Los obreros de la viña

Mateo 20:1-16

 

Características de esta parábola

Acerca de:

Cierto

Falso

la naturaleza
las costumbres familiares
los incidentes de la vida diaria

los acontecimientos recientes

los acontecimientos ocasionales

eventualidades improbables
un acontecimiento típico
Enumera a los protagonistas y sus características:
Enumera los objetos o animales referidos:
La enseñanza principal de esta parábola consiste en:

¿Cómo actuaría yo en circunstancias análogas?

Reflexiones y conclusiones secundarias:

Antecedentes

Esta parábola expone dos declaraciones fundamentales. Que (a) muchos primeros serán últimos, y (b) muchos últimos serán primeros (Mateo 19:30; 20:16). También la parábola subraya los valores del reino de los cielos.

En una sociedad donde no había asistencia social o sindicatos, donde el no tener trabajo significaba, como hoy, padecer hambre. Lo que hizo el dueño de la viña, que ocupó obreros cuando el día ya era avanzado, y no le harían falta, fue un acto de generosidad. Aun más extraordinario, a esto, fue la escala de paga – un único denario. El denario no presenta posibilidad de ser fraccionario provocando inconformidad entre aquellos que se sintieron tratados injustamente porque no comprendieron el propósito fundamental del amo.

Por supuesto, no era injusto. A nadie se le pagó de menos; tan sólo algunos fueron tratados con una generosidad “desacostumbrada”. Un denario era la paga diaria para los soldados romanos y el jornal de un día de trabajo en Palestina.

En Mateo 20:3-5 se refieren las horas tercera, sexta y novena. Según el sistema judío, la división horaria del era la siguiente manera:

Sistema judío antiguo

Sistema contemporáneo
Sacrificio de la mañana

6 a.m.

Hora primera

7 a.m.

Hora tercera

9 a.m.

Hora sexta

12 medio día

Hora novena

3 p.m.

Hora de la oración

3 p.m.

Un resumen del contenido

El contexto inmediato de la parábola es la pregunta hecha por Pedro respecto a lo que los discípulos recibirían por seguir a Jesús en Mateo 19:27 – ¿qué pues tendremos?. Las respuestas de Jesús son tres:

  • Los discípulos recibirán doce tronos en el reino mesiánico (Mateo 19:28).
  • La recompensa de muchos hermanos y hermanas (Mateo 19:29).
  • La vida eterna (Mateo 19:29).

Llama la atención que al finalizar sus palabras respecto a las bendiciones. Hemos identificado dos declaraciones fundamentales de que muchos primeros serán últimos, y muchos últimos serán primeros (Mateo 19:30; 20:16).:

¿Quiénes fueron los primeros oyentes de la parábola? ¿A qué grupo dirigía Jesús la parábola? Aunque dentro del pasaje sólo se mencionan los discípulos, no sería extraño que los opositores de Jesús estuvieron en su presencia también. Esta parábola tiene impacto para los discípulos tanto como los escribas y fariseos. Según la enseñanza del judaísmo contemporáneo de Jesús el favor de Dios se ganaba por guardar la Ley, la obediencia de la Ley y la realización de obras meritorias. Por eso, uno de los propósitos principales de la parábola era dar énfasis a la enseñanza positiva de la gracia ilimitada de Dios.

El significado del denario consiste en la vida eterna, ¿verdad? Debemos considerar adicionalmente los siguientes argumentos:

  • No es aceptable que los que recibieron la vida eterna reclamen por la generosidad.
  • No es posible ganar la vida eterna por las obras. El hombre no puede ganarla por sus propios méritos, puesto que ésta es una dádiva o regalo de Dios (Romanos 6:23)

El punto principal de la parábola es que pocos son escogidos (v.16) y todos recibieron el denario.

  • Los primeros últimos implica que son rechazados Lucas 13:30.
  • Tome lo que es tuyo y vete (v.14) implica un rechazo.

El denario, entonces, no es la vida eterna. El denario representa la promesa de salvación que Dios ofreció a los judíos primero y que posteriormente extendió también a los gentiles. Esta parábola explica que Dios llama a los hombres. Los hace partícipes de la promesa de salvación. En la vida que Dios nos da, tenemos el honor y la satisfacción de servirle. Es el privilegio nuestro.

La viña consiste en el pacto que Dios hizo con Su pueblo Israel. (Isaías 5:1-7). El trabajo en la viña consiste en el servicio de todos los llamados que gozan en el pacto de Dios. Los primeros obreros son los que guardan la actitud de ser justificado por las obras. Los demás obreros son los que aceptan lo que sea justo (v.7) y son justificados por la fe.

Un punto adicional: Note la hora en Hechos 2:15; 10:3,9. ¿Qué significado tiene?

 

Nuestro trabajo

El patrón de esta parábola no es como los patrones del mundo. Él tiene autoridad absoluta, es justo y fiel. Así conocemos a Dios. Como creyentes, tenemos que servir a Dios con buena voluntad, ofreciéndole una vida fiel sin quejarnos (Romanos 12:1)
Primero: trabajamos para complacer a Dios; en segundo lugar a nuestros jefes. Para dar gloria a Dios debemos escoger nuestro trabajo sabiamente. Hay mucho trabajo en que podemos servir fielmente a Dios; a nuestro patrón y a la comunidad.

Si soy patrón, tengo que tratar a mis empleados en forma recta, justa y amable (Colosenses 4:1; Efesios 6:9).
Si soy obrero, tengo que servir a mi patrón con diligencia y fidelidad aunque él sea malo o injusto. Pero naturalmente, se puede dejar de trabajar para tal patrón (Colosenses 3:22-25; Efesios 6:5-8; 1 Timoteo 6:1-2; 1 Pedro 2:18).

Siempre tengo que portarme honestamente. No tengo derecho de apoderarme de lo que pertenece a mi jefe, por pequeño que sea, sin previo permiso de él (Tito 2:9-10).

 

En conclusión

Así es el reino de los cielos. La gracia de Dios no está circunscrita a nuestras ideas humanas que tenemos de justicia. Los dones de Dios sobrepasan mucho lo que podríamos merecer. Pero se nos hace difícil abandonar nuestra escala humana de valores (¡especialmente cuando nos comparamos con otros!). Es difícil también aceptar la grandeza del corazón de Dios hacia aquellos que nosotros consideramos sin merecimiento. De esta manera la reeducación de los discípulos, y nosotros mismos, avanzó a una etapa más elevada, para abrazar el principio divino de que los primeros serán últimos y los últimos primeros.

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