Introducción

“…fue la tarde y la mañana del tercer día…”

La muerte y resurrección de Jesucristo es un punto focal del propósito de Dios con la raza humana. Esta fue la fuerza motriz en las vidas de los discípulos en el primer siglo después de Cristo. La palabra “resurrección” significa “levantarse de la muerte”. Esta palabra es traducida del griego “anastasis” que en el Nuevo Testamento significa “levantarse” o “despertar nuevamente”.

Génesis 3 explica como Adán trajo el pecado y la muerte a la humanidad por su desobediencia a la voluntad de Dios. En contraste, Jesús guardó todas las leyes de Dios y vivió una vida perfecta. Jesús vino bajo la misma condenación de la muerte que heredamos de Adán. El personalmente fue libre de pecado, más aún la muerte no pudo retenerlo. Unas mujeres recibieron las buenas nuevas: “…buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado. Ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron.” (Marcos 16:6).

Aprendemos de la Biblia que una resurrección de la muerte fue la esperanza de fidelidad en las edades antes de Cristo. Por ejemplo, Abraham y David esperaban ser resucitados de la muerte para disfrutar de las promesas de Dios. Ellos no estaban solos en esta esperanza. Por ejemplo, Marta fue una seguidora de Jesús. Podemos ver claramente su esperanza por una vida futura. Cuando su hermano Lázaro murió, Jesús le dijo, “Tu hermano resucitará. Martha le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero. Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”. (Juan 11:23-25).

La segunda venida de Cristo para establecer el Reino de Dios en la tierra está relacionada con la resurrección en los últimos días. Esto habla de reunirse juntos al momento de la resurrección y aquellos que aún vivan al regreso de Cristo. Todas las personas responsables (aquellas con conocimiento) deberán presentarse al juicio ante el trono de Jesucristo. Aquellas que confían en Dios, con un conocimiento de Su amor y piedad, quienes han tratado de agradarlo y seguir el ejemplo de su Hijo amado, recibirán, en la piedad de Dios, el regalo de la vida eterna en aquel día.

Le ofrecemos al lector esta serie de presentaciones relacionadas con la esperanza de la resurrección bajo el título del “tercer día”. Doy gracias a Dios por el apoyo que he recibido de mi hermano en la fe, Jorge Pazmiño, de la iglesia en Quito, Ecuador.

Guillermo Rawson (España, julio 2007)

Búsqueda de consulta de la frase el “tercer día” en la versión Reina-Valera (1995): (Se nota también la frase “tres días” – 63 frecuencia con la que aparece en 61 versículos bíblicos.)

Gn 1:13

Y fue la tarde y la mañana del tercer día.

Gn 22:4

Al tercer día alzó Abraham sus ojos y vio de lejos el lugar.

Gn 31:22

Al tercer día le dijeron a Labán que Jacob había huido.

Gn 34:25

Pero sucedió que al tercer día, cuando ellos sentían el mayor dolor, dos de los hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, fueron contra la ciudad, que estaba desprevenida, y mataron a todo varón.

Gn 40:20

Al tercer día, que era el día del cumpleaños del faraón, el rey ofreció un banquete a todos sus sirvientes; y alzó la cabeza del jefe de los coperos y la cabeza del jefe de los panaderos en presencia de sus servidores.

Gn 42:18

Al tercer día les dijo José: —Haced esto y vivid: Yo temo a Dios.

Éx 19:11

y estén preparados para el tercer día, porque al tercer día Jehová descenderá a la vista de todo el pueblo sobre el monte Sinaí. Éx 19:11

Éx 19:15

Dijo al pueblo: —Estad preparados para el tercer día, y absteneos de mujer.

Éx 19:16

Pero lo que quede de la carne del sacrificio será quemado el tercer día en el fuego.

Lv 7:17

Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, hubo truenos y relámpagos, una espesa nube cubrió el monte y se oyó un sonido de bocina muy fuerte. Todo el pueblo que estaba en el campamento se estremeció.

Lv 7:18

Si se come de la carne del sacrificio de paz al tercer día, el que lo ofrezca no será aceptado ni su ofrenda será tenida en cuenta: abominación será, y la persona que de él coma cargará con su pecado.

Lv 19:6

Será comido el día que lo ofrezcáis, o al día siguiente; y lo que quede para el tercer día, será quemado en el fuego.

Lv 19:7

Si se come al tercer día, será abominación; no será aceptado,

Nm 7:24

El tercer día, Eliab hijo de Helón, príncipe de los hijos de Zabulón,

Nm 19:12

Al tercer día se purificará con aquella agua, y al séptimo día será limpio. Si al tercer día no se purifica, no será limpio al séptimo día. Nm 19:12

Nm 29:20

»El tercer día ofreceréis once becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,

Nm 31:19

En cuanto a vosotros, cualquiera que haya dado muerte a una persona, y cualquiera que haya tocado un muerto, permaneced fuera del campamento siete días. Os purificaréis al tercer día y al séptimo, vosotros y vuestros cautivos.

Jos 9:17

Los hijos de Israel salieron, y al tercer día llegaron a sus ciudades, que eran Gabaón, Cafira, Beerot y Quiriat-jearim.

Jue 20:30

Al tercer día subieron entonces los hijos de Israel contra los hijos de Benjamín y presentaron batalla delante de Gabaa, como las otras veces.

1 S 30:1

Cuando David y sus hombres llegaron al tercer día a Siclag, los de Amalec habían invadido el Neguev y Siclag, habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego.

2 S 1:2

Al tercer día, llegó uno del campamento de Saúl, con los vestidos rotos y la cabeza cubierta de tierra. Cuando se presentó ante David, se postró en tierra e una hizo reverencia.

1 R 3:18

Aconteció que al tercer día de dar yo a luz, esta dio a luz también, y habitábamos nosotras juntas; ningún extraño estaba en la casa, fuera de nosotras dos.

1 R 12:12

Al tercer día se presentó Jeroboam con todo el pueblo ante Roboam, según el rey lo había mandado, cuando dijo: «Regresad a verme al tercer día». 1 R 12:12

2 Cr 10:12

Volvió, pues, Jeroboam con todo el pueblo ante Roboam al tercer día, según el rey les había mandado diciendo: “Volved a mí de aquí a tres días”.

Esd 6:15

Esta casa fue terminada el tercer día del mes de Adar, que era el sexto año del reinado del rey Darío.

Es 5:1

Aconteció que al tercer día se puso Ester su vestido real, y entró al patio interior de la casa del rey, frente al aposento del rey; y estaba el rey sentado en su trono dentro del aposento real, frente a la puerta del aposento.

Os 6:2

Después de dos días nos hará revivir, al tercer día nos levantará, y viviremos delante de él.

Mt 16:21

Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho a manos de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día.

Mt 17:23

y lo matarán, pero al tercer día resucitará». Ellos se entristecieron mucho.

Mt 20:19

y lo entregarán a los gentiles para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; pero al tercer día resucitará».

Mt 27:64

Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos de noche, lo hurten y digan al pueblo: “Resucitó de entre los muertos”. Y será el último engaño peor que el primero.

Lc 9:22

y diciendo: —Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto y resucite al tercer día.

Lc 13:32

Él les dijo: —Id y decid a aquella zorra: “Echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día termino mi obra”.

Lc 18:33

Y después que lo hayan azotado, lo matarán; pero al tercer día resucitará.

Lc 24:7

diciendo: “Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado y resucite al tercer día”.

Lc 24:21

Pero nosotros esperábamos que él fuera el que había de redimir a Israel. Sin embargo, además de todo, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido.

Lc 24:46

y les dijo: —Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer día;

Jn 2:1

Al tercer día se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús.

Hch 10:40

A este levantó Dios al tercer día e hizo que apareciera,

Hch 27:19

y al tercer día con nuestras propias manos arrojamos los aparejos de la nave.

1 Co 15:4

que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;

La versión de la Biblia que usamos, salvo en los casos indicados, es la
Reina -Valera revisión de 1995.

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