PROPOSICION Número 10

“Porque la adolescencia y la juventud son vanidad”

Eclesiastés 11:10

En este momento final de su composición, el Predicador vuelve a reflexionar sobre la muerte. Su mensaje es que en vista de que la muerte es inevitable, el hombre debe aprovechar la vida. Su pensamiento es paralelo al del Salmo 90: “Enséñanos a contar nuestros días, de tal manera que traigamos al corazón sabiduría” (Salmo 90:12). Por eso, su exhortación es contar siempre con Dios, en los días pletóricos de la juventud como en los días melancólicos de la ancianidad. Si la decisión por Dios ha sido la correcta, toda la vida es, no vanidad, sino plenitud. Y en esto desemboca el peregrinaje que nos ha conducido el Predicador en su obra (Comentario Bíblico Mundo Hispano, Tomo 9. Pág. 280.).

11:10. “Quita, pues, de tu corazón el enojo y aparta de tu carne el mal, porque la adolescencia y la juventud son vanidad.” Al recordarles a los jóvenes, el Predicador les dice 3 cosas “acerca de la juventud”, regocijar de su juventud, (11:9), quitar la tristeza de su corazón (11:10), y acordarse de tu Creador en los días de tu juventud (12:1). En cuanto sea posible, los problemas que acosan el corazón y el cuerpo han de ser solucionados. Los privilegios deben ser equilibrados con las responsabilidades personales. Los jóvenes deben eliminar el enojo de su corazón (Mateo 6:24-34) y alejar el mal de su carne (2 Corintios 7:1). Si vivimos la voluntad de Dios, tendremos su paz en nuestro corazón (Filipenses 4:6-9).

La juventud está llena de vida. Hacen lo que quieren. El mundo está delante de ellos e imaginan que están en control de su destino. El Predicador los anima a regocijarse, pero no a malgastar el tiempo. Si dejan las cosas de Dios hasta que no tienen algo mejor que hacer, ¡es demasiado tarde!

CAPITULO 12

Fíjense que informa a todas las etapas de la vida, pero comienza con los jóvenes (11:9). El capítulo 12 se mueve desde los días de apertura de la responsabilidad espiritual a través de la vida hasta ser anciano y la muerte. En cada etapa (antes de los días malos, versos 1; antes de la edad anciana, v. 2; y antes del tiempo de la muerte, v.10) ¡los creyentes deben recordar a Dios!

12:1. “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: «No tengo en ellos contentamiento»” “Presta atención, considera con la intención de obedecer”. Es muy fácil olvidarse del Señor cuando se está absorto en los goces y oportunidades de la juventud. 

El rey Salomón, ya de edad, advierte al hombre joven para que siempre recuerde a Dios en su juventud antes de que lleguen los días cuando habrá lástima por malgastar esos años, así como hizo Salomón. Lo mismo sucede en la vida de un hombre de edad cuando ya no tiene ánimo ni prestigio y se da cuenta que era un necio, ya que estaba sin Dios en su vida. En el judaísmo una persona no es responsable ante la ley hasta un periodo de entrenamiento y compromiso personal (bar mitzvah, bat mitzvah). Desde este tiempo en adelante los creyentes del pacto son responsables ante Dios por sus acciones.

“en los días de tu juventud” Este es el punto del inicio cronológico (jóvenes todavía en casa, antes del matrimonio). La palabra hebrea de la “juventud” puede significar “el amanecer, el alba” o la “negrura del cabello”. “días malos” Este término básicamente significa “malo”, “miserable”, “tristeza”, “desgracia” o “herida” (2:21; 5:12, 15; 8:11; 11:8, 10). El Predicador invita a disfrutar la juventud, porque no se sabe qué pasará después.

El deterioro del cuerpo físico te roba el gozo de la vida. Acuérdese de la exhortación repetida de “Gócese de la vida diaria ahora” (2:24-26; 3:12, 13,22; 5:18; 8:15; 9:7-9). La humanidad debe mirar no sólo a la vida de alegría sino también a su Creador. La parte final del versículo lleva a una sentencia sencilla que contiene una descripción pintoresca de la ancianidad y la muerte.

Existen otros puntos de vista, Utley (pág. 108):

1. Cada frase se refiere a un órgano diferente del cuerpo

2. Se refieren a una tormenta

3. Se refieren a la devaluación gradual de una propiedad

4. Cada frase debe ser tomada separadamente, algunas literalmente, algunas figurativamente.

12:6. “antes que la cadena de plata se quiebre, se rompa el cuenco de oro, el cántaro se quiebre junto a la fuente y la polea se rompa sobre el pozo.”  Tiene dos cuadros de la muerte. En el uno, un tazón de oro está atado a un cordón de plata; la muerte se produce al romperse el cordón. En el segundo cuadro, un cántaro es bajado a un pozo. La muerte se produce cuando la rueda se rompe, el cántaro se estrella, y las aguas de la vida ya no se renuevan. La fuente de agua era una imagen antigua de la vida (Salmo 36:8-9; Apocalipsis 21:6).

Es una representación del fin. La estructura funciona bien durante años pero inevitablemente llega el tiempo cuando no sirve más. Es un cuadro apacible, aún gráfico, de un hombre al final de sus días. Salomón puede estar insinuando que la muerte no respeta a nadie.

12:7. “antes que el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.” Abandona las figuras. La muerte es el regreso del cuerpo al polvo. El espíritu (el principio de la vida responsable, inteligente) tiene un destino diferente. El termino hebreo puede significar “espíritu”, “viento” (11:5) o “aliento” (3:2 I; Génesis 2:7; Números 16:22; 27:16; Isaías 57:16; Zacarías 12:1). 

Cuando, al momento de nuestro fallecimiento, Dios retira de nosotros su espíritu, no sólo muere nuestro cuerpo sino que cesa nuestra consciencia completamente. El conocimiento de esto llevó a David a confiar más bien en Dios que en criaturas tan débiles como son los seres humanos. Salmos 146:3-5 es un duro rechazo a las pretensiones del humanismo: “No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. Pues sale su aliento [espíritu], y vuelve a la tierra [el polvo del cual estamos hechos]; en ese mismo día perecen sus pensamientos. Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob”.

Debido a que el espíritu de Dios sostiene a toda la creación, este mismo proceso sucede a los animales. Hombres y animales tienen el mismo espíritu, o fuerza de vida, en su interior (3:19). El escritor pasa a decir que no hay diferencia visible entre el espíritu de los hombres y el de los animales referente al lugar a donde van (3:21). Esta descripción de que los hombres y los animales tienen el mismo espíritu y padecen la misma muerte, parece aludir a la descripción de cómo hombres y animales que tenían el espíritu de vida de Dios (Génesis 2:7; 7:15), fueron destruidos con la misma muerte en el diluvio (Génesis 7:21-23).

Algunos han argumentado que el hecho de que Dios sopló su espíritu en el hombre implica que por naturaleza tenemos inmortalidad dentro de nosotros. Esto no es así. El hecho de que Dios soplara en Adán el espíritu/poder de vida significa que él se convirtió en una criatura viva; pero este hecho es citado en 1 Corintios 15:45 como prueba de que Adán era mortal; él era sólo un alma viviente, una criatura viva, pero era mortal comparado con la inmortalidad del Señor Jesús.

12:8. ¡Vanidad de vanidades—dijo el Predicador—, todo es vanidad!” Subraya que la vida es pasajera. Este versículo es casi una repetición de 1:2, de manera que los dos versículos forman una inclusión que enmarca todo el discurso del Predicador. Sin embargo, 11:9-12:7 indica que el Predicador ha cambiado el significado del vocablo hébel. Ya no significa «inútil” o “sin sentido» como en 1:2 y la mayor parte del libro, sino «transitorio, pasajero, momentáneo», como en 11:8, 10. Aquí el Predicador dice por última vez en su discurso ¡Vanidad de vanidades…!

El sumario es verdad. ¿Lo aceptamos sin reserva? Cuando miramos la vida “debajo del sol” todo parece vano; pero cuando conocemos a Cristo Jesús como nuestro Salvador, nuestro “trabajo en el Señor no es en vano” (1 Corintios 15:58).

La vida es una escuela (vs. 9-12)

12:9-10. “Cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo. Escuchó, y compuso muchos proverbios. 10Procuró el Predicador hallar palabras agradables y escribir rectamente palabras de verdad.” Fíjense en las actividades de un sabio: “enseñar, escudriñar.” se refieren al pensamiento, el estudio y el arreglo. Dos características del trabajo del Predicador son su habilidad artística (palabras agradables) y su integridad (escribir rectamente palabras de verdad). Su tratamiento de los temas fue ciertamente científico. A semejanza de nuestro Señor Jesucristo, el rey fue capaz de combinar “gracia y verdad” (Lucas 4:16-32; Juan 1:17)

12:11. “Las palabras de los sabios son como aguijones, y como clavos hincados las de los maestros de las congregaciones, pronunciadas por un pastor.”  Estas palabras son necesarias para que las personas aprendan la verdad de Dios. Las palabras “pinchan” para que los oyentes presten atención y busquen la verdad. Sobre los clavos se puede colgar lo que han aprendido.

Vemos que las palabras de los sabios son como aguijones. Es decir, estimulan el pensamiento del interlocutor y hacen progresar el pensamiento ético. De ahí la forma enigmática que tienen. Forman parte de una colección, significa que debían existir en aquellos tiempos series de proverbios para educar a los jóvenes en las diversas circunstancias que les tocaba vivir. Primero debieron circular en forma oral y luego en la forma escrita que ahora presentan. 

12:12. “Ahora, hijo, a más de esto acepta ser amonestado. No tiene objeto escribir muchos libros; el mucho estudio es fatiga para el cuerpo.” Dos razones para la advertencia son la sabiduría que no es de Dios, y proyectos ambiciosos. 

Debemos ser humildes y aprender todo lo que podamos. Nuestro texto es la Biblia y nuestro maestro el Señor Jesucristo. Hay siempre nuevas lecciones que aprender y nuevos exámenes que pasar a medida que vamos creciendo en la gracia y el conocimiento de nuestro Salvador (2 Pedro 3:18).

SUMARIO Número 10

“Esto es el todo del hombre”

Eclesiastés 12:13

La vida es mayordomía. No somos dueños de nuestra propia vida, porque la vida es un don de Dios (Hechos 17:24-28). Somos mayordomos de nuestra vida, y un día tenemos que rendirle cuentas a Dios de lo que hemos hecho con su don.

12:13. “El fin de todo el discurso que has oído es: Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre.”  El Predicador sintetiza su mensaje, llamando la atención a la majestad de Dios, lo crucial de su palabra.  Esta advertencia es un tema repetido (3:14; 5:7; 7:18; 8:12-13; Job 1:1; 28:28; Proverbios 1:7; 9:10; 15:33). Respétalo y reconoce Su Presencia, Poder y Provisión (aunque parece escondido en nuestras vidas diarias). Los términos “temer” y “mandamientos” aparecen juntos en Salmos 112:1. Como el libro de Santiago en el Nuevo Testamento, ¡este libro afirma la necesidad ´para la fe en acción! Nadie está excluido de la exigencia de respeto y obediencia a Dios.

El libro concluye con una recomendación específica de temer a Dios y guardar sus mandamientos – recuérdalo siempre. Culminación de lo que implícitamente ha venido diciendo: 2:24-26; 7:15-18; 11:9-10; 12:1. “El todo del hombre”: la responsabilidad de todo hombre. Esto es subrayado por el hecho de que Dios traerá todo a juicio.

12:14. “Pues Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa oculta, sea buena o sea mala.” Lo inevitable es el juicio de Dios. Es un juicio que incluirá a cada persona, cada acción, pública o escondida, buena o mala. Dios va a poner todo en orden. “toda cosa oculta” refiere a los pecados intencionales y no intencionales (Salmos 19:12; 90:8; 139:23-24). Los seres humanos rendirán cuentas a Dios por la mayordomía del don de la vida (Mateo 10:26; 25:31-46; Romanos 2:16; I Corintios 4:5; 2 Corintios 5:10).

Así, Salomón aconsejó a sus lectores a disfrutar la vida en el temor de Dios en la medida que Dios lo permitiera. Ese temor no es uno donde se “tiembla de terror” ante Dios, sino uno de darle un respeto sagrado a Dios, nuestro Creador y Salvador. Ojalá que la gente que vive estuviera tan contenta como Salomón lo estuvo, de dejar los enigmas de la vida en las manos de Dios, de servirlo aceptablemente, y de disfrutar la vida en la medida que él lo permite. 

“Todo del hombre”

Ahora estamos listos para tratar de dibujar un retrato total del hombre. Sería una persona quien ha confirmado, por medio de su propia experiencia, que el ciclo de la vida es reflejado en las cosas que puede observar en la naturaleza. Acepta que el aumento de conocimiento se aplica solamente a una porción de los problemas que confronta. Está consciente que vivir una vida solo para sí mismo hará una persona muy miserable.

Comprende que algunos están peor que otros y nadie tiene control sobre lo que enfrenta. Por eso procura quitarse el peso de encima de uno por cualquier método. Su propia opinión de lo que debe ser con frecuencia será diferente de la manera normal de enfocarse las cosas porque discerniera los asuntos superficiales de muchos. Reflexiona en todas las experiencias de la vida colaborando en la prosperidad y adversidad. Acepta la responsabilidad y remordimiento para su pecado. No acepta demasiado de sus compañeros porque sabe que no son tan inocentes como parecen. Entiende que no es capaz de descubrir las obras de Dios y comprende que muchas cosas pasan como resultado del decaimiento. Anticipa la adversidad y la maneja como en otras circunstancias. Vive en tiempo y situación por eso ha desarrollado una estrategia de hacer frente a lo que se presente y con lo que se presente. No hace cosas que impliquen riesgo para él y los demás.

Aprovecha cada oportunidad para crecer en carácter. No emplea mal el tiempo como si no había limite. Es un hombre enérgico, ingenioso, generoso y dispuesto a servir. No es un hombre que cumple las cosas de Dios simplemente por la obediencia. «Teme a Dios y guarda sus mandamientos, pues esto es el todo del hombre.» Esto es lo que hace que el hombre esté sano y completo y el secreto reside en entronizar a Dios en los días de la juventud. Si quiere hallar el secreto de la vida, de modo que el corazón se sienta satisfecho y la mente enriquecida y realizada conforme a la intención que Dios tiene para usted, entonces «No te olvides de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos”. 

Vamos a examinar otra vez la lista de proposiciones:

Se nota que avanzan de una manera lógica. Los argumentos se desarrollan hasta que llegamos a una proposición inaceptable – la adolescencia y la juventud son vanidad. Se puede aceptarla al fin porque cada proposición demuestra que el Creador debe tomar parte para asegurar que funcione. Dios no es limitado por el tiempo. Por eso existe la posibilidad que el tiempo puede cambiar, y por el poder de Dios puede ser para siempre.

Es importante observar cómo se construye cada proposición. Todas las proposiciones son negativas porque subrayan las limitaciones, restricciones y problemas presentados al hombre en esta vida. Los sumarios son positivos puesto que revelan que Dios está en control y no fue la intención que el hombre sea agobiado por sus circunstancias. Aunque parece que todo está contra usted, puede ser una persona en su totalidad.

Las Proposiciones NEGATIVAS

  1. Todo es vanidad
  2. Quien añade ciencia, añade dolor
  3.   Todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora
  4.   Lo que el hombre hace no es perpetuo
  5.     La fuerza estaba en manos de sus opresores

(5)        Hay un mal que es común entre los hombres

(4)       No hay en la tierra hombre tan justo que haga bien y nunca peque

(3)      El hombre no puede conocer toda la obra de Dios

(2)     A todos les llega el tiempo y la ocasión

(1)    Porque la adolescencia y la juventud son vanidad

Los Sumarios POSITIVOS

(6) “Este penoso trabajo dio Dios”

(7) “Procede de la mano de Dios”

    (8) “Es don de Dios”

          (9) “Dios lo llevará para que vea lo que ha de venir después de él”

                    (10) “Dios le llena de alegría el corazón”

                    (10) “El que teme a Dios saldrá bien de todo”

                (9) “Que esto le quede”

            (8) “Tus obras ya son agradables a Dios”

        (7) “Quita de tu corazón el enojo y aparta de tu carne el mal”

(6) “Esto es el todo del hombre”

Supone que acepta cada proposición como está presentada, progresaría así:

Dios, quien creó todo, ha preservado en los elementos que forman nuestro mundo cosas que nos enseñan las lecciones fundamentales que un hombre puede aprender. El hombre aprende que está sujeto a la vanidad, la cual su experiencia confirma y no puede resolver. Todos sus esfuerzos para lograr una vida próspera por medio del aumento del conocimiento traen dificultad y tristeza. El tiempo domina tanto y llega a ser imposible controlarlo para ser beneficioso. El hombre es obligado a admitir que no vive en un mundo perfecto y es incapaz de producir algo que se acerque a la perfección. Resulta en que no puede hacer algo que dura para siempre. También significa que el hombre no dura para siempre. Muere como la bestia sin poder evitarlo.

Puede arreglárselas.  Pero ¿qué pasa con aquellas personas quienes viven en circunstancias desgraciadas?  Por pura casualidad vive en un país de mucha suerte. Implica que ignora las cosas reales. Por supuesto escapa del opresor, pero no escapa de las cosas comunes al hombre. Ellas traerán sus lamentaciones. Aunque presentan la impresión de ser inocentes y lejos de la maldad, no hay un hombre que no ha pecado. Por eso es necesario un cambio de actitud. Sea amable con su vecino, sin prejuicio. Nadie es mejor que otro aunque algunos parecen ser más rectos que el prójimo. Los más honorables, incluidos todo el mundo están sujetos a la inconveniencia del tiempo y la ocasión. La sabiduría le ayuda a enfrentarse con las cosas que le presentan los mayores riesgos. Use bien el tiempo porque en la juventud no está en una posición para mal emplearlo.

Hemos considerado un viaje por medio de las 10 proposiciones. Nos cuentan una historia fascinante. Aún más interesante es la introversión dentro de las proposiciones uno a diez.

Eclesiastés – una meditación

Salomón tuvo todas las oportunidades de gozar la vida y vivir al exceso en cada manera. Los detalles están en las Escrituras para que todo el mundo pueda leer. Si aprendemos nada más de Salomón, aparte de los libros de Reyes y Crónicas, le consideraría como alguien totalmente perdido. A pesar de tener el don de la sabiduría, pereció y no había vivido como sabio.

Ahora sabemos más de Salomón. Algo de su sabiduría ha sido capturado en el libro de los Proverbios. Muchos de los lectores de Eclesiastés recuerdan nada más que la palabra “vanidad”, una palabra que significa “vacio” y “frustración”. Les da una impresión miserable del libro. De hecho, el análisis inspirado es lleno del consejo sano para una vida feliz y cumplida.

Observamos que Dios entra temprano en el pensamiento de Salomón y las referencias frecuentes de la actividad de Dios en la vida de una persona. En treinta y seis versículos están cuarenta y dos referencias a Dios. Salomón llega a la bien conocida conclusión en Eclesiastés 12:13-14 después de una consideración cuidadosa y progresiva. Se puede seguir el desarrollo de su argumento de la actividad de Dios en la vida humana por medio de identificar los siguientes hechos:

  1. La vida ha sido preparada por Dios para ocuparnos – “Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.” (Eclesiastés 3:10).
  2. Los hombres y las mujeres son creados a imagen de Dios (Génesis 1:26). – Dios “ha puesto eternidad en el corazón del hombre” (Eclesiastés 3:11). Aunque somos constreñidos por el tiempo, tenemos la capacidad de mirar más allá del presente y aspirar un futuro mejor con Dios.
  3. Salomón llega a la conclusión acerca del propósito verdadero de la vida en Eclesiastés 12:13-14. La vida es un don de Dios y aplicamos las oportunidades para cumplir lo que es valioso, útil y digno de consideración por Su gracia.- El consejo del apóstol Pablo es: “…busquen a Dios…en él vivimos, movemos y somos…” (Hechos 17:27-28).
  4. Salomón explica que el tiempo está bajo el control de Dios. – Aunque Salomón describe la injusticia y maldad en “todo debajo del sol” (Eclesiastés 3:16) dijo en su corazón que Dios juzgará a los justos y malos.

Eclesiastés no está citado explícitamente en el Nuevo Testamento. Pero Romanos 8:20 refleja la actitud de Eclesiastés al describir la creación como sujeto a la vanidad. Romanos 8:21 también indica que habrá una liberación de la esclavitud de la gloria de los hijos de Dios y que toda la creación gime y sufre los dolores de parto (Romanos 8:22). Pablo usa la conclusión del Predicador en su exhortación a los hermanos en Filipos. Con sus ojos puestos en la vida perfecta de Jesucristo, Pablo explica cómo comportarse siendo miembros del cuerpo de Cristo mientras vivimos nuestra vida “debajo del sol”. 

“En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro interés por mí; ciertamente lo teníais, pero os faltaba la oportunidad para manifestarlo. 11No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12Sé vivir humildemente y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 13Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Filipenses 4:10-12)

Una visión de conjunto del libro de Eclesiastés

Capítulo 1

Parece que a la vida le hace falta el significado porque todo se repite. Por eso voy a ver si resuelvo el significado de la vida. No es la sabiduría: mientras más se conoce, más triste será.

Capítulo 2

Por eso traté de conocer el significado de la vida por medio de placeres sin fin, pero todavía la vida no tuvo significado porque, no importa, voy a morir aunque sea sabio o necio.

Capítulo 3

Hay un tiempo para todo lo que pasa: cosas vienen y pasan. Por eso ganamos nada por todo nuestro trabajo. No somos mejores que los animales: vivimos, respiramos y luego morimos.

Capítulo 4

El mundo está lleno de sufrimiento y toda realización resulta de la envidia. Mejor es estar solo. No importa lo que realice, pronto la gente le olvida. La vida no tiene significado.

Capítulo 5

Cuando nos acercamos a Dios, debemos acercarnos a Él de una manera prudente. Las riquezas y la abundancia también son vanas ya que no pueden satisfacerle al hombre. La labor es su propia recompensa si tenemos mucho o poco. El hombre contento es más rico que el hombre con riquezas. De esta manera puede disfrutar las bendiciones de Dios.

Capítulo 6

El problema es que está tratando de satisfacer el apetito equivocado, y no solamente el hombre rico es el que comete ese error, sino muchos. Si el hombre se cree todo sabio en cuanto a lo que le satisface entonces es vano, porque el único que sabe es Dios mismo. 

Capítulo 7

La sabiduría mira a las desigualdades de la vida de una manera sobria y verdadera. Debemos abarcar la justicia mientras aceptamos el hecho de que hay injusticias en la vida y muchas veces no las podemos cambiar. La sabiduría nos da una percepción profunda de la vida. Reconozca y acepte el hecho de que otros son imperfectos, ya que se ve a sí mismo como también imperfecto.

Capítulo 8

La sabiduría alumbra los ojos. La sabiduría nos aconseja en cuanto a cómo caminar delante del rey, y nos dice como sujetarnos al rey, y aún entender el fin de los gobernantes injustos. El abuso de la autoridad divina dada por Dios a él, le traerá al juicio.

Capítulo 9

La condición moral del hombre no cambia algunas cosas, Dios hace que la lluvia caiga sobre el justo e injusto y la muerte golpee a todo el mundo. Aún para los malos hay esperanza mientras viven, pero al morir, son cortados de todo lo que sus vidas esperaban. 

Capítulo 10

El hombre sabio emplea bien la sabiduría como su fuerza, el centro de su poder. El necio es incómodo, torpe, lento en moverse. Los poderosos no siempre son sabios, inclusive, pueden exaltar la necedad. Tenga cuidado en lo que dice sobre tal hombre injusto, porque poco importa si éste hombre malo le destruye a usted debido a lo que usted dijo.

Capítulo 11

No permita que estas injusticias le impidan a usted hacer lo que enseña la sabiduría con respecto de las personas necesitadas, ni a su labor que está realizando. Recuerde que todo está en las manos de Dios, no en las manos del rey. Por lo tanto, no demore en hacer lo bueno cuando está a su alcance. 

Capítulo 12

Acordarse de su Creador en los días de juventud. El último consejo del Predicador es que uno escuche a su sabiduría. La conclusión indiscutiblemente es “temer a Dios y guardar sus mandamientos” porque de eso se trata la vida. Cualquiera que pone en práctica este consejo, no necesita buscar la paz y la felicidad en otras cosas y lugares.

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APENDICE Número Uno

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