“A todos les llega el tiempo y la ocasión.”

Eclesiastés 9:11

En esta sección cada unidad se conecta de algún modo con los temas de la sabiduría y la insensatez. Es una proposición fascinante que cubre 24 puntos de cuestión. Todas las cosas que se imaginaba aplicar según la ley no son aplicables. El tiempo y ocasión pueden impedir lo que anticipaba. Por eso no se puede ser responsable de las cosas que están fuera de nuestro control. ¿Qué hacer? Primero trate de reducir el efecto del tiempo y la ocasión por medio de evitar las cosas que se ponen en riesgo. Luego aplique la sabiduría a todas las labores para asegurar que son usados métodos eficientes de la energía. Después forme amistades y asociaciones para protegerse en tiempos de dificultad. Busque el bienestar de los demás y ellos mismos le ayudarán de buen grado cuando tenga un problema. No aplace una decisión. Llegue a ser un hacedor de decisiones. ¿Qué pasa si la decisión es equivocada? Es la mejor que se pudo adoptar  aquel tiempo. Arregle, si sale mal. No tenga temor en cometer un error. Todo el mundo comete errores. Las personas con éxito son aquellas que saben cómo arreglar los errores.

9:11. “Me volví, y vi debajo del sol que ni es de los veloces la carrera, ni de los fuertes la guerra, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; pues a todos les llega el tiempo y la ocasión.”  Se enumeran cinco resultados, pero dos factores limitan el éxito: el tiempo (3:1–8 y su punto que las estaciones de la vida están en las manos de Dios) y el hecho inesperado (“casualidad”, desde el punto de vista humano). «Ni es de los veloces la carrera, ni de los fuertes la guerra” suena como un proverbio popular. No significa que los ligeros y los fuertes nunca ganan, sino que a veces los que aparentemente deben ganar, no lo hacen. Una aplicación de semejante proverbio seguramente era que los sabios son capaces de vencer a los ligeros y fuertes. Sin embargo, aquí en los tres paralelos siguientes el Predicador, en lugar de contraponer los sabios a los ligeros y fuertes, traza una semejanza entre ellos y la recalca con el vocablo “aun, también”, que en el hebreo acompaña los últimos tres “ni”. 

El Predicador indica que la capacidad, habilidad y sabiduría del hombre no siempre garantizan éxito. El tiempo y la ocasión determinado por Dios son factores más importantes. Estos no saben de méritos ni de control humano. El hombre siente la intrusión de estos elementos que no puede controlar.

9:12. “Ahora bien, el hombre tampoco conoce su tiempo: Como los peces apresados en la mala red, o como las aves que se enredan en el lazo, así se ven atrapados los hijos de los hombres por el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos.” ¡Estos versos (11 y 12) puntualizan la inefectividad y falta de ayuda del esfuerzo humano! Nuevamente magnifican la soberanía de Dios. Esta conclusión se basa en la falta de justicia e injusticia, lo que el Predicador había visto y experimentado. La vida es impredecible e incontrolable. 

El Predicador nos asegura que la sabiduría es mucho más superior y deseable, aunque pase el tiempo y posibles acontecimientos, y eso a todo el mundo. El hecho de que la vida es incierta es algo muy cierto, que ironía, ¿verdad? Aunque la popularidad sea más atractiva, pero la sabiduría es más importante. Aunque el hombre esté educado sobre tales cosas, de todos modos, se precipita hacia las asechanzas y trampas. No dependemos de cosas como la ‘suerte’ o ‘casualidad’ porque confiamos en la providencia de Dios. 

9:13-17. “También vi debajo del sol esto que me parece de gran sabiduría: 14Había una pequeña ciudad, con pocos habitantes, y vino un gran rey que le puso sitio y levantó contra ella grandes baluartes; 15pero en ella se hallaba un hombre pobre y sabio, el cual libró a la ciudad con su sabiduría. ¡Y nadie se acordaba de aquel hombre pobre!…” El Predicador relata un caso en que un pobre, mediante la sabiduría, salvó a su ciudad de un invasor mucho más fuerte, pero el pueblo después olvidó al pobre. Concluye que tiene razón al valorar más la sabiduría que la fuerza, pero si el sabio es pobre, su sabiduría es menospreciada. Kidner (pág. 332) aconseja: “Así, si hemos de identificarnos con alguien, debería ser con “el hombre pobre” – y no porque tengamos que aspirar a ser consultores universales, sino porque, un tanto lamentablemente, deberíamos aprender a no contar con algo tan inconsecuente y mudable como la gratitud humana.”

El incidente preciso no se conoce, pero era similar a los hechos en Jueces 9:50–55 y 2 Samuel 20:15–22. La última oración del v. 15 significaría que nadie se acordó del hombre pobre después que dio su ayuda. No obstante, la línea puede ser traducida “él pudo haber librado la ciudad con su sabiduría”. Esto concuerda con el v. 16: las humildes circunstancias de la persona pobre están en su contra y su sabiduría es desoída. Pero éste no es un llamado a que abandonemos a la sabiduría como inútil, sino más bien a perseverar en su luz y dejar a Dios el resultado. Los vs. 17 y 18 contienen dos observaciones que se desprenden del ejemplo aducido: mejor los consejos del sabio fuesen o no requeridos y escuchados, que los gritos de quienes defendían la ciudad. 

9:18. “Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; pero un solo error destruye mucho bien.” La sabiduría frustrada – La sabiduría hace muy bien, pero un solo pecador (v. 17 “el clamor del señor”) puede destruir mucho. Este verso y el 10:1 se relacionan por contraste. ¡Una cosa puede arruinar todo! Podemos decir:

1. Una manzana podrida daña toda una porción.

2. Un huevo malo daña la tortilla.

¡La insensatez como la levadura puede permear el todo!

El poder atrae pecadores y parece que tiene que ser un pecador para vencerlos. El resultado de su sabiduría está sujeto al tiempo y ocasión. No siempre efectúa la manera en que pensaría. En muy raras ocasiones, se hallará junto a la verdad y el auténtico mérito. Hay que hacer eco de la confianza expresada por el apóstol Pablo en 1 Corintios 15:57-58.

CAPITULO 10

En esta sección se incluye una colección de proverbios cuyo tema es el de las virtudes prácticas. Estos proverbios se presentan sin mucha conexión lógica entre ellos, pero apuntando a la conducta que puede llevar al éxito en la vida porque después de todo hay una relación entre causa y efecto y si quiero los efectos debo ceñirme a las causas que los producen. El capítulo contempla la vida con calma, examinando aquí y allá. El v.1 establece el principio básico de que la necedad o insensatez (locura) crea problemas para aquellos que la poseen. La palabra hebrea que se traduce por “locura” en v. 1 aparece nueve veces en este capítulo.

La insensatez (vs. 1-3)

10:1-3. “Las moscas muertas hacen heder y corrompen el perfume del perfumista; así es una pequeña locura al que es estimado como sabio y honorable. 2 El corazón del sabio está a su mano derecha, más el corazón del necio a su mano izquierda. 3 Aun mientras va de camino, al necio le falta cordura, y va diciendo a todos que es necio.” El v. 1 pone de manifiesto un principio inevitable, pese a su triste verdad, que cuesta menos destruir que construir. Las moscas representan la acción del insensato y el perfume representa el bien logrado por la sabiduría. Otra traducción del v. 1b se debe entender como: «Un poco de insensatez pesa más que la sabiduría y el honor» (BJ). ¡La insensatez como la levadura puede permear el todo!

V. 2. La mente del insensato es inferior a la del sabio. “La derecha”, este término originalmente se refería a la mano derecha que es originalmente la más fuerte (ejemplo, es más común la gente con mano derecha). Esta también es la mano que se levanta en un juramento (religioso y civil) o la que ayuda a sostener el escudo en la batalla. En vista que las direcciones se hacían afrontando al este, esto se refiere al sur. Como es normal en el lenguaje bíblico, lo que está a la derecha es superior a lo que está a la izquierda. Otra traducción: “El corazón del sabio le guía por el camino recto, y el corazón del necio la desvía hacia la izquierda.”

V. 3. Las acciones más sencillas del insensato delatan su insensatez. No importa lo que el necio haga, de inmediato mostrará lo que es. El tener uno el corazón inclinado a la izquierda es ser chapucero e incompetente en la “fuente de la vida” (Proverbios 4:23). Tal incompetencia se hará visible. Es más probable que el propio comportamiento le revelara, pues no puede contenerse y guardar sus opiniones para sí. 

Un sabio trabajará para asegurarse que la gente mantenga una impresión agradable de él. Un necio es fácilmente identificado por el hecho de no preocuparse.

El gobernante necio (vs. 4-7)

10:4.Aunque el ánimo del príncipe se exalte contra ti, no pierdas la calma, porque la mansedumbre hace cesar grandes ofensas.” La sabiduría tradicional enseñaba que cuando el gobernante se enojaba con su cortesano, éste, en lugar de renunciar a su puesto en rebelión contra el rey, debía mantener la calma, y así lograría aplacar la ira del gobernante. El daño que pueden causar los insensatos es especialmente grande cuando son gobernantes. La sección de 10:4-16 está estructurada como un quiasmo. Los insensatos son peligrosos:

A. En el gobierno (10:4-7)

B.  En su trabajo (10:8-11)

C.   En sus palabras (10:12-14)

B.  En su trabajo (10:15)

A. En el gobierno (10:16-18)

Someterse y el asunto pasará rápido. No tiene oportunidad de ganar a menos que se someta. Puede efectuar acontecimientos por medio de saber cómo reacciona. Esto se llama discreción. Es el producto de la sabiduría.

10:5-7. “Hay un mal que he visto debajo del sol, a manera de error emanado del príncipe: 6que la necedad está colocada en grandes alturas, y los ricos están sentados en lugar bajo. 7He visto siervos a caballo, y príncipes que andaban como siervos sobre la tierra.”  El Predicador nos muestra que el poder y la sabiduría no siempre coinciden. Los poderosos no siempre son sabios, inclusive, pueden exaltar la necedad. Ya lo ha mostrado lo verídico de esto (9:11). Obviamente no es una situación justa, pero la sabiduría nos ayuda a poder liderarla. Aunque el Predicador reconoce que hay pobres que pueden gobernar sabiamente (4:13-16; 9:13-16), considera que son casos excepcionales. Generalmente los ricos gobiernan mejor que los pobres, porque tienen más instrucción y experiencia en hacerlo (Proverbios 19:10; 30:21-22). 

El consejo del v. 4 es seguido por razones que lo refuerzan (vs. 4b–7). Puede haber equivocación en el liderazgo nacional (v. 5) y reversiones singulares de posición y prestigio que impedirán a la sabiduría (vs. 6, 7). Los desórdenes de los vs. 6 y 7 son causados por el gobernante (príncipe) del v. 5 y nos llevan a reconsiderar acerca de la fragilidad de las pequeñas jerarquías. La gente con recursos (los ricos) puede carecer de oportunidad; las personas con oportunidad (príncipes) pueden carecer de recursos. Indican que en todo tiempo los favoritos de los que gobiernan no son los mejores hombres, ni siquiera los que están mal considerados, son los peores.

Tiempo y situación han robado los meritorios de su puesto legítimo. No tienen control de tiempo y situación. Es lo que es.

10:8-11. Los trabajadores necios 

10:8-9. “El que haga un hoyo caerá en él; y al que aportille el vallado, lo morderá la serpiente. 9 Quien corta piedras, se hiere con ellas; el que parte leña, en ello peligra.” Enfatiza que hay consecuencias según ciertas acciones. El Predicador no dice explícitamente que los trabajadores mencionados en estos versículos son insensatos, pero tanto el contexto como sus errores sugieren que lo son. Otra posibilidad es interpretar estos versículos como ejemplos de accidentes que pueden suceder de repente a cualquiera, por sabio que sea.

Utley (pág. 98.) comenta: Esto se relaciona con “consecuencias no esperadas” a las acciones de uno:

1. Una persona que hace un hoyo captura un animal (o persona), será capturado por el mismo (Proverbios 26:27).

2. Una persona escapa por la pared, pero al hacerlo es mordido por una culebra ahí (Amos 5:19).

Debe admitirse que las interpretaciones de arriba asumen una actitud negativa por parte del trabajador, que no es tan fácil demostrarlos desde el texto mismo. Es posible, sin embargo, que los resultados descritos sean meramente accidentales y no esperados.”

Las acciones y palabras humanas tienen consecuencias inesperadas (Proverbios 26:27). Se puede limitar la influencia de tiempo y situación por medio de la aplicación de un poco de sabiduría. Actividades más constructivas (cortar piedras, partir leña) pueden también ser hechas incompetentemente.

10:10-11. “Si se embota el hierro y su filo no es amolado, hay que aumentar el esfuerzo; lo provechoso es emplear la sabiduría. 11 Si la serpiente muerde antes de ser encantada, de nada sirve el encantador.” El insensato no sabe hacer el trabajo de forma eficiente. Si el encantador no sabe encantar a la serpiente, no recibirá ganancia de su trabajo. Hay ironía en el v. 11, pues si la serpiente muerde a alguien, y especialmente si muerde al encantador, éste va a sufrir más daño que sólo no recibir ganancia. El v. 11, además de concluir los vs. 8-11, también introduce los vs. 12-14, pues es una ilustración de cómo las palabras del insensato lo destruyen (el tema de 10:12-14). La relación es más clara en el hebreo, pues la expresión traducida «el encantador» es literalmente «el dueño de la lengua». Aparentemente en Israel se encantaba a las serpientes hablándoles.

Los humanos pueden tomar acciones (ejemplo obtener sabiduría) y ¡esto les ayudará a que vivan más fácil y mejor su vida! Hay que planear una tarea para reducir los riesgos. Por eso, tiempo y situación no constituyen una grave amenaza. 

10:12-15. Los habladores necios

Puede ser dividida en dos grupos que tratan sobre el buen uso de la palabra (10:12-15) y el buen uso del poder político (10:16-20). Por eso existe una relación entre los dos. Varias palabras se repiten, tales como “palabras”, “boca” «tonto», “comerán” y también expresiones como “palabras de la boca», ”no sabe”, «tu rey», «tus gobernantes», “no maldigas”. Hay también oposiciones como «ay de ti tierra» y «feliz (bienaventurado) tu tierra», «por la mañana comerán» y «en el momento oportuno comerán», y sinónimos como «pereza» e «indolencia», o palabras que tienen una misma idea como «embriaguez» y «vino», «sabio” y «ciencia». Todas estas repeticiones son sutilezas literarias que tienen la finalidad de resaltar el mensaje del autor.

10:12-13. “Las palabras del sabio están llenas de gracia, más los labios del necio causan su propia ruina. 13 el comienzo de las palabras de su boca es necedad; el final de su charla, nocivo desvarío.” La palabra correcta es la prueba de la sabiduría. Las palabras agradables serán amables, apropiadas, útiles y atractivas. Las palabras del necio le consumen, dañando su reputación (v. 3) y su posibilidad de hacer el bien. El término comienzo (v. 13) puede tener el sentido de “origen”. El origen de las palabras necias es la necedad inherente del corazón (v. 2). Su final (incluyendo la idea de “resultado”, como en 7:8) es nocivo desvarío, una irracionabilidad que es moralmente perversa. Se refiere a una actitud de la vida que no reconoce ninguna ley moral operando en el mundo. Por lo tanto, esto estaría tomando la metáfora “bajo el sol” como una meta. 

Las palabras de un sabio son llenas de gracia. Se puede identificar un necio al momento de abrir su boca. Muchas veces nos encontramos con chistes frívolos. Tan inocente como le parece, es el principio de locura dañosa. Llega a ser comportamiento fuera de control que causa sufrimiento emocional o físico en otra persona. Es tiempo o situación, pero la sabiduría puede evitar los riesgos.

10:14.El necio multiplica sus palabras. Si nadie sabe lo que ha de acontecer, ¿quién le hará saber lo que después de él será?” El necio habla mucho, aun sobre las cosas que nadie sabe, como qué sucederá en el futuro. Señala la arrogancia de tal persona; a pesar de la cantidad de sus palabras él no tiene control del futuro. Este es un tema recurrente (3:22; 6:12; 7:14; 8:7; 10:14). El futuro está escondido, ¡aun de la sabiduría! La sabiduría es mucho mejor que la insensatez (v. 15), ¡pero está limitado por este periodo caído de la historia humana!

Puede ser cierto que el necio va a dañar a alguien o algo. Para decir después del suceso que no se daba cuenta del peligro: es una excusa débil, especial cuando el riesgo era tan alto.

10:15.Tanta fatiga a los necios el trabajo, que ni aun saben por dónde ir a la ciudad.” Pasa de la palabra al trabajo. Las aldeas son conspicuas, pero el necio yerra el camino aun a aquello que es obvio. El insensato no sabe hacer en forma correcta ni la tarea más sencilla. El rehusar aceptar la saludable sabiduría de Dios siempre deja a las personas sin propósito o dirección en la vida. Hay varias maneras de ver este verso:

1. El trabajo canso al insensato (ejemplo en vez de felicidad)

2. Al insensato no le gusta trabajar (ejemplo son haraganes)

3. Los insensatos no pueden encontrar el camino a la ciudad (ejemplo sabiduría de Dios, vs, 2-3).

El trabajo como ocupación placentera agrada al sabio (2:10, 24; 3:22; 5:18, 19) y aun el duro trabajo, pero el necio, ¡ni aún sabe qué camino tomar para ir a la ciudad! (Isaías 35:3).

Se puede diferenciar a un necio de un sabio porque está lleno de palabras que no tienen sentido. Después de escuchar una declaración larga no está más cerca de la cuestión. Aprende a discernir el consejo bien fundado e insistir recibir razones las cuales se pueden comparar con lo que comprende. Como se dice en 2 Timoteo 3:7, algunas personas evidencian una falta de fundamento de carácter que se las arreglan para perder de vista el camino, incluso en el caso de la recta carretera que conduce a la ciudad.

10:16-20. Los funcionarios necios

10:16-17. Extravagancia. “¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es un muchacho, y tus príncipes banquetean desde la mañana! 17 ¡Bienaventurada tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles y tus príncipes comen a su hora para reponer sus fuerzas y no para beber!” El Predicador contrasta, a un nivel nacional, el camino al desastre (¡Ay … !; 16) y el camino a la seguridad (Bienaventurada … ; 17). La primera necesidad es la de un líder maduro. El rey insensato es una calamidad para su nación. Muchacho es una palabra que se refiere a inmadurez. En 1 Reyes 3:7 Salomón se consideraba inmaduro, necesitado de sabiduría dada por Dios. El mejor comentario a estas palabras del Predicador se encuentra en 1 Reyes 12:1–20 con el relato de la insensatez de Roboam.

Hijo de nobles (hebreo “hijo de hombre libre”) es uno cuya posición en la sociedad le da la intrepidez para actuar sin temor. Otra necesidad es el dominio propio. Comer y beber en las horas tempranas del día sugiere indulgencia egoísta. Los gobernantes glotones son una maldición para su nación. La glotonería aquí es manifestación que los gobernantes emplean sus puestos no para servir al pueblo, sino para servirse de él. Los gobernantes bien formados y no glotones son una bendición para su nación. El hecho que comen a su hora y para reponer sus fuerzas implica que son trabajadores.

Todos sufren cuando el gobernador no es capaz de cumplir su rol. El bienestar mental y espiritual de todos los sujetos se puede considerar. Hay la posibilidad que algunos de nosotros vivamos bajo el dominio de un sistema malo. No es la culpa de Dios.

10:18. Incompetencia. “Por la pereza se cae la techumbre, y por cruzarse de brazos hay goteras en la casa.”  Mientras que la nación todavía está en la mente el v. 18 enfoca más sobre el individuo en la nación. La pereza del necio trae el juicio de seguro deterioro. La pereza trae deterioro y hasta un colapso total. En este contexto, el verso tiene una aplicación especial a los gobernantes perezosos y los efectos desastrosos de su administración.

No se puede lamentar la condición si estuvieron bajo su control y por causa de la negligencia se produjeron esos resultados. Eso le costó. Muchas cosas de las cuales la gente se queja son o estaban en su poder para advertir. La falta de previsión le implica pagar mucho para arreglarla.

10:19. Indiferencia. “Por placer se hace el banquete, el vino alegra a los vivos y el dinero responde por todo.” Hay que agenciarse de lo necesario para disfrutar la vida: pan, vino y especialmente plata. Parece ser otra forma del consejo irónico de que el ser humano debe contentarse con disfrutar la comida y la bebida (2:24-26; 3:12-13, 22; 5:18-20; 8:15; 9:7-9). Aunque la risa, el vino y el dinero no eran despreciados por el Predicador, el punto es que los placeres de la vida no deben ser su perspectiva total. Nuevamente, esto se puede ver desde una forma cínica o irónica, o desde el punto de vista secular (humanista). La biblia claramente considera como pecado la glotonería (Proverbios 23:1-3 y 23:20-21, Romanos 13:13-14, y Filipenses 3:18-19), la borrachera (Deuteronomio 32:15, Proverbios 20:1, Proverbios 23:29-35, Romanos 13:13-14, Gálatas 5:19-21, y muchos más), y el amor al dinero (1 Timoteo 6:10).

Saber lo que está haciendo y el por qué. Estar melancólico durante una fiesta no es apropiado. Tomar vino para elevar su ánimo. Acumular dinero para comprar ciertas cosas necesarias. Necesita cierto esfuerzo para controlar lo incontrolable. No echar la culpa a Dios cuando no hubiera ahorrado reservas con anticipación. 

10:20. Indiscreción. “Ni aun en tu pensamiento hables mal del rey, ni en lo secreto de tu cámara hables mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, los seres alados se lo harán saber.” El v. 20 cierra con una palabra de consejo y desafía al lector a permanecer tranquilo en los días de pereza, inmadurez o indulgencia nacional. “Un pajarito me dijo” (es decir, oí el rumor) es un proverbio que aparece en distintas culturas. Hay que tener cuidado de no criticar al rey o a los pudientes, porque de alguna manera pueden darse cuenta. Las aves son símbolos de las “orejas” del rey. ¡Es difícil mantener palabras imprudentes como un secreto (Lucas 12:3)! Los que oyen estos arranques con frecuencia los usan para su propio beneficio.

La crítica tiene una manera notable de llamar a uno la atención y causar disensión. Aún cuando piense que es seguro decir algo, hay que volverlo a pensar. No es recomendable la costumbre de hablar de otras personas. Sufrirá como consecuencia de ello. Dígalo en su mente y nunca será capturado inopinadamente. Una advertencia de ser prudente en lo que tiene que ver a quién se le dicen las cosas, ya que aún los secretos “más secretos” suelen salir al público.

CAPITULO 11

Hemos considerado lo peor en la vida y eso supone una ventaja. Ahora vamos a poder apuntar en la dirección adecuada. La nota en la Biblia de Jerusalén (pág. 862) anuncia algo que se puede discutir cuando dice: “La vida es un juego de azar, en el que hay que arriesgarse.” Recordemos que después de investigar la “vida debajo del sol”, Salomón llegó a la conclusión de que “No merece la pena vivir”. Dio cuatro argumentos para apoyar la conclusión: (1) la monotonía de la vida, (2) la vanidad de la sabiduría, (3) la futilidad de la riqueza y (4) la certidumbre de la muerte.

Salomón era un sabio y volvió a reflexionar sobre sus argumentos y esta vez incluyó a Dios en la escena. Llegó a la conclusión que la vida estaba llena de situaciones de parte de Dios, cada una a su tiempo y cada una con un propósito propio. Aunque la sabiduría humana no podía explicarlo todo, llegó a la conclusión de que era mejor seguir la sabiduría de Dios que practicar la necedad humana.

Los siguientes versículos representan el consejo acerca de evitar las peores influencias de tiempo y situación. El desarrollo aparece de la siguiente manera (Wiersbe, pág.114 ): La vida es (1) una aventura 11:1-6 (2) un don 11:7-12:8 (3) una escuela 12:9-12 (4) una mayordomía 12:13-14. 

Todo en 11:1–6 podría resumirse en la palabra “fe”.

11:1. “Echa tu pan sobre las aguas; después de muchos días lo hallarás.”Pan” tiene el sentido de “bienes, subsistencia”. Es un proverbio recurrente en la Biblia relacionado con la generosidad de uno y la respuesta gratificante de Dios (Deuteronomio 8:3; 15:10; Proverbios 11:24; 19:17; 22:9; Mateo 10:42; 2 Corintios 9:8; Gálatas 6:9; Hebreos 6:10).

Se han dado a este proverbio dos interpretaciones (Comentario Bíblico Mundo Hispano, Tomo 9. Pág. 322): una de ellas tiene que ver con el comercio marítimo y sería una exhortación para arriesgarse en ellos ya que la recompensa es segura; la otra, con la generosidad en socorrer a los necesitados que a la larga traerá su recompensa (Proverbios 19:17).

Ser hospitalario resultará en que otros también serán hospitalarios con usted. Echa pan en las aguas parece sin sentido. Pero en la figura, la corriente del mar lo llevará afuera y lo traerá otra vez. Es posible que pase algún tiempo, pero aquellos a quienes usted ofrece ayuda, también le apoyarán.

11:2. “Reparte a siete, y aun a ocho, porque no sabes qué mal ha de venir sobre la tierra.” El Predicador recomienda echar mano a una diversidad de oportunidades. Los números ascendentes, siete … ocho hablan de tratar cada medio existente y luego agregarle uno más. El trasfondo puede ser el de la generosidad, dando porciones a los pobres. O puede ser continuación de la figura del comercio, y referirse a las muchas venturas del hombre de negocios. A pesar de nuestra ignorancia del futuro, el momento de actuar es ahora.

“Como el versículo anterior también este puede interpretarse de dos formas: con referencia a tener más de una manera de ganarse la vida porque si uno tiene una sola manera, y esta fracasa, el fracaso es total; la otra interpretación sería una exhortación a ser generosos con nuestros bienes en toda circunstancia posible para asegurar la gratitud y la recompensa. Como pensaba el mayordomo injusto (Lucas 16:1–9), solo que el Predicador se refiere al uso de los propios bienes. Puede referirse a la sabiduría de la diversificación y no limitarse a una sola actividad o inversión.” (Bíblico Mundo Hispano, Tomo 9. Pág. 322)

El Predicador nos anima a generar nuevas oportunidades. Buscar maneras de multiplicar nuestros negocios y actos de caridad para alcanzar a más personas. Sea generoso. No sea codicioso y egocéntrico porque se encontrará solo cuando esté en dificultades.

11:3. “Si las nubes están llenas de agua, sobre la tierra la derramarán; y si el árbol cae hacia el sur, o hacia el norte, en el lugar donde el árbol caiga, allí quedará.” Ni una perspectiva siniestra (nubes cargadas de agua) ni un evento inesperado (un árbol que se cae) deben impedir nuestro entusiasmo por la vida. No podemos controlar los eventos aun cuando podamos anticiparlos (las nubes y la lluvia). Ni podemos tampoco determinar con exactitud el resultado de los eventos; el árbol cae dondequiera.

Hay que tener para dar. Comparar con Efesios 4:28: … trabaje esforzadamente… para tener qué compartir con el que tenga necesidad. En el lugar donde caiga, allí quedará. Como un árbol permanece en la dirección en que ha caído, el sabio debe permanecer en la orientación que ha dado a su vida. 

Todo el ilusionismo y espera no cambia el resultado. Caerá cuando esté lista. Solamente cuando las nubes están llenas de agua, caerá la lluvia. Lo mismo pasa con el árbol. No se puede cambiarlos. Hay que aceptarlos. Estos consejos tienen mucho que nos puede beneficiar si los seguimos.

11:4. “El que al viento observa, no sembrará, y el que a las nubes mira, no segará.” Luego sigue una advertencia contra la dilación. El viento hace difícil la siembra que se hacía “al voleo”, la lluvia impide la cosecha. Quien teme una u otra cosa, ni sembrará ni segará, pero este temor es, a veces, el argumento del holgazán. El Predicador responde a la sabiduría tradicional que el agricultor tiene que sembrar y cosechar, aunque poco puede predecir la lluvia y menos aún el viento. El que espera seguridad acerca de las condiciones climáticas no sembrará por el temor de que el viento se llevará la semilla, y no segará por el temor de que la lluvia echará a perder lo cosechado. Es una advertencia de que no debemos dejarnos llevar por la ignorancia

No espere que llegue el momento adecuado para hacer algo importante. La falta de decisión es uno de los errores comunes en los seres humanos. Las oportunidades son limitadas. Por eso ¡Hágalo ahora! Nunca existirán las condiciones ideales, no importa cuánto tiempo espere. Pasa por alto la estación y entonces pierde el año. El tiempo y la situación le darán las condiciones, es un hecho que uno tiene que aceptar. 

11:5. “Así como tú no sabes cuál es el camino del viento ni cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así también ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.” El desconocimiento del viento y de la lluvia es representativo de lo mucho que el ser humano ignora acerca de lo que Dios hace en el mundo. Para algunos la referencia es a la gestación de la vida humana en el vientre de la madre, para otros, teniendo en cuenta que la palabra para viento y para espíritu es en hebreo la misma, traducen: “Así como no sabes por dónde va el viento, ni cómo se forma el niño en el vientre de la madre tampoco sabes nada…” (Dios Habla Hoy). La ignorancia del hombre con respecto a la obra de Dios es aquí un tema repetido (8:17).

El asunto grande es que en algunas áreas (ejemplo tiempos de siembra y cosecha) los humanos pueden aprender por observación y tradición, pero en otras áreas (los misterios de la naturaleza y las actividades misteriosas de Dios) los humanos no pueden conocer. ¡La sabiduría, aunque buena, de ayuda, y deseable, no puede enseñar todo lo desconocido de la vida! La sabiduría dice que no debemos conocer todo antes de aceptarlo. Existe una medida de fe. No sabemos como Dios lo hace, pero sabemos que sí lo hace.

11:6.Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tus manos; pues no sabes qué es lo mejor, si esto o aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno.” Al no conocer qué actitud tendrá éxito hay que mostrarse diligente en todo momento, pero confiando en Dios. A la luz del desconocimiento humano, lo único que el Predicador puede aconsejar al agricultor es que trabaje duro, sin esperar saber jamás si está decidiendo correctamente cuándo sembrar y cosechar.

No estamos en capacidad de pronosticar cuando algo prosperará. Aunque no comprendamos tales cosas no quiere decir que no debamos hacer tal o cual actividad simplemente porque no sabemos el resultado. La auténtica respuesta ante la incertidumbre es el esfuerzo redoblado (Kidner, pág. 349). provechando el momento máximo”, “insistiendo a tiempo y fuera de tiempo” (Efesios 5:16; 2 Timoteo 4:2; 2 Corintios 8:2; 9:6).

11:7-10. La maravilla de sentirse vivo

11:7-8. “Suave ciertamente es la luz y agradable a los ojos ver el sol; 8pero, aunque un hombre viva muchos años y en todos ellos tenga gozo, recuerde que los días de las tinieblas serán muchos, y que todo cuanto viene es vanidad.” El Predicador invita a alegrarse en la vida, pero también exhorta a recordar que luego pasaremos al mundo de los muertos. Los vs. 7 y 8 son una introducción al capítulo final. Agradable es la luz y bueno el sol, pero también hay días de tinieblas. Lejos está el Predicador de pensar que los días de tinieblas, que inexorablemente han de llegar, resten su alegría a los días de luz (7:14; 8:15). 

Refleja una concepción positiva, pero realista de la vida. Las exhortaciones a «alegrarse, tener gozo» y a «acordarse», son claves para estructurar 11:7-8 en dos partes, también lo son para 11:9-12:8. Lo bueno de la vida es luz. Ver el sol es estar vivo. Pero no olvide el destino final de la vida. Los días terminarán. 

SUMARIO Número 9

“Quita pues, de tu corazón el enojo y aparta de tu carne el mal.”

Eclesiastés 11:10

11:9. “Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia. Anda según los caminos de tu corazón y la vista de tus ojos, pero recuerda que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.” La alegría debe durar toda la vida. Encierra alegría tanto interior (los caminos de tu corazón) como exterior (la vista de tus ojos). Pero se añaden advertencias: días de las tinieblas se refiere aparentemente a días de calamidad y prueba. Nos recuerda que las perplejidades de la vida continúan, y sus alegrías sólo vienen con esfuerzo. Hay una evaluación futura de todas las obras humanas. El juicio mencionado es un evento futuro específico. La búsqueda de la alegría debe tener presente esto. 

El Predicador invita al joven a regocijarse y aprovechar los beneficios de la juventud. Pero hay que templar la justicia con la compasión en el conocimiento de Dios.

La proposición número 9 es “A todos les llega el tiempo y la ocasión.”  Repasamos ahora los 24 puntos en cuestión. Lo que sigue es una lista en orden de su consideración en el texto.

  1. Ni es de los veloces la carrera
  2. Como los peces apresados en la mala red
  3.   Un hombre pobre y sabio
  4.   Las moscas muertas hacen heder y corrompen el perfume
  5.     El corazón del sabio está a su mano derecha
  6.     Va diciendo a todos que es necio
  7.       La mansedumbre hace cesar grandes ofensas.
  8.       La necedad está colocada en grandes alturas
  9.         El que haga un hoyo caerá en él
  10.         Quien corta piedras, se hiere con ellas;
  11.           Lo provechoso es emplear la sabiduría
  12.           La serpiente muerde antes de ser encantada
  13.           Las palabras del sabio están llenas de gracia
  14.           El necio multiplica sus palabras
  15.         Ni aun saben por dónde ir a la ciudad
  16.         Cuando tu rey es hijo
  17.       Por la pereza 
  18.       El dinero responde por todo
  19.     Las aves del cielo llevarán la voz
  20.     Echa tu pan sobre las aguas
  21.   Si las nubes están llenas de agua
  22.   El que al viento observa
  23. Así también ignoras la obra de Dios
  24. Por la mañana siembra tu semilla.

1La nación entera sufre cuando hay gobernadores impíos, bebiendo, disolución, y sobornos (10:16-19). El reto para nosotros es que debemos guardar nuestra lengua para que la gente opositora no oiga nuestra desaprobación de ellos (10:20). ¿Cuál es la mejor manera para responder frente todo esto? No permita que estas injusticias le impidan hacer lo que enseña la sabiduría con respecto de las personas necesitadas (11:1-2), ni la labor que está realizando (11:3-4). Recuerde que todo esto está en las manos de Dios, no en sí en las manos del rey (11:5-6). Por lo tanto, no demore en hacer lo bueno cuando está a su alcance. Cuando usted pueda experimentar “lo bueno” derramado por Dios, no olvide que “los días son malos y oscuros” (11:7-8). En cada sección la conclusión es “segaremos lo que hemos sembrado”. ( Harbison, pág. 26)

¡Una lección de poner a atención a lo que leemos!

“Muchas palabras y expresiones son repetidas en esta unidad (Veras, pág. 16.), resaltando ideas y mensajes. Ya hemos comentado la repetición de la declaración de vacío que se repite tres veces en la unidad (11,8.10.12, 8). La expresión “antes que” también se repite tres veces en la última parte (12,1.2.6). También hemos comentado la repetición de los verbos “alegrar” (11,8 y 11,9) y “recordar” (11,8 y 12,1). Son también repetidas las referencias a los periodos de la vida: “infancia” (11,9 y 11,10) y “juventud” (11,9 y 12,1); las referencias a la claridad, “luz y sol”/ “sol y luz” (11,7 y 12,2), las referencias al tiempo en “años” (11,8 y 12,1), las expresiones equivalentes “días de oscuridad” / “días de desgracia” (11,8 y 12,1) y la referencia a “tu corazón” (11,9 y 11,10). Se repiten demás los verbos “oscurecer” (12,2-3), «abajar» (12,4), «desmenuzar» (12,6) y «volver» (12,7). Y la mejor de todas es una afirmación que llama la atención: “sobre todas estas cosas, Dios te pedirá cuentas” (11,9).”

 

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