Prefacio

Queridos hermanos en Cristo:

No nos ha de extrañar que un hombre que siente el dolor en su misma carne, que ve afectada su honra, que se siente abandonado por todos y despojado de todo, tenga estados anímicos extremos, contrarios, incoherentes unos con otros. Así, Job da cabida a dos fuerzas que luchan entre sí: su razón y su concepto de la justicia. Este hombre está consciente de su inocencia. En todo el libro está expresada esta convicción basada en la rectitud de su vida. Es pesimista. Duda de Dios y sin embargo confía en El. Es humilde y a ratos insolente, aunque su insolencia no sea orgullo. Actuando como abogado de su propia causa, Job está dispuesto a alegar su defensa:

“Expondría mi causa delante de él y llenaría mi boca de argumentos. Yo sabría lo que él me respondiese y entendería lo que me dijera.”
(Job 23:4-5)

Está desesperado. Dice: “Y mis días fueron más veloces que la lanzadera del tejedor, Y fenecieron sin esperanza.” “Fuera como si nunca hubiera existido, Llevado del vientre a la sepultura.” (Job 7:6; 10:19. R-V ‘60) El sepulcro será mi morada. ¿Dónde está mi esperanza?” Y al mismo tiempo tiene esperanza. Este es un ejemplo de sus contradicciones.

Es una práctica de los hermanos cristadelfianos en todas partes del mundo hacer sus lecturas bíblicas diarias según las tablas del folleto “Compañero de la Biblia”. Cuando llegamos al Libro de Job, cada diciembre, mi esposa y yo tratamos de captar el mensaje del libro y generalmente buscamos nuevos datos en revistas, libros especializados y en todo cuanto esté a nuestro alcance.

Hace unos años recibimos un libro de los estudios del Libro de Job publicado por nuestro hermano en la fe, John Pople . Contiene opiniones que a uno le obligan a tomarlo como referencia y a analizar sus argumentos. Presenta tesis que para nosotros son nuevas e importantes. No se limita a comentar los dos primeros capítulos que “aparentemente” hablan de un supuesto ángel caído.

Gentilmente, nuestro hermano John ha permitido traducir sus argumentos principales. Por eso, animado por los estudios del hermano John, y acompañado por el hermano Carlos Revelo de la iglesia de Quito, Ecuador, con quien he compartido, hemos decidido poner delante de ustedes este breve estudio con amor en Cristo.

Es cierto que por nuestra fe en Cristo ha sido superada toda angustia. Quizás sería Job el ejemplo viviente del justo y recto que, sin abandonar su fe en Dios, entraría en la angustia, como una prueba, obra de Dios. Angustia que renueva y refuerza su fe.

William Rawson y Carlos Revelo (2012)

La versión de la Biblia que utilizamos, salvo en los casos indicados, es la Reina-Valera, revisión de 1995.

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