2 Timoteo Capítulo 2 La sana doctrina - Enseñarla

Pablo está a punto de partir de esta vida. Por largo tiempo ha llevado la antorcha del evangelio. De allí que ahora se la entrega a Timoteo, quien a su vez, debe pasarla a los demás. El depósito que fue confiado a Timoteo (1 Timoteo 6:20; 2 Timoteo 1:14) debe ser depositado en manos de hombres dignos de confianza. Pablo asegura que, a pesar de la persecución, sería la continuación de las verdaderas enseñanzas apostólicas.

2 Timoteo 2:1. “Tú, pues, hijo mío esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.” La exhortación nuevamente está expresada en un lenguaje de un tierno afecto como el de un padre con su hijo. Somos incapaces de salvarnos a nosotros mismos. Somos salvos totalmente como un acto de la voluntad y amor de Dios. 

¿Qué es la gracia? ¿Significa “perdón”? ¿“compasión”? ¿“tolerancia”? La contestación: “Es el favor inmerecido de Dios”. Pero ¿cuál es el favor que recibimos de Dios? Muchos contestan: “el perdón no merecido” de Dios. ¿Dios supuestamente perdona cualquier pecado que cometan? La gracia de Dios sí es un favor inmerecido y significa la manifestación de la obra de Dios a favor de los hombres, al solo impulso de Su amor. La fe es la mano que recibe el don de la gracia de Dios, pero este concepto tiene que analizarse con mucho cuidado. 

Ahora bien, una forma segura de fortalecerse en la gracia es el de transmitir a otros las verdades que se han acumulado en el corazón y que son guardadas en la memoria. El “depósito” que fue confiado a Timoteo (1 Timoteo 6:20; 2 Timoteo 1:14) debe ser depositado en manos de hombres y mujeres dignos de confianza. El hombre sí participa en su salvación. Es decir, es activo, obedece, sirve y obra (Mateo 7:21; 12:50; Hechos 2:40; Filipenses 2:12).

En Tito 2:11-12 sabemos: 

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,  enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente”. 

Dios provee la salvación; el hombre acepta la salvación al obedecer al evangelio. (Hechos 20:24, 32). Hay textos que enfatizan la responsabilidad del hombre ante la gracia de Dios. Por lo tanto, Pablo dice a Timoteo, “Esfuérzate en la gracia de Dios”.

2 Timoteo 2:2. “Lo que has oído de mí…” 

Timoteo debe instruir a otros en las enseñanzas apostólicas de Pablo, no según sus opiniones o teorías personales. Una de las más importantes labores de los hermanos en Cristo es la de animar a los que han sido llamados por Dios a que respondan decididamente a ese llamado. Se necesita:

  • La exactitud y fidelidad del mensaje que debe ser transmitido.
  • Las cualidades y habilidades del hombre y la mujer que han de participar en esta estrategia.
  • La proclamación del evangelio ampliamente sin ser un proceso privado o secreto. 

“…ante muchos testigos…” Hay duda con respecto de la interpretación del significado de “testigos”. La frase puede referirse a:

  • toda la serie de sermones y lecciones que el discípulo había oído de la boca de su maestro durante el tiempo que estuvo asociado con él desde el día en que por vez primera se encontraron.
  • lo que Timoteo oyó predicar a Pablo, y fue confirmado por otros profetas/maestros.

Hendriksen explica: “La connotación exacta es a veces difícil de determinar. A veces parece que se quiere decir no mucho más que un espectador y/u oyente; sin embargo, uno puede, si quiere, dar un testimonio competente (1 Timoteo 6:12). Pero otras veces parece alcanzarse la idea de realmente dar testimonio de lo que uno ha visto y oído. En forma similar, en nuestro idioma un testigo puede seruna persona competente para testificar, sea que testifique o no, o una persona que efectivamente testifica.”

 1Hendriksen, pág. 195

La dificultad reside en la preposición griega empleada en esta frase: dia, que normalmente se traduce “mediante” o “por medio de”, y así la traducen aquí algunas versiones. Pero tiene otras traducciones. Las diferentes versiones reflejan esta variedad de traducciones, y dejan diferentes puntos de énfasis en cuanto a lo que Pablo esté diciendo. La versión Reina-Valera ’95 y Nacar-Colunga dicen “ante”, y otras dicen, “en presencia de” (NVI, La Biblia de Jerusalén, La Biblia de las Américas). Según esta traducción, lo que Timoteo había oído de Pablo lo oyó en la presencia de muchas personas que eran testigos de la verdad acerca de Cristo que Pablo predicaba. (Considérese 1 Corintios 15:6).

El bienestar de la iglesia depende en mucho de que haya líderes competentes. Ante todo, si es posible, deben haber ancianos calificados en cada iglesia, pero si no hay hermanos que reúnan los requisitos para ser ancianos, de cualquier modo es imperativo que los varones sean fieles, maduros y competentes para predicar, enseñar y dirigir los asuntos de la congregación para que no se corrompa con falsa doctrina ni con actividades carnales.

Este es un trabajo importante que requiere mucho esfuerzo y dedicación. Esto requiere largas horas. 

2 Timoteo 2:3.  “Tú, pues”. Unas versiones omiten estas palabras, y dicen más o menos esto: “Sufre penalidades conmigo”, con la palabra “conmigo” en letra cursiva (La Biblia de las Américas); “Comparte las fatigas” (Nacar-Colunga); “Soporta las fatigas” (La Biblia de Jerusalén).

Es fácil pensar que el sufrimiento se limita a las aflicciones que Pablo sufría como preso, pero hay muchos otros textos que describen el sufrimiento que el cristiano debe soportar por Cristo y el evangelio (1 Corintios 6:7; 10:13; 1 Pedro 2:20-23; 1 Timoteo 4:10)

“…como buen soldado de Jesucristo.” Implica estar dispuesto a sufrir momentos difíciles, pues así es la naturaleza del servicio militar. La predicación fiel del evangelio trae dificultades (cosas malas) que han de ser soportadas o sufridas. Aquí Pablo comienza una lista de tres figuras: la del soldado (v. 3), la del atleta (v. 5), y la del labrador (v. 6). No nos podemos reclinar en el favor inmerecido; hay que manifestar la fe por obras. El apóstol emplea tres metáforas en forma sucesiva para explicar a Timoteo cómo llevar a cabo su ministerio. (vs. 3-7). 

 

¿Cuál es el mensaje del soldado, atleta y labrador para nosotros? El propósito de estas figuras es exhortar a una devoción completa de servicio, a hacer el servicio legalmente y a esperar el galardón. Pablo usa las mismas tres figuras en 1 Corintios 9:7, 24-26.

Una cosa aparece en los tres ejemplos dice Barclay: “Al soldado le mantiene el pensamiento de la victoria final; al atleta, la esperanza de la corona; al labrador, la esperanza de la cosecha.”

 2Barclay, pág. 195

Puesto que se han expresado varios pensamientos hermosos en una figura triple, y no se ha proporcionado explicación alguna, se le dice a Timoteo que ponga su mente en lo que Pablo acaba de decir (en vs. 4, 5, 6). La sola lectura no es suficiente. 

2 Timoteo 2:7. Lo que se ha escrito debe ser considerado. Lo que se ha hablado debe ser digerido  (Mateo 11:29; 13:51; 15:17)

El hombre que se alista en el servicio militar no puede seguir trabajando en algún otro oficio o dirigiendo alguna empresa. Para ser soldado, el sembrador deja su arado, el mecánico deja su taller, el estudiante deja sus libros. Todos entienden que no pueden continuar en sus respectivos empleos o profesiones y al mismo tiempo ser soldado. Esto significa que el cristiano (y sobre todo el evangelista) debe concentrarse en la batalla contra el pecado y el error. El soldado de Cristo está en el servicio activo del Señor, siempre comprometido a pelear la buena batalla. Todos los días está en una campaña militar, y debe militar de todo corazón “a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado”.

Pablo no está diciendo que el evangelista no debe ganarse la vida en el trabajo secular, pues él mismo lo hizo, pero su corazón no estaba en su trabajo secular, sino en la milicia espiritual. Sin embargo tiene una responsabilidad cristiana hacia su empresario o patrón. Pablo no prohíbe al evangelista el empleo secular (ni mucho menos el matrimonio), sino el enredarse en cualquier actividad de esta vida que pudiera ser impedimento en su servicio como evangelista.

Otra figura que ilustra esta lección es que los cristianos son “peregrinos” (1 Pedro 2:11, 17). El peregrino, o forastero, no tiene residencia permanente en la tierra donde anda. Más bien, busca una ciudad que tenga fundamentos (Hebreos 11:16). Por lo tanto, Timoteo debía y también nosotros debemos soportar pruebas, luchar legítimamente y trabajar arduamente, porque seremos los primeros en participar del buen fruto de nuestras labores. 

2 Timoteo 2:8. “Acuérdate de Jesucristo” 

Pablo especificó qué es lo que debemos recordar acerca de Cristo:

  • En primer lugar, en el Jesús histórico “descendiente de David” (2 Samuel 7:12-13; Salmo 89:28; 132:17; Hechos 2:30; Romanos 1:1-5; Apocalipsis 5:5;  Mateo 1:20; Lucas 1:27, 32, 33; 2:4, 5; Juan 7:42)132. El es el “hijo de David” (Mateo 1:1; 9:27; 12:23; 15:22; 20:30, 31; 21:9, 15; 22:42–45; Marcos 10:47, 48; 12:35; Lucas 18:38, 39; 20:41). El está sentado en el trono a la diestra del Padre como heredero legítimo y espiritual de David, como glorioso hijo prometido del linaje de David.
  • Dirija luego su atención a la resurrección: “Acuérdate de Jesucristo resucitado de los muertos.” (Hechos 2:22-33; 1 Corintios 15:14-24; Hebreos 12:2)

“Del linaje de David” / “Resucitado de los muertos” – Las dos frases señalan la grandeza y el triunfo del Señor.

2 Timoteo 2:9-10. “En el cual sufro penalidades”

Pablo ofreció ese incentivo extra mediante el glorioso ejemplo que él dio, al sufrir por la causa del evangelio Filipenses 3:7–9: 2 Corintios 11:23–31. Sufrió como “malhechor”. Es doloroso que siendo uno un obrero entusiasta de la justicia, aun así se le califique como malhechor. Como en medio de todos sus sufrimientos y vergüenza, había dos consideraciones que le traían mucho consuelo: 

  • El ojo vigilante de Cristo Jesús que vive y guía está constantemente sobre Pablo. El puede guardar mi depósito para aquel día (2 Timoteo 1:12). 
  • Aunque esté preso, la palabra de Dios no está presa. Las autoridades me han puesto en una mazmorra, pero no pueden aprisionar el evangelio. Ningún enemigo puede detenerlo (Isaías 40:8; 55:11; Filipenses 1:12–14)

2 Timoteo 2:11-13. “Palabra fiel es esta” 

El origen de la expresión no se puede determinar. No es una cita de la Biblia. Es una frase característica de las cartas pastorales (1 Timoteo 1.15; 3.1; 4.8–9; Tito 3.8) y sugiere que este texto formaba parte de algún himno antiguo.

2 Timoteo 2:14-19.  El obrero aprobado

Contador, actriz, administrador, anunciador, consejero, agente, artista, asistente, deportista, abogado, niñera, autor, mecánico, ama de casa secretaria, profesora, vendedor, estudiante, jubilado, enfermera o lo que sea… ¿Usamos bien la palabra de verdad?

 

Timoteo debía procurar ser un obrero aprobado. En los vs. 14, 16, 23 y 24 se repiten una prohibición. Timoteo  debía “evitar profanas y vanas palabrerías”. En el v. 25, Pablo dice a Timoteo que tenía que corregir a los que no enseñaban la verdad.

Es evidente que durante el período que había transcurrido entre la escritura de las dos epístolas a Timoteo las condiciones religiosas en la región de Éfeso no habían mejorado. La palabra que se usa normalmente para edificar a una persona en la fe es la misma que para edificar una casa. Sin embargo, en el v. 14, la palabra que Pablo usa es el griego: “catastrophe” “sino que lleva a la ruina a los que oyen.” (Reina-Valera Actualizada); “destruir” (NVI);  “perdición” (R-V ’60 y ’95, La Biblia de Jerusalén, Nacar-Colunga). Es la palabra que podríamos usar para ¡la demolición de una casa!

Entonces, Timoteo debe “presentarse a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad.”  (v. 15).  Tiene que presentarse para un servicio. Ha pasado la prueba y ha sido hallado útil para el servicio del evangelio.

 La expresión “trazar bien la palabra de verdad” quiere decir “cortar correctamente”. Así cortar derecho empieza a significar usar derecho, usar recto. La usaban para trazar una carretera recta a través del campo, para cortar y ajustar una piedra para que encajara correctamente.

 3Barclay, pág. 206

El estudio diligente de la Palabra es necesario para el siervo del Señor. Hay que recordar que lo hacemos no simplemente para ganar conocimiento académico. Más importante es la calidad de la mediación que adquiere una percepción espiritual (Salmo 119:97).

El verbo “procura” da énfasis a la sinceridad más que conocimiento (2 Timoteo 4:9, 21; 2 Pedro 1:15). 

¿Cómo usar bien la palabra?

  • Ser diligentes en examinar exactamente lo que las Escrituras dicen (Hechos 17:11)
  • Es indispensable entender cada palabra del texto (consultando el diccionario cuando sea necesario). (Nehemías 8:8).
  • Es necesario examinar con cuidado el contexto. ¿Cuál es el tema? ¿Cómo encaja el texto bajo consideración en su contexto?
  • Tenga cuidado con los “encabezados” en su Biblia, pues no son inspirados. 
  • Es necesario examinar textos paralelos y otros textos relacionados (que usan las mismas palabras o tratan el mismo tema).
  • Es necesario estudiar con cuidado el lenguaje figurado (parábolas, proverbios, alegorías, modismos, hebraísmos, etc.). 
  • Es necesario tomar en cuenta las costumbres de la gente.
  • Es necesario tomar en cuenta quién habla, a quién, cuándo, con qué propósito… 

También es necesario respetar el silencio de las Escrituras. “Hablemos donde la Biblia habla, y callemos donde ésta calla”. 

2 Timoteo 2:16–18. El uso correcto de la palabra de verdad 

El hombre que usa correctamente la palabra de verdad, no la cambia, no la pervierte, no la mutila ni la distorsiona, ni hace uso de ella con un propósito malo en el pensamiento. Por el contrario, interpreta las Escrituras en oración y a la luz de las Escrituras. 

“Pero evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad y su palabra carcomerá como gangrena. Así aconteció con Himeneo y Fileto.” (2 Timoteo 2:16-17)

Es triste que el error doctrinal no solo afecte al que cree sino a muchos otros que escuchan la instrucción equivocada. El pasaje identifica uno de los errores doctrinales que circulaban en Éfeso. Creían que “la resurrección ya se efectuó” (v.18)

Las disputas necias de los charlatanes parecerán una gangrena o tumor maligno. El cáncer no solamente come los tejidos sanos, sino que agrava la condición del paciente. 

2 Timoteo 2:19. Fundamento y sello: 

Inmediatamente pensamos en la enseñanza de Jesús de los dos cimientos en Mateo 7:24-27. El fundamento de Dios está firme.” ¿Es verdad que a veces hay muchos problemas en la iglesia y algunos se desvían de la fe, pero, no obstante, el fundamento de Dios está firme? La iglesia, columna y apoyo de la verdad (1 Timoteo 3:15)  fue edificada sobre la Roca que es Cristo (1 Corintios 3:11) y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella (Mateo 16:18). Pablo enseña: 

“Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo”. (Efesios 2:20). 

Por lo tanto, si perseveramos en la doctrina de Cristo y los apóstoles (Hechos 2:42), seremos aprobados por Dios.

“Teniendo este sello”  En el Antiguo Testamento las referencias de un sello se encuentra en: 1 Reyes 21:8 (una carta del Rey); Nehemías 9:38 (un pacto); Cantares 8:6 (declaración de amor). El sello puede ser señal de autoridad o propiedad. En el Nuevo Testamento, la tumba de Jesús fue sellada (Mateo 27:66). 

“El Señor conoce a los que son suyos.”

El sello mencionado en 2 Timoteo 2:19 contiene dos mensajes importantes: 

“Conoce el Señor a los que son suyos; y

Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo”. 

Esto promueve “dos consideraciones; a saber, la seguridad y la pureza. (Sin la pureza no hay seguridad, Hebreos 12:14).

El Señor “conoce” (aprueba) a los que son suyos. Aquí está la seguridad. Juan 10:28, “y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”. Es cierto que hay elementos falsos en la iglesia, representados por Himeneo, Fileto y Alejandro, pero también hay elementos verdaderos, representados por Timoteo y los hermanos fieles (1:16; 2:2; 4:11, 12). Un sello no es solamente una marca de identidad, sino también una garantía de la protección divina. Compárese Efesios 1:13, 14. (La expresión, “Nunca os conocí”, Mateo 7:23, quiere decir que no son aprobados.)

Controversia acerca de la autoridad en la “iglesia” (Números 16)

El Libro de Números tiene mucho que decir al respecto de la conducción de una multitud, el orden en la vida y el respeto ante la autoridad. En Números 16 llegamos a un acontecimiento crítico en la peregrinación de los israelitas en el desierto. En Cades, Coré y 250 hombres se sublevaron contra la autoridad religiosa y espiritual de Moisés y de Aarón. Sin embargo, “El Señor conoce a los que son suyos.”

Por supuesto, esta rebelión se basaba en el egoísmo y la envidia. Estos hombres querían “ensalzarse a sí mismos” delante de la congregación. El argumento es que reclaman la igualdad, no porque los hombres sean biológicamente iguales sino porque ellos pertenecen a una misma comunidad y están igualmente relacionados con Dios. ¿Es cierto que toda la nación era santa para Dios? Hay que leer de nuevo Levítico 19:1-2 donde dice:

“Habló Jehová a Moisés y le dijo: «Habla a toda la congregación de los hijos de Israel y diles: »Santos seréis, porque santo soy yo, Jehová, vuestro Dios.”

Coré no acertó a oír con precisión la palabra pronunciada en Levítico 19 “Santos seréis…” Eso es tiempo futuro e implica: ¡Si hacéis todo lo que se enseña en la Ley, llegaréis a ser santos! Coré entendió que “Toda la comunidad eran santos”. Pero no es así. No es un estado automático. La lista de peticiones quedaba reducida a tres puntos: 

  1. no eres mejor que otro. 
  2. todos en Israel han sido escogidos por Dios. 
  3. no necesitamos obedecerte. 

Moisés podría haber estado de acuerdo en que no era mejor que otro. También podía haber aceptado que todos los israelitas habían sido escogidos por Dios. Pero la aplicación que Coré hizo de esas verdades estuvo mal. No todos los israelitas habían sido escogidos para dirigir. La queja oculta de Coré era esta: “Yo tengo el mismo derecho que tiene Moisés para ser líder”. Su error no solo le costó su puesto, un puesto de servicio que él disfrutaba, sino además su vida. 

¿Cómo reacciona Moisés? “Se postró sobre su rostro” (v.4). ¿Qué significa esta frase? ¿Es una manifestación de humildad o de quebranto emocional? Luego comienza a reaccionar con calma. Moisés y Aarón no se defendieron; dejaron que Dios los defendiese. Moisés instruyó a Coré y a sus seguidores para que trajeran incensarios (vasijas para quemar incienso) al tabernáculo en donde Dios demostraría quién tenía razón en la disputa. 

Parece que los objetivos de Datán y Abiram eran diferentes (vs. 13-14). Moisés les invitó a que vinieran para hablar del asunto (v. 12), pero ellos desafiaron su autoridad y rehusaron obedecer. Notamos cómo los hombres culparon a Moisés por su fracaso al no entrar en la tierra prometida, cuando fue su propia incredulidad lo que les trajo esa derrota. 

¿Por qué hablamos de los acontecimientos en el desierto? Porque “estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros” (1 Corintios 10:6). El sello ratifica que Dios en verdad conoce a los que son suyos. Se nota la concordancia de los términos en la tabla:

El escritor del primer Salmo comienza ensalzando el gozo de obedecer a Dios y no escuchar a los que lo desacreditan o ridiculizan. Dios no juzga a la gente sobre la base de la raza, sexo o nacionalidad. La juzga sobre la base de su fe en Él y la respuesta que dan a su voluntad revelada. 

Los que con diligencia tratan de obedecer la voluntad de Dios son como árboles sanos que dan fruto y que tienen grandes raíces (Jeremías 17:5–8). La sabiduría de Dios guía sus vidas. En contraste, los que no confían en Él ni le obedecen y tienen vidas sin significado que el viento se lleva como si fuera polvo. Sólo existen dos caminos en la vida: el camino de la obediencia a Dios o el camino de la rebelión y destrucción. 

Aquí en el Salmo 1 se encuentra un ejemplo de cómo andar en el camino de bendición según la exhortación de Moisés en Números 16:26. Las conexiones verbales del Salmo 1 con Números 16 nos llaman la atención:

A pesar del las dificultades, desánimo en la congregación, tensiones en el mundo, el deseo de los hombres de corromper la verdad e imponer sus deseos no puede tener éxito. El fundamento de Dios y su sello es seguro. Necesariamente no significa que Dios no está en control.

2 Timoteo 2:20-21. “En una casa grande”

La ilustración en los vs. 20-21 continúa la metáfora de construcción del v.19, pero ahora Pablo se concentra en los utensilios usados en una casa grande. 

Acababa de dar una definición de la Iglesia como la comunidad de los que pertenecen a Dios y están en el camino de integridad. Entonces, ¿cómo se explica en la iglesia la presencia de Himeneo y Fileto, aquellos que se desvían de la Palabra? La respuesta de Pablo se encuentra en los utensilios de una gran casa. Parece que Pablo emplea dos metáforas para ilustrar la misma verdad con respecto a los fieles y los infieles. Es algo semejante a Romanos 9:21-23 donde dice que el alfarero hace un vaso para honra y otro para usos comunes.

En la iglesia (la casa de Dios, 1 Timoteo 3:15) hay hombres nobles e innobles. El trigo y la cizaña crezcan juntos en la parábola de Jesús (Mateo 13:24-30, 36-43). La expresión “Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega” ¿Qué quiere decir?

Las vasijas físicas no pueden cambiar. Si son de oro, no pueden llegar a ser de madera y las de barro no pueden llegar a ser vasijas de plata. Sin embargo, no usemos mal el lenguaje figurado, porque estas vasijas representan seres humanos. Por eso, la vasija de madera o barro sí puede llegar a ser una de oro o plata. Himeneo y Alejandro habían desechado la fe y la buena conciencia. Si se hubieran limpiado de “estas cosas”, se habrían restaurado a su estado de honra, siendo vasijas de oro o plata.

El verdadero creyente si desea ser un instrumento que honre a su amo, tiene que apartarse de todo mal. Si lo hace, Pablo promete que será instrumento para… 

  •   honra,
  •   santificado 
  •   útil al Señor y 
  •   dispuesto para toda buena obra. 

 Los súbditos del reino que Jesús busca son aquellos que reconocen el gran valor de pertenecer al Reino de Dios y que están dispuestos a pagar el precio que fuere. La parábola de la Red (Mateo 13:47-50) habla de la obra misionera. El punto de la historia es que cuando se pesca con una red, no se puede esperar seleccionar los peces; la pesca será una mezcla. De modo similar, los pescadores de hombres tienen que estar dispuestos a arrojar sus redes ampliamente sobre todo el campo de la sociedad humana. Vendrá el tiempo para la separación en el juicio pero, mientras esperamos aquel tiempo, ¡la red contendrá los Himeneos y los Filetos! 

Jesús murió por todas las personas (2 Corintios 5:14–15), y muchas figuras de lenguaje declaran que Dios está consciente de que hay algunos que pueden hacer más que otros (Mateo 25:14–30; 1 Corintios 12:12–27). Dios quiere a los miembros que son más frágiles y los considera “necesarios”. Su poder y su gracia son perfeccionados en la debilidad (2 Corintios 12:7–10). Todas las personas tienen el potencial de ser suyos y de ser partícipes de la eternidad con él, en sus muchas mansiones. ¡He aquí, cuánto nos ama él!

2 Timoteo 2:22. “Huye de los deseos juveniles”. ¿Cuáles son?

Pablo alienta: “Timoteo, sigue haciendo exactamente lo que has estado haciendo. Sigue en tu carrera, huyendo de los deseos juveniles y corriendo tras la justicia, la fe, el amor, la paz,” 

¿Cuáles son los deseos pecaminosos para todos los seres humanos, sin importar la edad?

  • El deseo desmedido de satisfacer los apetitos físicos: el “deseo” de comer y beber, la locura de disfrutar placeres, deseos sexuales descontrolados (Romanos 1:24)
  • La pasión descontrolada de ser el número 1, el deseo de “brillar” o de ser dominante. Esto produce envidia, rencillas (Gálatas 5:16, 24; 2 Pedro 2:10, 18; Judas 16, 18).
  • El deseo descontrolado de llegar a tener posesiones materiales y de gozar la “gloria” que de ellos se deriva (1 Timoteo 6:9).

Hay que recordar que Cristo triunfó sobre deseos similares en las tentaciones en el desierto (Mateo 4:1–10). Los deseos pecaminosos de la juventud pueden ser considerados en el sentido más general, y así como los antónimos de las virtudes ahora mencionadas: “la justicia, la fe, el amor, la paz”.

2 Timoteo 2:23.Pero las cuestiones necias e ignorantes, recházalas, sabiendo que engendran contiendas.”

2 Timoteo 2: 24–26. El siervo no debe ser amigo de contiendas.

Estos tres versículos forman una clara unidad. La mención de contiendas en el v. 23 lleva a Pablo a reforzar su amonestación en cuanto a que Timoteo debe negarse a verse envuelto en cuestiones necias e ignorantes. Tales cuestiones engendran contiendas, que son exactamente los obstáculos que los ministros deben evitar.

Timoteo es el siervo (griego: “doulos” = esclavo) Como tal debe ser como su Señor, que era manso, humilde, pacífico; que no gritó, ni levantó su voz, ni la hizo oír en la calle; que cuando fue oprimido y afligido no abrió su boca, sino que fue como un cordero que es llevado al matadero; y que se negó a injuriar a los que lo injuriaban (Isaías 42:2; 53:7; Zacarías 9:9; Mateo 11:29; 12:19; 21:5; 1 Pedro 2:21–24). 

No solamente debe ser amable en conducta exterior; debe ser suave o manso en su actitud o disposición interior (1 Corintios 4:21; 2 Corintios 10:1; Gálatas 5:22-23)

Mansedumbre (v. 25). Esta es una cualidad fuerte, que cambia la vida, la cual se define como poder sometido bajo control. Más que una actitud de ceder, esta cualidad edifica e inspira a otros. El corregir a los que se oponen lleva consigo  la instrucción y la preparación —tanto para demostrarlo, como para decirlo. Las advertencias y la reprensión son necesarias cuando hacen caso omiso de las instrucciones. Hasta puede llegar a ser necesario el castigo. Todo esto debe ser aplicado por uno que sea manso, sufrido y hábil para enseñar.

2 Timoteo 2:26. “y escapan del lazo del diablo…” (Vea también 1 Timoteo 3:6-7 y 2 Timoteo 3:3 y Tito 2:3)

Esto se usa para sugerir que el diablo es un ser maligno que está constantemente a la caza de almas. Por ejemplo se dice: “Ese espíritu es Satanás y sus demonios. Cuando la gente no escucha el evangelio, cuando la gente no acepta la verdad, no son ellos, sino es el diablo operando en ellos.”

 4www.lecturabiblica.com

1 Timoteo 3:6-7

Debido a que la Palabra de Dios puede vencer al diablo (nuestros malos deseos) como vemos por las tentaciones de Jesús en el desierto, debemos tenerla en nuestro corazón (Salmos 119:11).  Es cuando uno es inexperto en la palabra que éstas no afectan al diablo. En este versículo, el orgullo, el “diablo” o los malos deseos de la mente humana tienen el control.

La idea de que el diablo conscientemente trata de atrapar a las personas no ocurre en este versículo. Por contraste, se recalca que él (el obispo, vs. 1-2) puede “caer” en el lazo del diablo.

La frase “el lazo del diablo” se define en 1 Timoteo 6:9: “Los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas  codicias necias y dañosas.” De este modo, el lazo del diablo es la tentación que proviene de nuestros deseos, que es exactamente lo que dice Santiago 1:13-15.

1 Timoteo 3:6 “no sea un neófito” (griego: neofuton, nueva planta). El recién convertido puede anhelar el obispado, pero todavía no está preparado para tales responsabilidades. Más bien, debe estar estudiando estos requisitos y creciendo y madurando para que un día sea calificado. Los corintios no maduraron porque estaban envanecidos (1 Corintios 4:6, 19; 5:2; 8:1; 13:4)..

“La condenación del diablo” es la que produce el diablo. En el juicio sería injusto que nosotros fuésemos condenados personalmente porque el diablo, en el sentido de un ser maligno externo, nos usó. Pero nosotros seremos condenados por haber dejado que el diablo, nuestros  malos deseos, actuaran sin control, por ejemplo: “por tus palabras serás condenado”  (Mateo 12:37). El Señor enseñó que él es un Salvador, y que el vino más para salvar que para condenar. Pero, lamentablemente, algunos serán  condenados. ¿Por qué? ¿Por quién? Se condenarán a sí mismos por su propia conducta pecadora. Serán condenados por “el diablo”.

Los hombres “se alejan” debido a que pierden contacto con la palabra (Lucas 8:13). El diablo “se apartó” (la misma palabra traducida como “se alejan”) de Cristo porque él se aferraba a la palabra que estaba en su mente (Lucas 4:13). Somos capturados ya sea por la victoria del diablo (2 Timoteo 2:26) o por la de Cristo (Efesios 4:8 NVI).

2 Timoteo 2:26 dice que los hombres son llevados vivos por el diablo a su voluntad, pero los hombres son atrapados vivos por la palabra del evangelio (Lucas 5:10). De este modo, la exhortación reitera el gran poder de la palabra de Dios, y que por medio de ella podemos conquistar al diablo y  hacernos “prudentes como serpientes” (Mateo 10:16).

En el estudio de las tentaciones en el desierto, nuestros malos deseos se describen que “vienen” a nosotros. Sin embargo, este mismo lenguaje de movimiento físico se usa respecto a la palabra que viene a los profetas, y que Cristo viene a nosotros por medio de la predicación de la palabra (Efesios 2:17).

“Y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.” Se piensa que esto significa que el Diablo está capturando activamente personas para hacerlas pecadoras “a voluntad de él”; cuando quiera que él lo desee. Si el diablo captura literalmente a quienquiera que él desee, entonces no hay nada que podamos hacer para detenerlo. En este caso, la palabra de Dios no sería tan poderosa para detenerlo

“Escapar” (griego: ananepho) realmente significa “despertar” o “volver a la sobriedad”. Es debido a que los cristianos se hallan espiritualmente dormidos que son “capturados por el diablo”; así que después de todo es culpa de ellos.

“Están  cautivos” significa capturarlos vivos, como se atrapan peces (se traduce como “atrapar” en Lucas 5:10).  El diablo atrapa a las personas con su lazo. Hemos definido este “lazo del diablo” como los malos deseos del hombre en las notas en 1 Timoteo 3:7

Conocer la Verdad (es decir, la palabra de Dios, Juan 17:17) y recibir enseñanza e instrucción (que después de todo sólo viene de la palabra) son aquí los medios para escapar a nuestros malos deseos (Salmos 119:11; compare Jesús en  el desierto); aquí, la palabra de Dios vence al lazo del diablo que es, por lo tanto, nuestros malos deseos Por consiguiente, esto implica que por la falta de atención a la palabra, esta gente ha sido atrapada por el Diablo.

De este modo, cuando alguien es atrapado no es debido a un ser maligno que decide hacer que alguien peque, sino a que la persona no ha puesto atención a la palabra. La palabra griega traducida como “voluntad” se refiere a los deseos. La mayoría de las veces en que no se usa referente a la voluntad de Dios y de Jesús, se usa referente a la “voluntad” o deseos malignos que están dentro del hombre.

Pedro define “la voluntad de los gentiles” como andar en “concupiscencias” y conducta carnal (1 Pedro 4:3). En el versículo anterior él contrasta la voluntad de Dios y las concupiscencias de los hombres, implicando que las concupiscencias de los hombres son debidas a la voluntad de ellos (Véase también 2 Pedro 1:21; 1 Corintios 7:37; Lucas 23:25) Por lo tanto, la voluntad del diablo aquí en 2 Timoteo 2:26 se refiere a los deseos malignos que están dentro de nuestra naturaleza, los cuales nos atrapan si descuidamos la palabra de Dios

¿A los judaizantes?

Aparte de que aquí el diablo se refiere a nuestros malos deseos, también se puede aplicar al  diablo judaico que captura a la gente viva (v. 26) en el sentido de subvertirlos para que permanezcan dentro de la iglesia a fin de socavar el cristianismo. 

El contexto de 2 Timoteo 2 parece que se refiere a los judaizantes que están dentro de la iglesia. “Evita profanas y vanas palabrerías… desecha las cuestiones necias e insensatas… que engendran contiendas” (vs. 16, 23); éstas se parecen a las fábulas y genealogías judías que crean asuntos de los cuales Pablo había advertido con anterioridad a Timoteo (1 Timoteo 1:4; Tito 1:14).

La frase “que se arrepientan… para que escapen” (vs. 25, 26), implica que la gente que ahí se menciona había en otro tiempo creído en la Verdad.

A esta gente se le describe como “utensilios… para usos viles” en el v. 20. Esta  misma expresión se usa  en Romanos 9:21-25 referente a los judíos después que habían rechazado la Verdad tal como está en Cristo.

Se desviaron de la Verdad, diciendo que “la resurrección ya se efectuó” (v. 18). Esta acción de restarle importancia al futuro reino en la tierra era muy necesaria en los comienzos de la teología judaica. Para ellos su recompensa era vivir en esta vida de una manera aceptable para Dios.

Ellos “trastornaron la fe de algunos” (v. 18). “Trastornar” es la misma palabra que se ha traducido como “subvertir”. Otro caso en que aparece es en el contexto de los judaizantes que trastornan a los cristianos, Tito 1:11; 3:9-11 (una palabra equivalente); Hechos 15:24 (los judaizantes han estado “perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley”).

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