intervenciones son simples exhibiciones de fuerza, individuales y aisladas, que se traducen en hazañas insólitas y tragicómicas aventuras, las cuales juegan malas pasadas a los filisteos. 

El ciclo de Sansón está integrado por seis relatos, independientes unos de otros, divididos en dos bloques por sendas conclusiones colocadas en Jueces 15:20 y 16:31. 

Pueden ser clasificados dentro del género literario de cuentos populares: 

  • Nacimiento de Sansón (Jueces 13:2-25), 
  • Matrimonio y adivinanza de Sansón (14:1-20), 
  • Sansón y los filisteos (15:1-8.9-19), 

Primera conclusión (Jueces 15:20), 

  • Sansón en Gaza (16:1-3), 
  • Sansón y Dalila (16:4-21), 
  • cautiverio y muerte de Sansón (16:22-30), 

Segunda conclusión (Jueces 16:31)

 

Jueces 13:1. Apostasía y opresión 

La apostasía de nuevo se cuenta concisamente (13:1). La opresión es dos veces más larga que cualquier otra en Jueces (3:8, 14; 4:3; 6:1; 10:8). Una parte de los 40 años coincide con los 18 años de la opresión amonita (ver 10:7, 8). El período terminó con la victoria de Samuel en Mizpa (1 Samuel 7:7–13, especialmente v. 13), aunque la expansión filistea tuvo un repunte en los tiempos de Saúl (1 Samuel 9:16; 14:52) hasta que David los sometió (2 Samuel 5:17–25; 8:1).

En este ciclo de opresión y liberación no hay clamor. No hay ningún indicio de arrepentimiento. No obstante, Jehová los socorre.

Jueces 13:3–14. Anuncio del nacimiento del libertador. 

Sara, Rebeca, Raquel, Ana y Elisabet son otras madres bíblicas que eran estériles (Génesis 16:1, 2; 17:15–19; 25:21; 30:1, 2; 1 Samuel 1:2–20; Lucas 1:7). Sara, Elisabet y María concibieron sobrenaturalmente después de un anuncio por medio de un ángel (Génesis 18:9–15; Lucas 1:11–20, 26–38). En todos estos casos el hijo llegó a ser una figura importante en la historia de Israel y en el desarrollo de los planes divinos. 

El nacimiento de Sansón fue el resultado de una obra milagrosa de Dios.

  • Es la respuesta de Dios a la necesidad de su pueblo luego de 40 años de la opresión de los filisteos.
  • Dios empezó a preparar a este juez muchos años antes de terminar los 40 años de opresión, enviando a un mensajero para anunciar su nacimiento a sus padres.
  • Los padres lo criaron con cuidado, siguiendo las instrucciones del ángel.
  • Le explicarían a Sansón los requisitos del voto de nazareo, dando un buen comienzo en la vida.
  • Como nazareo era «separado» a Dios. (Números 6:1-21)

La tarea de Sansón fue la de comenzar a salvar a Israel de la mano de los filisteos (v. 5)

  • Los filisteos era un pueblo que vivía en la costa del Mar Mediterráneo, al suroeste de Israel.
  • Ellos habían venido poblando de a poco aquella región, y aumentaban su poder paulatinamente, llegando a dominar a los israelitas. (Jueces 15:11)
  • Los filisteos siguieron siendo una amenaza para los israelitas hasta los tiempos de Saúl y David.
  • Los filisteos gozaban de una tecnología más avanzada que los israelitas. Por ejemplo, aprendieron a
  • utilizar el hierro antes que los israelitas. (1 Samuel 13:19-22)El ángel de Jehová anunció a la esposa de Manoa dos promesas: que ella daría a luz un hijo varón (v. 3), y que éste comenzaría a librar a Israel de los filisteos (v. 5). La primera promesa se cumple en 13:24, y la segunda en 14:1– 16:30. 

Jueces 13:5 “Nazareo” viene del hebreo. nazar que significa “separar, consagrar”. Un nazareo era una persona que se había consagrado al Señor, tomando un voto especial (Números 6). Esos votos eran con normalidad voluntarios y solamente por un período de tiempo. Sin embargo, Sansón fue hecho un nazareo de por vida por Dios, aún antes de nacer.

En Jueces 13, no hallamos una sola palabra de arrepentimiento acerca del mal que ellos habían practicado, por lo que el Señor los entregó al poder de los filisteos unos cuarenta años, hasta los días de Samuel (13:1; 15:20; 1 Samuel 7:2). Los israelitas servían a los ídolos de los países circundantes y no realizaban el mínimo esfuerzo para volverse al Dios vivo y verdadero. No tenían la menor iniciativa para orar por la liberación del poder del enemigo ni eran humildes delante de Dios, como sí lo habían hecho en ocasiones anteriores, cuando padecían grandes necesidades y clamaban a Dios (3:9,15; 4:3; 6:7; 10:10). 

Aun así, Dios les concedió un libertador. Esto mostraba la pura gracia de Dios, así como el envío de Jesucristo, su Hijo mostraría la pura gracia de Dios a pesar de todos los fracasos de los hombres. Un acto que sólo podía fluir de la infinita bondad y misericordia de Dios. Dios cuidaba a su pueblo; Él les mostraba piedad y Su mirada estaba permanentemente sobre ellos. 

Sansón nació en el seno de esta familia de creyentes, con padres que habían gozado de un encuentro personal con el Ángel del Señor. Y Sansón fue consagrado a Dios desde el vientre de su madre, apartado totalmente para el servicio a Dios. Sansón fue un instrumento en las manos de Dios a fin de lograr la liberación de Su pueblo. 

Jueces13:1–25. Un matrimonio ejemplar 

En nuestro día uno de los problemas más críticos es la inestabilidad de los matrimonios. Sin embargo, en las páginas del libro de los Jueces encontramos el caso de un matrimonio que indica la clave para tener un matrimonio feliz. Es el caso de Manoa y su esposa, los padres de Sansón, quienes representan un matrimonio ejemplar.

I. Tenían una confianza mutua (v. 2).

  • Confianza es la base de un matrimonio feliz.
  • Confianza es necesaria para la intimidad.

II. Tenían la unidad de intereses y metas (v. 2).

  • El foco de interés radicaba en la familia en forma primordial.
  • Su anhelo por tener un hijo, a pesar de la esterilidad de la esposa.

III. Tenían una comunicación franca (vs. 6–10).

  • La esposa comunicaba el contacto con el ángel de Jehová.
  • El esposo se interesaba en las preocupaciones de la esposa.

IV. Tenían sensibilidad para escuchar la voz divina (vs. 12, 20, 21).

  • No estaban seguros al principio si era la voz divina.
  • Expresaban gozo al constatar que Dios les hablaba.

V. Tenían una actitud social positiva (v. 15).

  • Estaban dispuestos para agasajar al ángel de Jehová.
  • Hicieron todos los preparativos de acuerdo con las costumbres prevalecientes.

VI. Tenían la prueba de la bendición de Dios en la promesa de un hijo (vs. 21–25).

  • Al identificar al ángel de Jehová, aceptaban su promesa con fe.
  • Siguieron las instrucciones del ángel durante el tiempo de espera para el niño.

Conclusión: Seguramente si pudiéramos inculcar todas estas actitudes y prácticas en nuestros matrimonios, habría mucha más armonía y menos conflictos.

 

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