Capítulo 2 - Gracia sobre Gracia (Jn 1:16 )

El carácter único de Cristo se ve así desde el comienzo del Evangelio. Juan empieza este pasaje en el primer capítulo con el testimonio de Juan el Bautista, en el que le reconoce a Jesús el primer lugar. Leemos en Juan 1:15:

“Juan testificó de él diciendo: «Este es de quien yo decía: “El que viene después de mí es antes de mí, porque era primero que yo”».”

Es posible que con estas palabras quiera decir más de una cosa. Jesús era en realidad seis meses más joven que Juan.

  • Es posible que Juan sencillamente pretenda decir que: “Él es más joven que yo.”
  • Es posible que Juan estuviera diciendo: “Yo ocupaba el centro del escenario antes que Él. Pero todo lo que yo estaba haciendo era prepararle el camino para que viniera.”
  • Puede ser que Juan esté pensando en términos más profundos, no en términos del tiempo sino de la eternidad.

Se nota este juego enigmático en los diferentes sentidos de las palabras “antes” y “después” empleado por el Bautista.
Otro traductor presenta el mismo versículo así: “…Era él de quien dije: El que viene tras de mí está por encima de mí, porque era antes de mí. (Léon-Dufour, 1997. Pág.100). Explica que en su traducción prefiere un sentido cualitativo de superioridad: “está por encima de mí”. Para Juan, el puesto supremo le correspondía a Jesús.

Tres grandes cosas

Este pasaje continúa diciéndonos tres grandes cosas acerca de Jesús:

“De su plenitud recibimos todos, y gracia sobre gracia, porque la Ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.” (Juan 1:16-17).

¿Qué es lo que experimentaron esos creyentes? “Recibieron” algo. ¡Descubrimos que todos participamos de la plenitud de gracia propia del Unigénito de Dios!

  1. La palabra “plenitud” quiere decir la suma total de todo lo que hay en Dios. Leemos Colosenses 1:19; 2:9. Quiere decir que en Jesús moraba la totalidad de la sabiduría, el poder y el amor de Dios.
  2. De Jesús hemos recibido una “gracia sobre gracia”. ¿Qué quiere decir esta frase?
    La preposición traducida “sobre” indica cierta relación entre dos entidades. Habría que comprender entonces que una primera gracia quedó sustituida por otra gracia. Unos han dicho: “gracia en lugar de” o “en vez de”.
    El uso de la palabra “sobre” nos da el sentido de que habría entonces una acumulación de gracias. En todo caso, la gracia comunicada a los creyentes se sitúa en relación con otra gracia.
    ¿Se refiere al mensaje del Antiguo Testamento, que comprende la Ley, y al del Nuevo Testamento, que viene de Jesucristo?
  3. En el prólogo del Evangelio de Juan conocemos acerca de la primera gracia. Es la de la venida universal del Verbo (La Palabra); la segunda es el don pleno de la verdad por Jesucristo, la Palabra hecha carne.
  4. Moisés y Jesucristo están evidentemente en paralelo. Al don de la Ley corresponde el don de la Verdad en Jesucristo. Entre los dos segmentos de la frase no hay oposición, sino progreso. Está completa; revela plenamente lo que Dios había querido comunicar a Israel desde su elección. La manifestación de la gracia de Dios se puede ver desde Génesis.

 

Punto de reflexión

Moisés nos dio la Ley. En la antigüedad, la vida estaba regida por la ley. Uno tenía que hacer lo establecido, le gustara o no, supiera la razón o no. Pero con la venida de Jesús, ya no tratamos de obedecer la ley de Dios como esclavos, sino de responder al amor de Dios como hijos, mediante Jesucristo.

¿Cómo se manifiesta mi amor hacia Dios y mis hermanos?

¿Existe alguna dificultad para responder la pregunta del “Punto de reflexión”? Vamos a pensar en el significado de la “gracia”. Un entendimiento de lo que recibimos nos ayuda mucho..

Otra vez preguntamos: ¿Cuál es el significado de Gracia?

Estábamos muertos espiritualmente; no merecíamos nada, solo merecíamos la ira; éramos rebeldes y atados al pecado. Quiere decir que somos totalmente incapaces de salvarnos a nosotros mismos, de ayudar en nuestra salvación, de hacer algo para merecer todo o parte de nuestra salvación, o para mantener nuestra salvación. Somos salvos totalmente por un acto de la voluntad de Dios, y no hacemos nada para merecerlo de ninguna forma.

  • Vamos a hacer un resumen de lo que Pablo dice en Efesios 2:1-3
    Sin embargo, a pesar de nuestro gusto por la ira, Dios ha ejercitado Su Gracia sobre nosotros en Cristo.
  • Vamos a hacer un resumen de Efesios 2:4-10
    Para un mejor entendimiento, debemos leer todo la carta de Pablo a los creyentes en Éfeso. Identificamos las siguientes referencias:

Identificamos las bendiciones que la gracia otorga:

1:6

1:7

2:5/8

2:7

3:7/8

4:29

6:24

La Gracia aquí significa el favor de Dios, en el “puro afecto de su voluntad fuimos aceptados” (Efesios1:5), esto es que por Gracia de Dios fuimos salvados de la culpa del pecado y necesitamos siempre ese favor para estar continuamente libres del dominio del pecado: “Tenemos entrada por la fe a esta Gracia en la cual estamos firmes”

La gracia es:

(a) El perdón de los pecados – somos perdonados por Dios
(b) La “gracia” es una palabra técnica para decir los dones del Espíritu.

El perdón es condicional

Este fue el mensaje de la oración en Mateo 6. Este fue el mensaje de la oración en Mateo 6 y esa parábola nos recuerda de la manera que los pecados eran descritos como “deudas” en el Padrenuestro. Dios ha perdonado gratuitamente nuestras deudas; de allí que nosotros también debemos perdonar.

“Por tanto, si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis sus ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.” (Mateo 6:14-15)

Por el hecho de que Dios ha perdonado todos nuestros pecados, no deberíamos negarle el perdón a nadie. Cuando no perdonamos, nos estamos poniendo al margen y por encima de la ley del amor de Cristo. Pablo explica:

“Antes sed bondadosos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” (Efesios 4:32)

Identificamos nuestra responsabilidad

La larga sección de las “Bienaventuranzas” en Mateo 5:17-48 trata un solo tema: cómo Jesús da cumplimiento a la Ley o a los Profetas.
Lo importante es que no se deben interpretar las diversas secciones aisladamente, sin tener en cuenta el contexto. La sección comienza con declaraciones generales (vs.17–20) que se pueden dividir en dos partes: la primera, Cristo y la ley (vs.17-18) y la segunda, el cristiano y la ley (vs.19-20). Siguen una serie de seis ejemplos – la ira, el adulterio, el divorcio, los juramentos, la venganza y el amor en los que se comparan las enseñanzas de Jesús con lo que se aceptaba como la ley del Antiguo Testamento (vs.21–47). La sección termina con un resumen final (v.48).

La Ley y/o los Profetas

En los vs.17–20, Jesús une la Ley y los Profetas presentándose como el cumplimiento de ambas. Pero observemos algunos detalles. Jesús dice: “No penséis que he venido a abolir la ley o los profetas.” ¿Por qué dice …o los profetas en vez de …y los profetas?

En el Antiguo Testamento podemos encontrar dos clases de leyes: aquellas que establecían principios generales para la vida dentro de la comunidad y los Diez Mandamientos, que definen el aspecto central del pacto de Dios.

El judaísmo, en los días del Nuevo Testamento, estaba dividido en diversos grupos: fariseos, saduceos, zelotes, esenios y herodianos. La marca religiosa de los saduceos fue su conservadorismo. Negaban la validez permanente de toda ley que no formara parte de los escritos del Pentateuco. Por eso otorgaban menos autoridad a los profetas. Por otra parte, los fariseos aceptaban la autoridad de todo el Antiguo Testamento. Se mostraban abiertos a aceptar nuevas ideas y a adecuar la ley (la oral, la no escrita) a las nuevas situaciones.

Jesús inauguró una nueva era. Jesús cambió la forma de entender la ley. Pasó de un enfoque meramente exterior y legalista a otro que buscaba el significado espiritual de la ley. Jesús resumió toda la ley y la enseñanza de los profetas en dos mandamientos: el amor a Dios y el amor al prójimo (Mateo 22:36-40; Romanos 13:8; Gálatas 5:13).

“…no a abolir sino a cumplir “ (Mateo 5:17)

La principal crítica a la que se enfrentaba Jesús era que incumplía los mandamientos de la Torá, especialmente el referente al día de reposo. Con el tiempo, los rabinos habían inventado multitud de leyes para que nadie quebrantara el cuarto mandamiento. Los fariseos tenían prevista una casuística muy meticulosa en la que regulaban hasta los casos más extravagantes. Con un rigor inflexible regulaban hasta los detalles más insignificantes de la vida privada, familiar y pública. Esto provocó que, a su vez, se inventaran subterfugios ingeniosos, que violaban el espíritu de la ley pero satisfacían las puntillosas prescripciones legales. Jesús observaba el Sábado como día de adoración en las sinagogas pero, como no obedecía el resto de detalles, entonces surgía el conflicto (Mateo 12:12). Por eso, a los ojos de los líderes, era un hipócrita.

El cumplir la Ley es realizar aquello que las Escrituras señalan, y eso es lo que Jesús hizo. Pero el cumplimiento de la ley no significa su abolición; continúa siendo totalmente autoritativa y requiere el respeto total del discípulo (vs.18, 19). Sin embargo, sigue en pie la pregunta de cómo cambia su función y en qué afecta este cambio al discípulo considerando el hecho de que Jesús dio cumplimiento. El verbo que se traduce “cumplir” significa literalmente “llenar”. Los dichos y los hechos de Jesús no eran abrogaciones de los anteriores sino ampliación y culminación de ellos: “Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos, pues esto es la Ley y los profetas” (Mateo 7:12). “Amarás al Señor tu Dios…a tu prójimo…De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los Profetas” (Mateo 22:37-40).

Seis ejemplos del cumplimiento de la Ley y los Profetas

En las bienaventuranzas observamos un cambio completo del énfasis, de un comportamiento basado en lo exterior y visible se dirige a un análisis de la disposición de la mente, los motivos y las intenciones. Estas son las realidades de la vida. Lo que Jesús cita en cada caso parece proceder de la Ley mosaica. Las primeras tres declaraciones vienen de los Diez Mandamientos: 6, 10 y 7. Así, en todos estos ejemplos, una observación superficial de la letra de la ley ha cedido el sitio a una búsqueda radical de la verdadera voluntad de Dios. Esto va más allá de una interpretación literal de la ley y, en realidad en algunos casos, la deja a un lado, como la autoridad soberana de Jesús (pero yo os digo) revela una escala de valores alternativa y radical en la que el discipulado debe involucrarse. De manera asombrosa, pero muy apropiada, esta nueva escala de valores queda resumida en el versículo final: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.” El legalismo ha quedado muy atrás y la ley ha sido “cumplida”.

Sobre…

Referencia

Comentario

Cita

la ira

Mateo 5:21-26

Podemos difamar el carácter de alguien, menospreciar a una persona, calumniarle y extender rumores malévolos, y al hacerlo, estamos quebrantando este mandamiento.

Levítico 19:17 advierte: “No aborrecerás a tu hermano en tu corazón”.

el adulterio

Mateo 5:27-30

Vivimos en un mundo lleno de imágenes sexuales: la publicidad, las revistas, el cine, la televisión, la moda… Aunque la imaginación enriquece la calidad de la vida, hay que usarla de forma responsable. Con los ojos es muy fácil abrir las compuertas de la pasión.

Job 31:1Hice pacto con mis ojos, ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?”

el divorcio

Mateo 5:31-32

En la confusa situación actual, al tratar lo concerniente al casamiento, el divorcio y el nuevo casamiento con los conversos y los miembros arrepentidos, a menudo ellos se ven obligados a aceptar la nueva situación que se haya presentado. Jesús reafirma el propósito original de Dios en cuanto a la permanencia del matrimonio.

Ante este panorama, existe la necesidad urgente en la iglesia cristiana de enseñar a los novios el profundo significado espiritual del matrimonio así como también fomentar la práctica de la reconciliación en los momentos de conflicto.

Efesios 5:21, 25 Someteos unos a otros en el temor de Dios…Maridos, amad a vuestras mujeres…”

…”

los juramentos

Mateo 5:33-37

Un voto es obligatorio, independientemente de la fórmula que lo acompaña. La implicación real de la Ley es que tenemos que guardar nuestras promesas y ser gente de palabra. El tercer Mandamiento habla muy claro: “No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano”. (Éxodo 20:7). Blasfemar es calumniar el nombre de Dios y a Su Hijo Jesucristo.

Mateo 5:37 “Pero sea vuestro hablar: Sí, sí” o “No, no”, porque lo que es más de esto, de mal procede.”

la venganza

Mateo 5:38-42

El principio del ojo por ojo pertenece a los tribunales de justicia. En la vida personal debemos deshacernos no sólo de toda venganza en palabra u obra, sino de todo deseo perverso del espíritu. Jesús demanda una actitud generosa que no sólo rehúsa el desquite y el despecho, sino que no resiste, aunque legalmente esté permitido. Dicha actitud es la que subordina los derechos personales de uno en beneficio de los de otras personas.

Cuando nos golpean en el rostro – vuélvele también la otra –. La herida en la mejilla derecha es el resultado de un golpe con el dorso de la mano – un golpe insultante –. Cuando nos acusan ante la ley – déjale también la capa –. La capa estaba protegida de confiscación por Éxodo 22:25–27. Cuando nos piden nuestro servicio – ve con él dos –. Era el derecho que tenía el soldado romano de reclutar a un cargador civil. Cuando nos pidan dinero – dale –. La ley dice: Cuando haya algún pobre…no endurecerás tu corazón…y le prestarás lo que en efecto necesite…” (Deuteronomio 15:7, 8, 10)

el amor a los enemigos

Mateo 5:43-47

Extendió su exigencia en cuanto a amar inclusive a los enemigos y a los perseguidores (Mateo 5:44; Lucas 6:27). Esta nueva actitud está lejos de ser simple sentimentalismo utópico, porque debe manifestarse en forma de ayuda práctica a quienes la necesitan (Lucas 10:33); tampoco es una virtud superficial, porque exige una respuesta fundamental del corazón (1 Corintios 13).

Lucas 10:25-37 “Ve y haz lo mismo.”

Las normas perfectas de Cristo son contrarias a las reacciones naturales. El Sermón del Monte se hace eco de los profetas. El Antiguo Testamento también profetiza estas cosas, como dice en Isaías 32:17 “El efecto de la justicia será la paz y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre”.

 

Punto de reflexión

Como la vida se resume en aprender a amar, Dios quiere que valoremos las relaciones y nos animemos a mantenerlas. Desafortunadamente, surgen conflictos. Aquí están cuatro fuentes de conflictos. Escriba lo que piense al lado de cada uno.

Conflictos dentro de mí mismo

Conflictos con otros

Conflictos debido a convicciones

Conflictos entre autoridad y responsabilidad

Lo que caracteriza a los verdaderos cristianos es su afán de imitar al Padre y no al mundo. Un propósito de nuestra vida en la tierra es relacionarnos con otras personas. Pero en este ambiente nada es perfecto y en muchas ocasiones surgen diferencias. En este contexto ¿Cómo podemos resolver conflictos? Alguien ha sugerido que la causa principal de los conflictos es que no queremos perder la dignidad.

De manera asombrosa pero apropiada, toda la enseñanza queda resumida en el versículo final: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”. (Mateo 5:48). Con esto, el legalismo ha quedado muy atrás y la ley ha sido “¡Aprendamos a perdonar!

Quedate un tiempo con nosotros y comenzarás a entender lo que Dios quiere comunicarnos en su palabra. Y si tienes preguntas o comentarios, escríbenos a preguntas@labiblia.zendesk.com