Pregunta 20

¿Qué más podemos decir?

Por lo tanto, cuando recibimos pruebas, deberíamos aceptar que vienen de Dios, no echarle la culpa a un diablo o demonio. Job fue un hombre que perdió muchas cosas buenas con las cuales Dios le había bendecido, pero él no dijo: “Estos demonios me han quitado todo lo que Dios me dio.”. Escuchen lo que él dijo: “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:21). “¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?” (Job 2:10). “…Se condolieron de él, lo consolaron de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él…” (Job 42:11). Una vez que entendemos que todas las cosas son de Dios, cuando tenemos problemas en la vida podemos orar a Dios para que él los quite, y si él no lo hace, podemos tener la seguridad de que nos los está dando a fin de que desarrollemos nuestro carácter, y que en definitiva es para nuestro bien:

“Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él, porque el Señor al que ama disciplina [no los demonios], y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos, porque, ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos” (Hebreos 12:5-8).

Una prueba más que la gente de los días del Nuevo Testamento creía que los demonios eran ídolos o ‘dioses’ se halla en Hechos 17:16-18. Aquí se describe como Pablo predicó en Atenas, la cual era una “ciudad entregada a la idolatría”, por lo tanto adoraban a muchos ídolos diferentes. Después de escuchar a Pablo predicar el evangelio, la gente decía: “Parece que es predicador de nuevos dioses [demonios]; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección”. Así que la gente pensaba que “Jesús” y “la resurrección” eran nuevos demonios o dioses que se les estaba dando a conocer. Si Ud. lee el resto del capítulo, verá como Pablo pasa a enseñar la verdad a esta gente, y en el v.22 él dice: “Sois muy religiosos” [literalmente: dedicados a la adoración de demonios] y él explica cómo Dios no está presente en sus demonios o ídolos.

La lista de los milagros curativos de Jesús es limitada porque sabemos que Jesús hizo muchos milagros más de curación. En el caso de los exorcismos, podemos ver que ellos se limitaron a un rango pequeño de enfermedades. Si tomamos todos los milagros que son “posiblemente” asociados con endemoniados conseguimos las condiciones siguientes:

Parálisis, ceguedad, sordera, mudez, epilepsia, fiebre y enfermedad mental

El rango entero de los relatos de los milagros curativos de Jesús no se extienden mucho más allá de esta lista. Lepra, hidropesía, hemorragia, y una mano seca completan la lista, si consideramos al hombre al estanque de Betesda como un paralítico. La razón para el registro restringido queda en la profecía de Isaías sobre el ministerio de Jesús. Isaías profetiza en varias ocasiones que el Mesías sanaría ciertas condiciones y aflicciones, y los escritores inspirados del Evangelio escogen esos milagros de Jesús para comparar las predicciones de Isaías. Prefigura la edad del reino venidero:

“Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos y destapados los oídos de los sordos. Entonces el cojo saltará como un ciervo y cantará la lengua del mudo, porque aguas serán cavadas en el desierto y torrentes en la estepa.” (Isaías 35:5-6 y Lucas 4:17-19)

Nuestra valoración de esta evidencia debe concluir que la manera correcta de interpretar los milagros con los endemoniados es simplemente decir que los demonios fueron echados. Sin embargo, diciendo esto al nivel literal no excluye el simbolismo de los milagros.

Esto sugiere que Israel fue redimido de la ‘cautividad’ por Jesús – una cautividad causada por su idolatría espiritual. Es esta relación de la posesión de los demonios con la idolatría espiritual que indica a un lector de la Biblia que los demonios no existen, y que el milagro está reflejando las creencias de la gente.

Las referencias en estas historias de los milagros son complejas y hay que entender su significado. Observamos una progresión de tres pasos del hecho en el simbolismo y las alusiones al Antiguo Testamento:

  • La primera fase es la descripción del estado espiritual de Israel – ellos practicaban la idolatría. En esta fase los demonios son símbolos de la idolatría a la que Israel sucumbió.
  • La segunda fase del simbolismo es la consecuencia de esta infidelidad – qué era la cautividad en las naciones cuyos ídolos Israel había adoptado.
  • El último aspecto del simbolismo de los milagros involucra la redención de Israel de su idolatría espiritual. Los demonios son expulsados y esto simboliza dos cosas: Israel se limpia de su idolatría y el poder del imperio extranjero actual está quitado.

¿Podemos identificar condiciones médicas o morales en las referencias de ‘demonios’?

Después de leer todos los pasajes que contienen la palabra ‘demonio’ en las escrituras, podemos decir con confianza de que ‘demonio’ se usa para describir las condiciones médicas (del tipo físico o mental).

Circunstancias con Demonios

Referencias directas a una condición moral

Referencias directas a una condición médica

No hay implicación directa a una condición médica ni moral

1

Hombre mudo

Mateo 9:34

Lucas 11:14

2

Juan el Baptista

Mateo11:18

3

Niño convulsivo

Mateo 17:14

Lucas 9:42

4

Muchas

Mateo 7:21

5

Hija de la mujer sirofenicia

Marcos 7:26

6

Hombre en sinagoga

Lucas4:33

7

Legión

Mateo 8:31

Marcos 5:12

Lucas 8:27

8

Judíos y la acusación de ‘Beelzebú’

Mateo 9:34

Mateo 12:24

Marcos 3:22

Lucas 11:15

9

Acusación de Judíos

Juan 8:49

10

Acusación de Judíos

Juan 10:20

11

Comisión de discípulos

Mateo 10:8

Marcos 6:13

Lucas 9:1; 10:17

12

*Muchos en la tarde

Marcos 1:34

Lucas 4:41

13

Leproso

Marcos 1:39

14

Creyentes

Marcos 16:17

15

María

Lucas 8:2

Marcos 16:9

16

Testigo de discípulos

Lucas 9:49

Marcos 9:38

17

Jesús a Herodes

Lucas 13:32

Una cuenta exhaustiva de las 17 condiciones de demonios en los evangelios. El resultado claramente muestra que el uso de la palabra “demonio” es en el contexto de las condiciones médicas y no de las condiciones morales.

Las escrituras nos presentan a los poseídos por demonios como personas con enfermedades físicas y mentales. Jesucristo es la única persona quien, por medio del poder de Dios (el Espíritu Santo), puede echar los demonios (sanar los enfermos). Es algo interesante notar que nunca en los evangelios hay una lucha entre Cristo y los demonios. Jesús nunca es herido por los demonios. Siempre tiene poder sobre ellos.

 

La condenación moral pronunciada en el evangelio de Mateo

Es un punto muy importante que no hay ninguna condenación moral contra un demonio en todas las circunstancias identificadas en la Tabla 1. Jesús siempre les muestra compasión a los endemoniados. En muchos casos este punto apoya la enseñanza bíblica de que el demonio se refiere a una enfermedad. Es improbable imaginar que Jesús no les condenó a los demonios si eran mensajeros del diablo según la creencia ortodoxa. Sin embargo, habían muchas ocasiones cuando Jesús tenía confrontaciones contra los fariseos y saduceos.

También observamos que, cuando Jesús condena: ¡Nunca hay referencia a los demonios! Vea Mateo 23. En todas las siguientes 16 metáforas y descripciones de las personas condenadas por Jesús en el evangelio de Mateo, nunca se usa la palabra ‘demonio’.

Descripción de personas recibiendo condenación moral:

Referencias (Evangelio de Mateo)

1

Satanás (2)

4:10, 16:23

2

Los de poca fe (5)

6:30, 8:26, 14:31, 16:8, 17:20

3

Hipócritas (11)

6:5, 6:16, 15:7, 22:18, 23:13, 23:15, 23:23, 23:25, 23:27, 23:28, 23:29

4

Paganas

6:32

5

Mal (2)

7:11, 7:23

6

Lobos (2)

7:15,10:16

7

Niños

11:16

8

Víboras (2)

12:34, 23:33

9

Generación Mal(4)

12:39, 12:45, 13:49, 16:4

0

Ciego y mudo

13:14-15

1

Guías Ciegas (6)

15:14, 23:16, 23:17, 23:19, 23:24, 23:26

2

Generación perversa

17:17

3

Corazón Duro

19:8

4

Serpientes

23:33

5\

Pecadores

26:45

6

Traicioneros

26:46

Una cuenta exhaustiva de las 42 ocasiones en que Jesús pronuncia condenación moral en el evangelio de Mateo. De las 16 descripciones usadas, la palabra “demonio” nunca es usada.

 

¿Espíritus inmundos/impuros?

En el transcurso de nuestros estudios encontramos los términos diversos utilizados en los evangelios. A veces leemos de ‘demonios’ y otras veces de los ‘espíritus inmundos’ o ‘impuros’. Por eso preguntamos: ¿Por qué hay diferencia? En Lucas 4:33 está una posible respuesta. Dice “estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio impuro”. Lucas sigue con la frase ‘espíritus impuros’ en el versículo 36 sin añadir la palabra ‘demonio’ en la frase. Nos parece que les había precisado a sus lectores el significado del término ‘espíritu impuro’ y desde aquel versículo no había más necesidad de añadir la palabra ‘demonio’. Vea también Lucas 6:18; 8:29; 9:42; y 11:24. Lucas era de formación cultural griega y escribía para griegos. No reprodujo, como Marcos y Mateo, detalles que se referían a leyes y costumbres judías, pues no habrían sido entendibles para sus lectores. Es precisamente porque explicó el término ‘espíritu impuro’ con la palabra ‘demonio’.

La ley de Moisés establecía una distinción entre la pureza legal (obediencia a las leyes) y santidad (Levítico 11-15). Por eso la impureza legal era símbolo del pecado. Al guardarse de las impurezas, el israelita estaba consciente de que había sido apartado (elegido) para servir al Señor. Las causas de la impureza ceremonial eran: Contacto con un cadáver, la lepra; las emisiones de los órganos genitales; y el consumo de la carne de un animal inmundo. Por eso los griegos son familiarizados con el término ‘demonio’ y los judíos con ‘espíritu impuro’.

El resultado de un debate doctrinal entre puntos de vista es muy complejo. Sin embargo para comprender que demonios no existen como seres sobrenaturales tenemos que pensar en unos principios sencillos:

  • Hay un Dios, que formó la luz y creó las tinieblas, que hizo la paz y creó la adversidad.
  • Los ángeles cumplen Su voluntad puede ser bueno o malo.
  • En ninguna parte de la Biblia está una enseñanza desarrollada de la demonología como están desarrollados otros temas.
  • No se mencionan demonios en las escrituras hebreas.
  • La versión Setenta (Septuaginta o LXX) se asocia demonios con ídolos.
  • La gente en los días de Jesús creían en demonios (particularmente en Galilea).
  • La creencia en los demonios se refleja en las conversaciones de Jesús. Puede ser que los discípulos creyeran en el principio.
  • En sus milagros de los demonios “judíos”, Jesús representa una parábola simbólica que asocia el demoníaco con Israel idolatra bajo el dominio de nación gentil. Este simbolismo enlaza la creencia en demonios con la idolatría.
  • Muchas veces, los milagros con los demoníacos presentan descripciones claras de las relacionadas enfermedades. Hoy en día su tratamiento no necesita ningún exorcismo.
  • Belcebú, el príncipe de los demonios no existe (¡A menos que Elías estuvo equivocado!)
  • Pablo se opuso a la creencia en demonios por medio del enlace que hizo con los ídolos y también por medio de las referencias a los argumentos de los profetas en el Antiguo Testamento. Demuestran que los dioses falsos no existen.
  • Las Epístolas (1 Timoteo y Santiago) no apoyan una doctrina acerca de demonios.
  • El Libro de Apocalipsis usa en una manera simbólica la demonología en una mezcla de criaturas y bestias fantásticas para enseñar acerca del futuro.

 

 

Doy gracias a Dios por el apoyo que he recibido de mis hermanos en la fe, Jorge Pazmiño y Carlos Revelo de la iglesia en Quito, Ecuador.

Centro Bíblico Cristadelfiano
Apartado Postal 5-4
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Guadalajara, Jalisco
México

(33) 3344-2937

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