PROPOSICION Número 3

“Todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”

Eclesiastés 3:1

Salomón ha presentado argumentos demostrando que la vida era “correr tras el viento”. Pero no permite que sus propios argumentos quedaran sin respuesta. Su primer argumento se refería a la monotonía de la vida (1:4-11) y lo examina en Eclesiastés 3:1 – 5:9. Primero, encima del hombre, a un Dios que estaba en control del tiempo (3:1-8). Segundo, vio algo dentro del hombre que lo vinculaba a Dios (3:9-14). Tercero, vio algo alrededor del hombre, los problemas y cargas de la vida (4:1-5:9) (Wiersbe, pág. 44.).

La manera en que el Predicador trata el tema del tiempo es fascinante. Ocupa los versículos 1 a 11 de Capítulo 3. En el proceso de la presentación del argumento, nos invita a considerar la proposición número 3. Una de las tensiones que la Palabra de Dios nos presenta es la providencia divina, por un lado, y total responsabilidad del hombre por cada una de sus acciones, por el otro

CAPÍTULO 3a

3:1. Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.” Salomón anuncia primero un principio general. Hay propósito en la vida debido a la supervisión divina de sus estaciones (Salmo 31:15 “En tus manos están mis tiempos”).

Palabras del tiempo. “Todo tiene su tiempo…” «Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo». Se repite en 3:17 y en 8:6. Son las dos palabras sinónimas “momento” y “tiempo” que abren este capítulo 3. 

  • El primer término tiempo/momento (hebreo: zeman) es raro: pocas veces en el Antiguo Testamento (Esdras 10:14; Nehemías 2:6; 10:35; 13:31; Ester 9:27.31; Esdras 10:14 (zaman); Daniel 2:9; 6:10, 13 (zaman – Arameo). Designa el tiempo fijo, un tiempo apuntado, la fecha, la estación, el plazo para un viaje, para una fiesta o para una acción concreta. 
  • El segundo término (hebreo: ‘et) es mucho más frecuente: 296 usos; 40 veces en Eclesiastés (de ellas, 31 en capítulo 3). Indica la ocasión favorable, el momento oportuno, el instante decisivo, período; tiempo determinado, favorable o apropiado (Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo Testamento). 
  • Finalmente, en el v. 11 encontramos una tercera palabra: Hebreo: ‘olam (tiempo, duración), que aporta una nueva dimensión, la del tiempo pasado y la duración incontrolable, que se escapa al hombre. Ya en 1:4, “siempre” (Ie’olam) calificaba la permanencia y la estabilidad de la tierra, frente al flujo de las generaciones humanas.

 “Tiempo” quiere decir una “ocasión” o “estación”; todo lo que se quiere puede traducirse “propósito” y señala a lo que uno desea hacer. El “tiempo señalado” no habla de la ventaja del tiempo humano, sino del tiempo divinamente señalado. El énfasis de este capítulo está en el tiempo divino. Habla acerca del misterio del esfuerzo humano (“debajo del sol”) cuando se compara con la soberanía divina. 

Se nota otra frase “debajo del cielo” ocurre solamente tres veces en el libro (1:13; 2:3; 3:1). En estas tres veces aparentemente Salomón habla indirectamente de la participación de Dios. 

3:1-8. MIRA POR ENCIMA: Dios ordena el tiempo. 

Salomón observa los tiempos de Dios porque el tiempo está bajo el control celestial, no de los seres humanos. No hay riesgo ni suerte que gobierna las cosas en las vidas del pueblo de Dios. El texto presenta un desafío para los no creyentes porque aquellas personas sin una relación con Dios buscan ser dioses sí mismos.

Dios es Señor sobre nuestro tiempo. (Salmo 90: 1-17; Job 24:1; Daniel  2:21)  

Así define el concepto hebreo el tiempo correcto y también el preciso momento, de la manera como Dios lo quiere y determina. Entonces es:

  • el tiempo preciso y correcto (Salmo 145:15; Isaías 50:4);
  • el momento dado por Dios o exigido por Él (Apocalipsis 3:20; Hechos 16:9.10);
  • el tiempo con sentido y propósito (Jeremías 1:1-10; Hechos 2:1-4);
  • el tiempo de Dios, “el tiempo de gracia”, “el día de salvación” (2 Corintios  6:2).

¡Cuántas veces ya hemos experimentado que estuvimos en el momento justo en el lugar específico o que pudimos tener una conversación cuando el tiempo era óptimo! Dios nos da este día de hoy con sus posibilidades específicas, que quizás nunca más tendremos.

Un tiempo apuntado en la naturaleza:

La “reina de la noche” (es una planta de cactus). Su flor es algo extraordinariamente hermoso. Cuando declina el día y se oscurece se abren sus flores de preciosa fragancia, que miden entre 18 a 30 cm de largo y son blancas con un poco de color salmón. La “reina de la noche” florece sólo por pocas horas en una sola noche. Es fascinante que Dios haya creado con tanta delicadeza y valoración cosas maravillosas, que a veces duran muy poco tiempo y quizás el hombre nunca las llegue a ver, como por ejemplo flores excepcionales en la cordillera.

Dice Jesús acerca de los hombres en su sermón del monte “¿No valéis vosotros mucho más que ellas (se refiere a las aves)?” (Mateo 6:26-34; 10:29-31.) Con la certeza de que ante los ojos de Dios somos de mucho valor e importancia y que todo el tiempo de nuestra vida está en Sus manos, podemos vivir este día confiadamente: “Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé” (Isaías 43:4) y “en tus manos están mis tiempos” A veces la hermosura completa de lo que Dios creó se puede ver por muy poco tiempo.  (Salmo 31:15; Deuteronomio 33:3; Job 10:8ª,11-12; Salmo 139:13-16.)

3:2-8. El control del tiempo por Dios se impone sobre nosotros.

El poema es una lista de 7 parejas de opuestos polares. El número 7 y el que la lista comience con el nacimiento y con la muerte sugieren la idea de totalidad. 

“TODO tiene su tiempo”. El poema se inicia con una afirmación en forma de proverbio (v. 1); enseguida viene una serie de frases paralelas que ejemplifican el proverbio (vs. 2-8). 

En estos siete versículos, hay una serie de catorce pares de situaciones opuestas con las que, ciertamente, Salomón quiere representar todas las situaciones de la vida de los humanos. La mayoría de las frases describen acciones humanas, pero la inclusión del “nacer” y el “morir” muestra que Salomón también quiere describir fenómenos que ocurren en la vida de los hombres, independientemente de su voluntad. Todo tiene una hora para ocurrir, pero esa hora depende de Dios.

El propósito de esta sección es el de llamarnos a un concepto de la soberanía de Dios que asegura y a la vez modera al lector. Asegura por causa del control de Dios; y, sin embargo, modera porque el control de Dios permanece en el misterio.

3:2. “nacer, morir, plantar, arrancar.” La lista comienza con la vida y con la muerte para reconocer el hecho que hay cosas sobre las cuales tenemos poco o ningún control. Que estas cosas son parte de la vida. Tienen su tiempo en cuanto están diseñadas por Dios para el cumplimiento de sus propósitos en cada uno de nosotros. Pero sobre las circunstancias de nuestro nacimiento el control es cero. 

3:3. “matar, curar, destruir, edificar” Si pensamos en animales, es fácil pensar que hay un tiempo de matar y otro tiempo de curar. ¿Pero Salomón lo dice también en relación con los seres humanos? Lea Éxodo 20:13. ¿Qué tenemos que decir con respecto de los soldados y la policía? Los constructores y los que planifican las ciudades no tienen problema en entender que hay un tiempo de destruir y otro de edificar.

3:4. “llorar, reír, hacer duelo, bailar” Estos opuestos surgen como resultado de la tristeza, por un lado, y del gozo y el regocijo, por el otro. Hay un tiempo apropiado para las lágrimas. Es interesante que, aunque se dice en los evangelios que el Señor Jesús lloró, no se dice que el Señor Jesús se haya reído.

3:5. “Esparcir piedras y juntar” se refiere probablemente al hecho de arruinar campos, y a preparar la tierra para el cultivo (lo opuesto a 2 Reyes 3:25; en Isaías 62:10 se refiere a dar la bienvenida a un conquistador). Con frecuencia se usaban las piedras para levantar mojones o señales que dividían territorios. ¿Las frases en el v. 5 se refieren a enemistad y amistad, individual y colectiva? Lo último está más en línea con el abrazar y no lo que sigue. Hay un tiempo oportuno para estrechar las relaciones y un tiempo oportuno para hacer separación.

3:6. “buscar, perder, guardar, tirar” Y cuando uno hace limpieza en la casa, la verdad de la última línea del versículo 6 es clara.

3:7. “rasgar, coser, callar, hablar” “rasgar o hacer duelo” puede ser una referencia a la práctica oriental de expresar luto. El callar y el hablar puede referirse también a lo mismo

3:8. “amar, aborrecer, guerra, paz.” Salomón pone punto final a estos opuestos refiriéndose a las dos emociones básicas de la vida, el amor y el odio y a las expresiones más extremas de las mismas, la guerra y la paz. Debemos seguir enfatizando la necesidad de amar: responder a la necesidad de la forma que Dios ha respondido a la nuestra. Pero no debemos pasar por alto que hay también un tiempo propicio para aborrecer. Quien no aborrece el mal, no ama el bien. Hay un tiempo para ser pacificadores, tiempo para la paz. ¿Pero también hay un tiempo para la guerra? Estamos en una guerra espiritual (Efesios 6:12). ¿Hay un tiempo para hacer la guerra en un sentido físico y literal? Hay situaciones complejas que deben ser consideradas una por una y acerca de las cuales cada uno de nosotros debe tomar una decisión delante del Señor.

Toda esta porción del capítulo cubre un rango de las experiencias humanas dentro de la vida y la muerte. Notamos en el v. 8 el uso de un recurso literario de una estructura ABBA. Por ejemplo, la distribución: positivo, negativo, negativo, positivo con las palabras; amar, aborrecer, guerra, paz. Tratamos de entender el significado de las numerosas experiencias diarias que tenemos, pero admitimos que no entendemos muchas. Por ejemplo, una pregunta común es el por qué del sufrimiento.

3:9-14 MIRA DENTRO: Hay eternidad en su corazón.

Ahora no contempla la vida solo “debajo el sol”. Deja entrar a Dios en el escenario.

3:9. “¿Qué provecho obtiene el que trabaja de aquello en que se afana?”  La pregunta nos recuerda que provecho es lo que se desea, pero es difícil hallar. Es la pregunta del 1:3 pero sin la frase “debajo del sol”. 

Salomón sostiene su pregunta del versículo 9 con 3 observaciones de la realidad: 

Dios tiene un tiempo oportuno para cada cosa en su plan y providencia.  Recordamos la búsqueda de significado divinamente impuesta. Parece que la humanidad es movida a cumplir ciertas tareas comunes (1:13; 2:23), tareas aun provistas por Dios (1:13; 2:24; 3:11), pero son incapaces de entender el propósito o resultado de estas tareas. El propósito de estas tareas es el de demostrar a ellos su dependencia de Dios (Gálatas 3:24).

  1. El v.10 insiste en la observación y el juicio personal: “La vida es el don de Dios.” Aquí están otras traducciones del mismo versículo:

R-V 1995: “He visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.”

La Biblia Latinoamericana: “Me puse a considerar la tarea que Dios impone a los hombres para humillarlos.”

Nueva Versión Internacional: “He visto la tarea que Dios ha impuesto al género humano para abrumarlo con ella.”

La Biblia de Jerusalén: “He considerado la tarea que Dios ha puesto a los humanos para que en ella se ocupen.”

Se nota la descripción del “trabajo” (inyan) en que “se ocupen” o “ser afligido, humillado” (anah). En 1:13 es descrito como “penoso trabajo”.  Sin embargo, hay que recordar lo que recibimos de Dios: 2:26 sabiduría; 3:13 felicidad; 6:2 riquezas; 5:17; 8:15; 9:9 todos días de vida; 12:7 soplo de vida. ¡Tengo que sacar provecho de este momento que vivo!

  1. Tenemos deseos de permanencia. Tenemos necesidad de conocer el futuro. El v.11 dice: “tiene eternidad (olam) en el corazón”. Implica la capacidad de abarcar con los pensamientos, el pasado, el futuro y el deseo de comprender su sentido porque está relacionado con la eternidad” (Génesis 1:26-28). Observamos lo que dicen otras traducciones:

R-V (1995): “Todo lo hizo hermoso en su tiempo, y ha puesto eternidad en el corazón del hombre, sin que este alcance a comprender la obra hecha por Dios desde el principio hasta el fin.”

BLA “Todo lo que él hace llega a su tiempo; pero ha puesto la eternidad en sus corazones, y el hombre no encuentra el sentido de la obra divina desde el principio al fin.” 

LBLA: “Él ha hecho todo apropiado a su tiempo. También ha puesto la eternidad en sus corazones; sin embargo, el hombre no descubre la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.”

BJ: “Él ha hecho todas las cosas apropiadas a su tiempo; y también ha puesto el conjunto del tiempo en sus corazones, pero el hombre no es capaz de descubrir la obra que Dios ha hecho de principio a fin.” 

3:11. Nos recuerda el límite de nuestra comprensión. Sin embargo, el arreglo de los tiempos por Dios es una causa de contentamiento. “Eternidad en el corazón” de ellos se refiere a la capacidad para algo más amplio y grande que la sucesión de tiempos que son incontrolables (El propósito/actividad en el v. 1 forman un contraste con eternidad aquí). Los seres humanos tienen una capacidad para cosas “eternas”, algo que trasciende la situación inmediata a diferencia de los animales, que no tienen conciencia temporal, anhelamos ver las cosas en su contexto total.

Utley (pág. 39) explica: “Esto nuevamente demuestra la soberanía de Dios sobre eventos humanos como también sobre el tiempo. NIV “También ha puesto la eternidad en sus corazones” LXX “ha puesto a todo el mundo (edad en su corazón)” El término traducido “eternidad” es incierto…Siempre es difícil entender en su totalidad la poesía. ¡Con frecuencia es destruido por la exegesis! Sus términos con frecuencia son raros y usados en sentidos especializados. A propósito, su significado es confuso y motiva el pensamiento. El concepto más grande nos ayuda a entender mejor el pensamiento de Qohelet.” 

Continúa con referencia al comentario sobre este verso de la Biblia de Jerusalén (pág. 983.):

“La frase, sin embargo, no debe ser tomada en el sentido cristiano; simplemente significa: Dios ha dado al corazón humano (mente) conocimiento de “duración”, lo ha dotado con el poder pág. 39 de reflexión sobre la secuencia de eventos y así de controlar el presente. Pero también el autor añade que este conocimiento es engañoso; no revela el significado de la vida” (paginas 983 “b”). La humanidad desea conocer la vida, pero no puede. Desea entender totalmente a Dios, pero no puede (un agnosticismo filosófico a propósito).” 

  1. La labor humana es vana porque el hombre no puede conocer el plan de Dios en base al cual él evalúa lo adecuado de nuestras obras y el significado eterno de las mismas. Por esto el trabajo humano es incierto y efímero.

El mensaje del poema: “la obra que Dios ha hecho” La obra de Dios puede ser entendida de dos maneras:

1. Desde la eternidad

2. Durante la vida de un individuo

SUMARIO Número 3

“Es don de Dios”

Eclesiastés 3:13

3:12. “Sé que no hay para el hombre cosa mejor que alegrarse y hacer bien en su vida.” Parece ser una afirmación de resumen (como 2:24-26). La vida del hombre puede ser placentera ahora.  El saber (yada) del hombre se menciona 43 veces en Eclesiastés. Es objeto de una pregunta más frecuentemente. Aunque no podemos entender todos los misterios de Dios, podemos conocer el amor de Dios por medio de la fe y la obediencia y gozarnos en los simples placeres de la vida provista por Dios (2:24; 3:22; 5:18; 8:15; 9:7-9). 

3:13. “coma y beba.” Otra vez Salomón no está apoyando el hedonismo pagano (Véase Apéndice Número 2). En vista que no podemos entender o cambiar los eventos en nuestras vidas individuales (3:1-8) o en nuestro mundo, debemos enfocarnos en acción de Gracia por aquellas cosas comunes, sencillas, diarias, pero cosas realmente maravillosas comunes a todas las sociedades humanas (pero realmente un regalo de Dios, 2:24; 5:19). Es posible de que el regalo sea la perspectiva de fe de alguien que confía en Dios aunque uno no puede entender las circunstancias de su propia existencia. Los eventos en Génesis 3 han afectado nuestra habilidad de comprender la suprema verdad (1:18; 8:16-9:12). Debe ser revelado y no descubierto.

El don es contento. No debemos ser como aquellos quienes aspiran al cielo y cambian cuando las cosas no están bien. Es una pregunta de las expectativas. Construye las expectativas y la consecuencia es edificar la desilusión. Construye el contento y aguantará muchas tempestades. Es el don de Dios.

Bajo la proposición: “Todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora” están catorce puntos para hacer una actividad.

1.   Tiempo de nacer y tiempo de morir

2.    Tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado

3.     Tiempo de matar y tiempo de curar

4.      Tiempo de destruir y tiempo de edificar

5.       Tiempo de llorar y tiempo de reír

6.        Tiempo de hacer duelo y tiempo de bailar

7.         Tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntarlas

8.         Tiempo de abrazar y tiempo de abstenerse de abrazar

9.        Tiempo de buscar y tiempo de perder

10.     Tiempo de guardar y tiempo de tirar

11.    Tiempo de rasgar y tiempo de coser

12.   Tiempo de callar y tiempo de hablar

13.  Tiempo de amar y tiempo de aborrecer

14. Tiempo de guerra y tiempo de paz.

 

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Estudios del Libro de Eclesiastés

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PROPOSICION Número 4

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