¡Lo Que Jesús NO Dice!

¡Lo Que Jesús NO Dice!

 Aunque Jesús relaciona historias sobre dueños y sirvientes, nunca compara a sus discípulos con los dueños. Ellos manejan la casa y las posesiones de los amos.  Incluso las ilustraciones de aquéllos que tienen responsabilidad encima de otros en la casa, todavía se considera también que estas personas están bajo autoridad.

Jesús describe a sus seguidores como miembros de una familia pero él nunca se refiere a cualquiera de los discípulos como ´padre´. Como hemos visto durante este estudio, en vez de tomar  la autoridad, hay muchas referencias al llamamiento de  seguir: los discípulos detrás de su maestro, el sirviente detrás de su dueño y la oveja detrás de su pastor.

Sin embargo, mientras investigamos la Concordancia, encontramos un grupo de palabras que se usan en el Nuevo Testamento, pero nunca Jesús se las aplican a los discípulos. Son palabras que contienen arch- que forma parte de varias palabras griegas. Aquí están unos ejemplos:

¡Lo que Jesús no dice!

Archegos, archon, architekton, archisynagogos, chiliarchos…

El significado de la palabra griega arche es: principio, mando, poder, autoridad, magistratura, cargo, oficio, imperio, reino… De esta definición nos da la impresión que cualquier palabra que contiene esta palabra indica un aspecto de poder. Por eso tenemos:

Archegos – jefe de los publicanos.

Archon – gobernador.

Architekton – constructor, que dirige un trabajo, arquitecto.

Achisynagogos – jefe de la sinagoga.

Se nota que se refiere mayormente a personas encargados con puestos importantes. Otra vez recordamos la lección de Jesús de que un líder tiene que aprender primero ser un siervo. Por eso, el discípulo de Jesucristo en cualquier siglo tiene que aprender unas lecciones básicas. Hay que:

  • participar en una comunidad
  • entender que se está bajo autoridad;
  • mostrar responsabilidad hacia los demás creyentes;
  • recordar que había respondido a la llamada de Jesús;
  • entender que todos los discípulos están en el mismo nivel en relación con Dios;
  • comprender que los discípulos tienen responsabilidades diferentes;
  • identificarse con Jesús en todos los aspectos de su vida;
  • recordar que la obra del discipulado está evaluada por Su Señor y Maestro.

¿Ahora es oportuno comprobar mi discipulado?

Quedate un tiempo con nosotros y comenzarás a entender lo que Dios quiere comunicarnos en su palabra. Y si tienes preguntas o comentarios, escríbenos a preguntas@labiblia.zendesk.com